Se derrumba parte de la cubierta de la iglesia de Villanueva de los Montes

A pesar del desplome, el párroco de la localidad subraya el esfuerzo pastoral que se está realizando en la zona por atender a las personas que aún habitan estos pueblos y por conservar su patrimonio.
villanueva de los montes

La cubierta de la iglesia de Villanueva de los Montes se vino abajo la noche del pasado jueves.

 

La noche del jueves al viernes, parte del techo de la iglesia de San Román Mártir, en la localidad de Villanueva de los Montes, se derrumbó. Según detalla el párroco de la localidad, Bonifacio Cuesta, el inmueble presentaba mal estado, tal como él mismo pudo comprobar la víspera del día del derrumbe. «Ese día estuve con una familia que vive allí, conociéndolos, hablando con ellos y viendo las distintas necesidades del pueblo. Fue una tarde bonita porque son personas muy agradables, que quieren mucho al pueblo», detalla. Tanto, que ellos mismos y otros vecinos se han encargado de salvaguardar en otras instalaciones las distintas imágenes religiosas que se sacaron del templo hace más de tres décadas, cuando dejó de celebrarse culto en la iglesia. Los vasos sagrados se custodian en la parroquia de Oña para su salvaguarda, tal como detalla el propio Cuesta, también párroco de la villa oniense.

 

La caída de la cubierta de la iglesia es un reflejo de la «España Vaciada» donde, a pesar de no celebrarse culto, los sacerdotes se afanan por seguir acompañando a las personas que aún habitan en estos pueblos. En muchas ocasiones, también se han llevado a cabo intervenciones de mantenimiento, como las realizadas en los últimos años en esta zona de la Bureba, tal como detalla el propio Cuesta. «Somos una unidad pastoral grande y muchos sacerdotes mayores siguen echando una mano y ayudando a los que lo necesiten».

 

Además, subraya que los sacerdotes que han pastoreado los pueblos que él atiende desde el pasado mes de septiembre se han afanado por consolidar algunos inmuebles que requerían intervención. Destaca cómo en Aldea del Portillo, los vecinos y la propia parroquia se esforzaron en rehabilitar su iglesia (la aportación de la última sumó 2.000 euros). En Penches se reparó recientemente el pórtico de la iglesia con una inversión por parte de la parroquia de 3.000 euros, a las que habría que sumar aportación municipal.

 

También subraya cómo en Zangandez, por ejemplo, ha sido el esfuerzo y trabajo directo de los propios vecinos los que salvaron el templo parroquial, sin olvidar otras intervenciones en pueblos de la zona, como La Molina del Portillo, Cubilla, Cereceda o Castellanos de Bureba. En todos los municipios, destaca el párroco, es la gente la que «ayuda mucho manteniendo sus iglesias en buenas condiciones, aportando su dinero y esfuerzos». Además, subraya cómo en algunos casos han sido los mismos sacerdotes los que han puesto dinero de su propio bolsillo para arreglar desperfectos y cómo las parroquias y el propio Arzobispado están aportando dinero y ayuda a las comunidades parroquiales de numerosos pequeños pueblos.

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