Nuevo impulso a la Oficina de Protección de Menores y Personas Vulnerables

Se cumple un año de su puesta en marcha sin denuncias actuales ni del pasado. Ahora se quiere reforzar la línea de prevención y dotar de personal cualificado para la acogida y atención a las víctimas.
protección a menores en la iglesia

El arzobispo, con la directora de la oficina.

 

La oficina de protección de menores y personas vulnerables de la archidiócesis de Burgos, creada hace más de un año y dirigida por la psicóloga Isabel Muñoz-Cobo, quiere dar un nuevo impulso a sus acciones. El arzobispo de Burgos, don Mario Iceta, la directora de la oficina, el vicario general, Carlos Izquierdo y el nuevo director de la Compliance Office, Carlos Azcona, están dando los primeros pasos para dotar a la oficina de personal cualificado, siguiendo las indicaciones marcadas por la Conferencia Episcopal Española. Se contempla contar con un experto en Derecho, en psicología, en espiritualidad e, incluso, algún miembro de la Policía. El objetivo es que dicha oficina no solo cumpla con la acogida y atención de la víctima, sino que amplíe su actividad a la formación y a la prevención. De esta manera, los agentes de pastoral o del ámbito escolar dependientes de la Iglesia de Burgos tendrán esta capacitación.

 

En la reunión, que tuvo lugar el pasado miércoles 6 de octubre, la directora hizo balance del año transcurrido, señalando que no ha habido ninguna denuncia ni de casos antiguos ni de casos actuales. Se ha logrado extender el certificado de penales tanto de sacerdotes, profesores, catequistas y otros agentes de pastoral. La oficina sigue abierta con la máxima privacidad en la c/ S. Lorenzo 2, 1ºB y a través del mail proteccion@archiburgos.es. Burgos fue la segunda diócesis del país en elaborar un protocolo de actuación y prevención de casos de abusos [ver aquí].

 

El futuro de las oficinas

 

El pasado 15 de septiembre tuvo lugar en la sede de la Conferencia Episcopal una reunión con los responsables de las Oficinas de Denuncias de  Abusos a Menores. En dicha reunión, en la que participó el vicario general de la archidiócesis, Carlos Izquierdo, se puso en común el trabajo de todas las oficinas diocesanas de España y se establecieron algunas pautas de trabajo para los próximos años. Se destaca la oportunidad evangelizadora de estas oficinas ante el crecimiento actual de los abusos a menores. En palabras de Salomé Adroher, profesora de la Universidad de Comillas, experta en protección de menores, «hoy, en el mundo, uno de cada cinco menores ha sufrido algún tipo de abuso, siendo el entorno familiar el lugar donde mayoritariamente se produce (60% de los casos)». En la oficina de Madrid, la más activa de España, abierta para todo tipo de abusos y dirigida por Miguel García Baró, la sorpresa ha sido mayúscula al constatar la cantidad de abusos de poder que se dan en todo tipo de relaciones. Es esta relación de poder la que lleva al abuso tanto de iguales como de menores, siendo el abuso sexual uno de los más frecuentes.

 

Esta propuesta de servicio a la sociedad es la que la Conferencia Episcopal quiere implementar en los próximos años. Por un lado, las oficinas deben cumplir su misión de acogida de denuncias de eclesiásticos producidas en el pasado. Para este efecto ya existe un protocolo en todas las diócesis desde mayo del 2020. A partir de dicho protocolo, son las diócesis las que deben dotar a sus oficinas de diferentes expertos. Para ello, se han establecido una serie de sinergias coordinadas por la Secretaría de la Conferencia Episcopal.

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