El arzobispo invita a los Dominicos a vivir su vocación «desde la gracia y no desde el voluntarismo»
Caleruega, la localidad natal de santo Domingo de Guzmán, acoge estos días el capítulo provincial de la Provincia de Hispania de la orden de los Predicadores, conocidos popularmente con el nombre de Dominicos, y que ha elegido a Francisco Javier Carballo Fernández como nuevo prior provincial. En la jornada del miércoles, el arzobispo, monseñor Mario Iceta, presidió la eucaristía, en la que invitó a los frailes a vivir la misión desde la gracia recibida y no desde el voluntarismo, coincidiendo con la fiesta litúrgica de Santa Mónica.
El arzobispo compartió en su homilía varias reflexiones inspiradas en la liturgia del día. Subrayó que la vida cristiana no es ante todo hacer cosas, sino recibir el don de Dios. Sólo desde esa gracia recibida, explicó, el cansancio de la misión se transforma en un «cansancio sano», fruto de la entrega confiada y no de un voluntarismo vacío.
Mons. Iceta insistió también en que la evangelización hoy requiere tiempo personal para escuchar. «La gran evangelización es de uno en uno», afirmó, recordando que la gente necesita ser acogida en su sufrimiento y en sus búsquedas con una escucha paciente y cercana.
Por último, el arzobispo invitó a los Dominicos a predicar la Palabra de Dios y no palabras humanas, pues es ella la que transforma los corazones. «El gran combate es interior», señaló, animando a cultivar ese “trocito de tierra buena” en el corazón donde el Evangelio puede germinar con la fuerza del Espíritu.
La celebración concluyó poniendo bajo la intercesión de santa Mónica y de la Virgen María el camino capitular y la misión de la Orden, pidiendo la gracia de que los corazones se conviertan en imagen de Cristo, el Buen Pastor, viviendo siempre en la alegría y la esperanza.
