Compartir un futuro de esperanza y de paz

por redaccion,

Queridos hermanos y hermanas:

 

Hoy queremos celebrar la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado. El Papa Francisco escogió el tema Migrantes, misioneros de esperanza para hacer presente el valor y la perseverancia de nuestros hermanos a la luz del Año Jubilar que estamos celebrando.

 

«Ante las teorías de devastación global y escenarios aterradores, es importante que crezca en el corazón de la mayoría el deseo de esperar un futuro de dignidad y paz para todos los seres humanos», destaca el Papa León XIV en su carta para esta jornada. Esta conexión entre migración y esperanza, recuerda el Santo Padre, «se manifiesta claramente en muchas de las experiencias migratorias de nuestros días».

 

En la provincia de Burgos, el fenómeno migratorio está viviendo un fuerte incremento de nuevas llegadas. En muchas de las cifras estamos en máximos históricos, superando las recogidas en la primera década de este siglo, cuando Burgos (y España en general) se convirtió, casi de repente, en tierra acogedora de grandes migraciones. Por eso, quisiera, a través de esta carta, que todos preparásemos el corazón para celebrar este encuentro que hará germinar la esperanza en quienes en medio de las muchas dificultades que, desgraciadamente, se ven obligados a atravesar, llegan a nuestra tierra en busca de un futuro en paz.

 

Los migrantes y refugiados desean encontrar posibilidades para arraigar una vida digna, más allá de la tierra que les vio nacer y que les niega la oportunidad de salir de la pobreza y la exclusión, cuando no del hambre, la violencia o la guerra. Su fe, siempre puesta a prueba, nos enseña a confiar contra todo desaliento, a sembrar anhelos de Dios en comunidades locales, a poner a prueba la fortaleza y el coraje para afrontar dificultades y penurias, a vivir en la esperanza de que los corazones abiertos les ayuden a reiniciar una vida nueva.

 

Celebramos la esperanza de recibir nuevas oportunidades más allá de las fronteras, «la que lleva a los migrantes a confiarse completamente a Dios», señala la nota emitida por la Santa Sede. Los migrantes «recuerdan a la Iglesia el objetivo último de la peregrinación terrena, la conquista de la patria futura».

 

El Santo Padre, en un discurso pronunciado el pasado mes de mayo ante los representantes del cuerpo diplomático, instó a defender la dignidad de los migrantes, que «es siempre la misma: la de una criatura querida y amada por Dios». Ante los representantes de los 184 países con los que la Santa Sede mantiene relaciones diplomáticas, el Papa León señaló que «en el cambio de época que estamos viviendo, la Santa Sede no puede eximirse de hacer sentir su propia voz ante los numerosos desequilibrios y las injusticias que conducen, entre otras cosas, a condiciones indignas de trabajo y a sociedades cada vez más fragmentadas y conflictivas».

 

En un mundo oscurecido por guerras e injusticias, debemos empeñarnos en construir sociedades fraternas y pacíficas que trabajen por un futuro de progreso y esperanza, que pongan su horizonte en el Cielo. Nuestra tierra puede acompasarse al ritmo del latido de Dios promocionando la dignidad de toda persona, cuidando del hambriento, del sediento, del forastero, del desnudo, del enfermo y del preso, como nos dice Jesús en el Evangelio de San Mateo, ante el recuerdo del juicio universal al final de los tiempos (cf. Mt 25, 31-46). Por tanto, debemos promover una cultura del encuentro, que sea compasiva y misericordiosa.

 

Los migrantes y los refugiados «recuerdan a la Iglesia su dimensión peregrina, perpetuamente orientada a alcanzar la patria definitiva, sostenida por una esperanza que es virtud teologal», destaca el Papa León en su carta para esta campaña. Y continúa diciendo: «Los migrantes y refugiados católicos pueden convertirse hoy en misioneros de esperanza en los países que los acogen, llevando adelante nuevos caminos de fe». Ciertamente, la fe de muchas comunidades parroquiales se ve notablemente fortalecida y rejuvenecida por estos hermanos que viven con pasión la vida de Jesucristo que ha arraigado en sus corazones.

 

Que María, Madre y consuelo de los migrantes y refugiados, nos ayude a estar cerca de ellos, con gestos concretos de fraternidad.

 

Con gran afecto, pido a Dios que os bendiga.

 

+ Mario Iceta Gavicagogeascoa

Arzobispo de Burgos

«La sangre de los mártires sigue corriendo en Nigeria»: Burgos ora por los cristianos perseguidos

por redaccion,

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Escucha aquí la entrevista completa

 

Ayer por la noche, la catedral de Burgos acogió una vigilia de oración por los cristianos perseguidos, organizada por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN). El acto, presidido por el arzobispo, monseñor Mario Iceta, fue especialmente conmovedor gracias al testimonio del padre Patrick Akpabio, sacerdote nigeriano afincado en Vitoria, quien compartió la dolorosa realidad que viven sus compatriotas por causa de su fe. El acto estuvo presidida por la cruz de las reliquias de los mártires vinculados a Burgos de la persecución Española del pasado siglo y contó con varios momentos significativos, como el beso a un icono marcado por varias balas.

 

«El tiempo que vivimos en Nigeria es un tiempo de sangre», relataba el padre Patrick en una entrevista en uno de los programas religiosos de Cope Burgos. Su voz, serena pero firme, fue desgranando el horror: ataques sistemáticos, comunidades desplazadas y una violencia cada vez más organizada con la intención, según él, de «devorar la historia de los cristianos» en su país. «Cada día hay personas que pierden la vida solo por creer en Cristo», denuncia.

 

Nigeria es uno de los países más peligrosos del mundo para los cristianos. Sin embargo, esta realidad apenas ocupa titulares en los medios internacionales. «¿Cómo podemos hablar de derechos en Palestina o en Ucrania mientras el mundo guarda silencio ante los terroristas en Nigeria?», cuestiona el sacerdote, haciendo un llamamiento claro a la comunidad internacional.

 

El padre Patrick también apela directamente a los cristianos de Occidente. «Aquí en España tenéis paz, libertad, estáis como en el cielo. Pero muchos deciden no ir a misa aunque haya catorce en el barrio. Mientras tanto, en Nigeria, nosotros nos jugamos la vida por ir a una sola eucaristía. ¿No es hora de despertar?», se pregunta. En su opinión, el testimonio de los cristianos perseguidos debería servir como «un grito que despierte la fe adormecida» de Europa.

 

«No estamos solos»

 

Uno de los momentos más intensos de su entrevista fue al hablar sobre el valor de la oración. Para él, orar por los cristianos perseguidos es más que un gesto piadoso: es un acto de comunión y esperanza. «La oración nos dice que no estamos solos. Cuando el mundo calla, ese silencio es otra forma de persecución. Pero saber que hay hermanos rezando por nosotros nos da fuerza para seguir amando y perdonando, incluso a nuestros enemigos, como nos pide Jesús».

 

La vigilia concluyó con un momento de adoración eucarística. Con testimonios como el del padre Patrick, la Iglesia de Burgos se une a una cadena de oración y denuncia que, desde el silencio y la fe, clama justicia para los olvidados del mundo.

 

El arzobispo desea una Teología que ayude a «reparar las brechas» de la sociedad

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«A esto estamos llamados como centro académico, a realizar una Teología que mueva a la caridad» en medio de un mundo «fragmentado y dividido» por ocuparse más por las cosas de Dios que por el Dios de las cosas. Con estas palabras, el arzobispo ha animado a los profesores de la Facultad de Teología al inicio del curso a ejercer su responsabilidad docente «buscando a Dios» y como una «tarea pastoral que fecunde la acción de la Iglesia».

 

Para monseñor Mario Iceta, la tarea de los cristianos es «ser los reparadores de brechas y destrucción» que se dejan ver en el campo «de la familia, la sociedad, entre nosotros». «Es lo que Dios quiere hacer a través de nosotros». Y, en esto, «la Teología tiene mucho que decir, tanto que reflexionar y tanto que ofrecer», ha insistido en su homilía. «Hemos de pensar cómo hacer amable el mensaje del Señor para da respuesta a los interrogantes más íntimos del ser humano», pus Cristo es «la respuesta definitiva, la plenitud de nuestro deseo». «Como teólogos hemos de mostrar, con humildad y mansedumbre, que cada uno pueda encontrarse con el rostro de Cristo que cambia nuestras vidas», ha subrayado.

 

El gran canciller del centro académico ha presido la eucaristía de inicio del curso en la Facultad de Teología, en la que los profesores han hecho solemne profesión de fe. Después de la misa, ha dado inicio el acto más institucional de la jornada, ya en el aula magna y con la intervención del decano, Roberto Calvo; la lectura de la memora del último año académico y la lección magistral a cargo del profesor Eloy Bueno, titulada «La diferencia cristiana, la paradoja de las paradojas».

 

Una Facultad abierta a la sociedad

 

El año pasado, un total de 2.523 personas se formaron gracias a los distintos programas formativos propuestos por la Facultad de Teología burgalesa, a los que habría que añadir numerosas propuestas culturales y ciclos de conferencias realizadas para el público general. 35 alumnos cursaron en 2024-2025 en el Ciclo Institucional, 34 en Licenciatura y 32 alumnos de doctorado. Además, la Facultad de Teología ha contribuido a la formación de 96 personas a través de las diversas Aulas de la Cátedra ‘Francisco de Vitoria’, y 27 en el Instituto de Teología a Distancia, y otros 24 alumnos en un curso online para la formación de en los ministerios de lector y acólito.

 

Además de esos alumnos hay que añadir a los que cursaron de forma presencial o virtual las clases en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas ‘San Jerónimo’ (201 alumnos), las 94 personas que realizaron los cursos de la D.E.C.A. y las 315 que participaron en las sesiones de la Universidad de la Experiencia. Por otra parte, la Facultad de Teología acompaña la labor educativa de diversos centros agregados, afiliados o patrocinados, que ofertaron formación a un total de 1.759 alumnos.

 

Según explica el decano, Roberto Calvo, la Facultad de Teología de Burgos oferta una serie de propuestas formativas para «ayudar a los creyentes a seguir conociendo a Jesucristo». Sin embargo, matiza que, desde esta opción, «se derivan una serie de acciones de cara a colaborar con la sociedad a nivel de derechos humanos, a nivel de cultura, a nivel de belleza, con el arte, con la música, etcétera». Desde ahí, «manteniendo lo específico» –continúa–, la Facultad de Teología pretende «abrirse a la sociedad, a entrar en diálogo y a colaborar por el bien común».

Más de 2.500 personas se forman cada año gracias a los cursos que oferta la Facultad de Teología

por redaccion,

La Facultad de Teología del Norte de España, en su sede de Burgos, inaugura mañana de forma oficial el curso académico 2025-2026. El gran canciller del centro académico y arzobispo de Burgos, mons. Mario Iceta, presidirá a las 11:00 la misa inaugural. A continuación, tendrá lugar un acto institucional en el aula magna con la intervención del decano, Roberto Calvo; la lectura de la memora del último año académico y la lección magistral a cargo del profesor Eloy Bueno, que llevará por título «La diferencia cristiana, la paradoja de las paradojas».

 

El año pasado, un total de 2.523 personas se formaron gracias a los distintos programas formativos propuestos por la Facultad de Teología burgalesa, a los que habría que añadir numerosas propuestas culturales y ciclos de conferencias realizadas para el público general. 35 alumnos cursaron en 2024-2025 en el Ciclo Institucional, 34 en Licenciatura y 32 alumnos de doctorado. Además, la Facultad de Teología ha contribuido a la formación de 96 personas a través de las diversas Aulas de la Cátedra ‘Francisco de Vitoria’, y 27 en el Instituto de Teología a Distancia, y otros 24 alumnos en un curso online para la formación de en los ministerios de lector y acólito.

 

Además de esos alumnos hay que añadir a los que cursaron de forma presencial o virtual las clases en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas ‘San Jerónimo’ (201 alumnos), las 94 personas que realizaron los cursos de la D.E.C.A. y las 315 que participaron en las sesiones de la Universidad de la Experiencia. Por otra parte, la Facultad de Teología acompaña la labor educativa de diversos centros agregados, afiliados o patrocinados, que ofertaron formación a un total de 1.759 alumnos.

 

Una Facultad abierta a la sociedad

 

Según explica el decano, Roberto Calvo, la Facultad de Teología de Burgos oferta una serie de propuestas formativas para «ayudar a los creyentes a seguir conociendo a Jesucristo». Sin embargo, matiza que, desde esta opción, «se derivan una serie de acciones de cara a colaborar con la sociedad a nivel de derechos humanos, a nivel de cultura, a nivel de belleza, con el arte, con la música, etcétera». Desde ahí, «manteniendo lo específico» –continúa–, la Facultad de Teología pretende «abrirse a la sociedad, a entrar en diálogo y a colaborar por el bien común».

 

Atención a los medios

 

Si algún medio de comunicación desea participar mañana en la cobertura del acto académico, la foto de familia del claustro de profesores se realizará en torno a las 12:00 horas.

Ayuntamiento y Arzobispado acuerdan la cesión de un terreno en Capiscol para construir una plaza

por redaccion,

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La alcaldesa de la capital y el arzobispo de Burgos han firmado esta mañana un acuerdo que permitirá al barrio de Capiscol contar, por fin, con una plaza largamente demandada por los vecinos. El convenio contempla la cesión gratuita por parte de la Archidiócesis de una parcela de unos 1.600 metros cuadrados situada junto a la parroquia de El Salvador, un terreno que llevaba décadas sin desarrollarse pese a estar reservado en su día para equipamientos parroquiales.

 

Cristina Ayala ha subrayado que el proyecto es fruto de la colaboración institucional y, sobre todo, de la «generosidad del Arzobispado», que ha mostrado sensibilidad hacia las necesidades del barrio. Ha recordado que los vecinos llevaban décadas reclamando un espacio de encuentro y que, gracias al acuerdo, el Ayuntamiento podrá impulsar la urbanización de una plaza «que dignifique Capiscol y refuerce la vida comunitaria». El Consistorio prevé incluir una partida en los presupuestos municipales y contratar la obra entre finales de ese año y principios de 2027, con el objetivo de inaugurarla antes de que concluya la legislatura.

 

El convenio incluye varias condiciones. Entre ellas, la reserva de una parte del suelo para una posible ampliación de los salones parroquiales, la obligación municipal de ejecutar las obras en plazos razonables y la garantía de reversión del terreno al Arzobispado en caso de que se intentara destinar a un uso lucrativo o distinto al acordado. «Es lógico porque la Iglesia cede a título gratuito lo que es suyo, pensando en el bien de los vecinos», ha recordado la regidora.

 

¿Una plaza a León XIV?

 

Por su parte, mons. Mario Iceta ha recordado que la Archidiócesis ha mantenido en todo momento un diálogo fluido con el Ayuntamiento, en la línea de otras colaboraciones anteriores. «Los bienes de la Iglesia están al servicio del bien común», ha insistido, recordando que en el pasado el Consistorio también cedió suelos para levantar nuevos templos en distintos barrios. «Hoy ocurre al revés: ahora es la Iglesia la que responde a una necesidad vecinal», ha explicado.

 

El arzobispo ha indicado, además, que, aunque la fórmula jurídica de cesión está sujeta a límites legales y canónicos, se ha encontrado un camino equilibrado que respeta la custodia de los bienes y garantiza que el terreno se destine siempre a uso público. También ha aprovechado la ocasión para proponer un nombre para la futura plaza: León XIV. Según ha explicado, el papa Prevost ha elegido este nombre en recuerdo de su antecesor, León XIII, el Papa que a finales del siglo XIX impulsó la Doctrina Social de la Iglesia con su encíclica Rerum Novarum y que, según indica, «representa la sensibilidad hacia los trabajadores y los desafíos sociales de su tiempo» que quedó reflejada en un barrio obrero como Capiscol. «Proponemos el nombre de León XIV al Ayuntamiento por su preocupación por la cuarta Revolución Industrial, la nueva Doctrina Social de la Iglesia y los desafíos actuales que tiene el mundo».

 

Tanto la alcaldesa como el arzobispo han señalado que este acuerdo marca un hito para Capiscol, un barrio de tradición obrera y espíritu comunitario. La futura plaza será, según indican, un símbolo de convivencia, fraternidad y encuentro vecinal, fruto de la colaboración entre instituciones en beneficio de los ciudadanos.