Continúan los trabajos del proyecto ‘Expedición 4.0 al Medievo’

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Las ocho diócesis que forman parte del proyecto ‘Expedición 4.0 al Medievo’ han elegido Toledo para una reunión de trabajo donde han avanzado en esta iniciativa que conjuga recuperación y difusión del patrimonio religioso, últimas tecnologías y articulación territorial y desarrollo local. En Burgos, los enclaves elegidos para desarrollar este proyecto son las iglesia de Covarrubias, Villahoz, Mahamud y Santa María del Campo, todas ellas en el arciprestazgo del Arlanza.

 

La iniciativa cuenta con una subvención de 700.000 euros del Ministerio de Turismo, Industria y Comercio y ha recibido el Premio Iglesia Sostenible, otorgado por la Oficina de Sostenibilidad de la Iglesia de la Conferencia Episcopal Española. Coordinado por la diócesis de Bilbao, el proyecto incluye a las archidiócesis de Toledo, Granada, Burgos y Pamplona-Tudela, y a las diócesis de Plasencia, Jaca y Barbastro-Monzón. Será desarrollado en un total de trece enclaves de otros tantos municipios de siete comunidades autónomas.

 

Además de realzar el valor histórico y cultural de los templos, catedrales, ermitas y conventos, busca hacer las visitas más didácticas y accesibles para todos los públicos. Utilizando tecnología sostenible, el plan se plantea como un puzzle que integra diversos aspectos de la época medieval, explorando la espiritualidad, la identidad, la configuración del espacio urbano y rural, así como el arte, los oficios, las fiestas, las costumbres y la vida cotidiana.

Un techo para la esperanza: Marta, Alan y el calor de una casa… lejos de casa

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Marta sostiene un peluche del pequeño Alan, ingresado en la uci pediátrica del hospital.

 

Escucha aquí su historia

 

En el silencio de una UCI pediátrica, donde cada pitido y cada respiración cuentan, Marta espera. Hace apenas unos días dio a luz a Alan, su primer hijo. El nacimiento, que debía ser un momento de alegría, se convirtió en una carrera contrarreloj por la vida. Sin diagnóstico claro, y con un traslado urgente desde Logroño a la UCI pediátrica del Hospital Universitario de Burgos, Marta y su pareja se encontraron solos, lejos de casa y con el corazón encogido.

 

«Nadie te prepara para esto», relata ella. «Que nada más nacer te separen de tu bebé y lo veas rodeado de cables y tubos… Es durísimo». Afortunadamente, en medio de la incertidumbre, llegó una luz: un pequeño apartamento a escasos pasos del hospital, gestionado por la Pastoral de la Salud y las Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno Franciscanas.

 

Gracias a este programa solidario, iniciado en diciembre, ya son 28 las familias que han encontrado no solo un lugar donde dormir, sino un refugio emocional. «Está muy cerca del hospital, y eso nos permite estar con Alan casi todo el día. Puedo cocinar, descansar, recuperarme del parto… sentirme, por momentos, en casa», explica Marta con gratitud.

 

La iniciativa cuenta con el respaldo de la capellanía del hospital, trabajadoras sociales y voluntarios. En cuanto un bebé es ingresado y se detecta la necesidad, se activa un engranaje humano que pone todo en marcha. «Les explico con naturalidad que es un proyecto de la Iglesia, les aseguro mi oración y les deseo lo mejor», comenta Pablo Bartolomé, uno de los capellanes del HUBU y coordinador del proyecto. La fe aquí no se impone, se ofrece en forma de cercanía, respeto y apoyo. Además, son numerosos los voluntarios que colaboran en adecentar los tres apartamentos con que cuenta la iniciativa. También se ha habilitado un número de Bizum (el 38392) donde la gente puede colaborar económicamente de una forma cómoda y sencilla.

 

Los papás de Alan saben que el camino aún no ha terminado. No hay diagnóstico definitivo y, probablemente, vendrán más retos. Pero entre tanto, en ese pequeño apartamento del barrio G3, han encontrado un lugar donde respirar, llorar, reponerse y, sobre todo, esperar. Porque a veces, el gesto más simple —un techo, una cama, una cocina— puede sostener un mundo frágil, pero con la vida como reto.

Presencia pública de los cristianos

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Escucha aquí el mensaje

 

Queridos hermanos y hermanas:

 

A las puertas de un nuevo curso, iniciamos un tiempo de gracia donde ponemos especial atención a la presencia pública de los cristianos: testigos fieles de Jesucristo que tienen una misión central en la tarea evangelizadora y que continuamente tenemos que sostener y alentar.

 

«El apostolado de los laicos que surge de su misma vocación cristiana, nunca puede faltar en la Iglesia», declara el número 1 del decreto conciliar Apostolicam actuositatem del Concilio Vaticano II. Una misión que debe llevarse a todos los lugares, sin distinción de ningún tipo, pues es «propio del estado de los laicos el vivir su fe en medio del mundo y de los negocios temporales, en medio de los cuales debe ser fermento en ellos» (ibídem).

 

Los laicos, sostenidos por la gracia que Cristo les confiere en los sacramentos, son los protagonistas indispensables en la tarea de la evangelización. Tanto es así que «si el corazón de la identidad del sacerdote está en consagrar el pan eucarístico, el centro de la misión de los laicos consiste en consagrar el mundo según el plan de Dios», recuerda Fabio Fabene, en el prefacio de su conocida obra sobre los ministerios en la Iglesia.

 

Esta vida seglar de unión íntima con el Señor cumple su apostolado formando parte del Cuerpo Místico de Cristo, que es la Iglesia, siendo «administradores de la multiforme gracia de Dios» (1 Pe, 4, 10), para la edificación de todo el cuerpo en la caridad (cf. Ef., 4,16). Unidos a Jesús en el corazón del Padre, los laicos participan activamente del ministerio «sacerdotal, profético y real de Cristo», cumpliendo su cometido «en la misión de todo el pueblo de Dios en la Iglesia y en el mundo» (Apostolicam actuositatem, 2).

 

El curso que ahora comenzamos ha de ser una oportunidad para cultivar los dones recibidos por el Espíritu Santo, permaneciendo en el amor de Dios y reconociendo a cada instante de nuestra vida que sin Él no podemos hacer nada (cf. Jn 15, 4-5). Ya sea en el trabajo, en la familia, en las relaciones sociales, en la atención a los necesitados, en la comunidad…, todo el Pueblo de Dios hemos de colaborar en la edificación del Reino de Dios, cada uno según el don, carisma y ministerio que ha recibido como vocación y misión en su bautismo.

 

En nuestra archidiócesis, siguiendo la senda de las líneas fundamentales de la tarea pastoral de los cursos pasados, queremos ofrecer un itinerario para fomentar esta presencia pública de los cristianos, sin olvidar que continuamos promoviendo el primer anuncio y el acompañamiento necesarios para vivir con hondura y responsabilidad la propia vocación. Con el deseo de hacer presente el Reino de Dios en medio del mundo y de promover los diversos ministerios laicales, ponemos el acento en el cuidado de los enfermos y mayores, en la promoción de la pastoral juvenil, en la mejora de la comunicación y en el impulso de la dimensión sinodal de nuestra Iglesia. Y lo haremos con la mirada puesta en la santificación, mediante las palabras y las obras, irradiando al mundo la gracia salvífica de Cristo Jesús. «Si la caridad de Cristo nos urge» (2 Cor 5, 14), ¿cómo no vamos a ser fieles al mandamiento supremo del amor? Amando a Dios de todo corazón y al prójimo como a nosotros mismos (cf. Mt 22, 27-40), constituiremos la caridad como distintivo de nuestra vida.

 

Quisiera recordar hoy a los enfermos de Alzheimer, sus familiares, cuidadores y a todos los profesionales y asociaciones que trabajan por atenderles y mejorar sus condiciones de vida ante esta situación de fragilidad. Gracias por vuestro testimonio de fortaleza, esperanza, cuidado y entrega. Dios os bendiga siempre y sostenga en el admirable empeño cotidiano con que hacéis frente a esta enfermedad.

 

El Papa León XIV, durante el pasado mes de mayo, mantuvo un encuentro con los trabajadores de la Santa Sede. En su intervención destacó la importancia de una Iglesia que construye puentes y acoge con los brazos abiertos: «Cada uno puede ser constructor de unidad con su actitud hacia los compañeros, superando las inevitables incomprensiones con paciencia y humildad, poniéndose en el lugar del otro, evitando prejuicios». Y son los laicos quienes trabajan en la gran misión de unidad, esperanza y amor, en las situaciones cotidianas de la vida. Por eso, pido a la Virgen María que os proteja y os guarde en el acontecer diario de vuestro camino.

 

Con gran afecto, pido a Dios que os bendiga.

 

+ Mario Iceta Gavicagogeascoa

Arzobispo de Burgos

«La vida pública es campo de misión»

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«Necesitamos cristianos que vivan su fe con coherencia, no como si fuese una ideología, sino con un compromiso al servicio del bien común y de los más necesitados». Son las estas palabras con las que el arzobispo, mons. Mario Iceta, ha inaugurado la décima edición de la Jornada Diocesana de Formación y con las que ha esbozado el reto que la archidiócesis se ha puesto por delante durante el recién estrenado curso pastoral. «Queremos cristianos que no sólo realicen tareas eclesiales, sino que se involucren en el campo social».

 

En efecto, sin perder de vista las propuestas de primer anuncio, acompañamiento y sinodalidad, trabajadas en años anteriores, la prioridad pastoral para el nuevo curso es mejorar la presencia de los cristianos en la esfera pública. De esta manera, el arzobispo ha pedido a los agentes de pastoral reunidos en la Facultad de Teología estar presentes en «los espacios donde se toman decisiones que afectan a la vida de todos, en la política, la universidad, los medios de comunicación, los sindicatos, el mundo empresarial y económico, la cultura». Y todo, porque «la vida pública no es contraria a la fe, sino que es campo de misión. Es ahí donde se juega la santidad de los laicos», ha concluido.

 

Necesidad de formación

 

Hacerse presentes en estos ámbitos no es tarea fácil, «requiere formación», ha insistido el arzobispo aludiendo a las numerosas propuestas que oferta la Facultad de Teología. La jornada de hoy también ha querido ayudar en esta tarea, a través de una ponencia a cargo de José Francisco Serrano Oceja.

 

En su intervención, ha desgranado algunas de las características de la sociedad actual, que es «líquida», «compleja» y «está cansada», como han resumido algunos filósofos contemporáneos. Y es en este contexto de «decepción» hacia la política, la economía, la tecnología, la ciencia y la posibilidad de paz y bienestar donde «los cristianos deben mostrar la grandeza de su fe como una novedad para la historia» «sin despreciar el mundo». Su presencia social es hoy «más complicada e insegura» que en la antigua época de cristiandad, donde la alianza con el poder facilitaba su actuación pública. Ahora, «la función crítica de los cristianos es la denuncia profética incluso de los poderes que hoy actúan contra la dignidad de la persona». Por último, Serrano ha destacado que la sociedad actual vive inmersa en un «pluralismo de ofertas de sentido» fruto de la secularización.

 

En este contexto, el periodista ha subrayado la necesidad de cristianos que «generen confianza» y participen en el diálogo público como un agente social más. De esta manera, la «franqueza, la libertad de palabra y la apertura de corazón» son algunas de las disposiciones que han de plantear los cristianos en los campos donde se debate el bien común y personal, sin ejercer el control sobre los demás, sino a través de «un diálogo sin polarizaciones», pues eso supone el «reconocimiento del otro como persona e hijo de Dios».

 

Política, cultura y comunicación son la triada de espacios donde los cristianos deben generar confianza, a juicio de Serrano. Junto a ellos, también ha señalado como ámbitos donde realizarla la familia, la educación –como lugar de producción cultural– y la comunidad.

 

Tras la conferencia ha tenido lugar un diálogo con el ponente y se han expuesto algunas actividades diocesanas próximas en el calendario. Se ha anunciado de forma especial el Aula de Doctrina Social de la Iglesia, de la cátedra Francisco de Vitoria de la Facultad, que girará este año en torno a la presencia cristiana en la vida pública.

 

Empresas y ciudadanos de Burgos se convierten en «embajadores» de la Catedral

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‘Piedras vivas’ es el nombre del nuevo proyecto que quiere impulsar la catedral de Burgos, una propuesta que pretende involucrar al tejido empresarial de la ciudad en la promoción del primer templo de la archidiócesis. De esta manera, las empresas pueden convertirse en mecenas del templo y contar como contraprestación con algunos de espacios para organizar eventos y recibir socios y colaboradores que vengan de otros lugares. Las empresas locales se convierten de esta manera en «embajadoras» de una catedral puntera a nivel mundial en cuanto a programación cultural, foco de atracción turística y realización de su fin principal, la evangelización.

 

El claustro bajo de la catedral se ha convertido esta tarde en un escenario donde se ha dado a conocer el proyecto a los directivos de algunas de las más grandes empresas de la ciudad, así como a entidades asociativas y autoridades civiles. Con este proyecto, cada empresa puede convertirse en una ‘piedra viva’ para el templo. Además de contribuir al bienestar social y económico de la ciudad, su actuación está alineada con la Doctrina Social de la Iglesia, como ha destacado el arzobispo. mons. Mario Iceta, y por eso el Cabildo quiere abrir sus puertas a las empresas. Ellas, como ha insistido el arzobispo, desempeñan una «función social primordial, creando oportunidades de encuentro, de colaboración, de valoración de las capacidades, de trabajo, de creatividad, basada en principios éticos que promuevan la dignidad de todos los implicados en la tarea empresarial».

 

A partir de ahora, las empresas «pueden usar nuestros espacios y sentir suya la catedral, pueden hacerla suya», ha explicado Jaime Prado, recién nombrado coordinador de eventos y estrategias de desarrollo de la Catedral y quien ha desgranado los pormenores del proyecto. «La catedral no sería la misma sin la colaboración de numerosos mecenas que nos han legado este tesoro», ha reiterado. Un tesoro que puede seguir creciendo y proyectándose hacia el exterior gracias a su implicación con una cuota mínima que pretende que «nadie se sienta excluido».

 

Otras iniciativas paralelas

 

El presidente del Cabildo, Félix Castro, ha subrayado que la catedral quiere significar «una iglesia abierta a la sociedad», buscando «caminar juntos» no sólo con el mundo empresarial, sino también con los burgaleses a título particular. Por eso, es deseo del Cabildo reimpulsar su asociación de «Amigos de la Catedral». De esta forma, a través de una pequeña colaboración anual de 10 euros, los socios se benefician de interesantes ventajas, como el acceso al templo siempre que lo requieran y descuentos a la visita nocturna Stella y la tienda. Además, se planifica un programa educativo para que todos los escolares de la ciudad conozcan de primera mano los secretos del templo.

 

Como «sueño de futuro», el Cabildo trabaja también para lograr una red de catedrales del mundo, hermanándose no sólo con las que tienen el título de Patrimonio de la Humanidad, sino también con otras catedrales significativas del planeta donde también tienen intereses comerciales muchos empresarios burgaleses, como Shanghái, Tokio, Seúl, Ciudad de México, Lima y Santo Domingo. De esta manera, las distintas catedrales del mundo pueden «compartir sinergias» y «aprender unas de otras» sobre la manera en que celebran la liturgia, cuidan de su patrimonio y gestionan el turismo. Además, el hermanamiento con estas catedrales permitiría la promoción de las mismas a través de diferentes exposiciones itinerantes.

 

Con el dinero que aporten los mecenas que se sumen a estos proyectos, el Cabildo impulsará distintas obras de rehabilitación del templo, además de promover acciones de obra social, como la residencia Barrantes, sin olvidar la colaboración económica con el sostenimiento del amplio patrimonio diocesano, que suma más de 1.500 edificios.

 

La puesta de largo de estos proyectos ha reunido a los principales agentes sociales de la ciudad, en una ceremonia que ha cuidado la estética y ha conjugado el acto con luces, vídeos y música en directo.