De una fe superficial a un «noviazgo a tres»: la historia viral de unos jóvenes que ponen a Dios en el centro

Quique Mira y María Lorenzo, fundadores de Aute, comparten su testimonio de conversión, amor y castidad ante de jóvenes de Burgos, inspirando una nueva forma de vivir las relaciones y la fe
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Quique Mira y María Lorenzo son un matrimonio joven conocido en redes sociales por compartir su testimonio de fe y ser fundadores del proyecto Aute. Casados en verano de 2025 y a la espera de su primer hijo, ambos cuentan que, antes de tomarse en serio su vida cristiana, vivían una fe más superficial o poco comprometida, como muchos otros jóvenes, sin que influyera profundamente en sus decisiones afectivas o personales. 

 

Como ellos mismos explican, con el tiempo, y a través de procesos de conversión y encuentros personales con Jesucristo, comenzaron a replantearse su estilo de vida, hasta que las redes sociales les pusieron en el mismo camino, emprendiendo una relación. Decidieron vivir su noviazgo de forma coherente con su fe, apostando por la castidad, la oración conjunta y el discernimiento, poniendo a Dios en el centro de la relación, conscientes de que lo suyo era un «noviazgo a tres». El camino no ha estado libre de dificultades, aunque lo entienden como un proceso de crecimiento que ha fortalecido tanto su relación como su vida espiritual, preparándolos para su vocación matrimonial, de la que no dudan en dar testimonio.

 

«No queremos dar teoría, no somos teólogos, sólo queremos contar nuestra experiencia, cómo nuestro encuentro con Cristo ha cambiado dos vidas que estaban alejadas del amor», han trasladado en su intervención. «Hay un deseo de acoger y vivir en plenitud. Nosotros hemos sentido un punto de insatisfacción que nos ha llevado a descubrir que hemos sido creados por Dios para una vida plena y el noviazgo está encarado, mirando al Señor como referente, a llegar a esta plenitud de amor».

 

Su testimonio ha servido de broche de oro al encuentro diocesano de jóvenes, que ha tenido como trasfondo el proyecto de educación afectivo sexual que impulsa la archidiócesis de Burgos. A lo largo de la jornada, talleres y distintas experiencias han servido para que los jóvenes aprendan a escuchar sus emociones, conocer su identidad corporal, saber discernir la bondad de una relación y afrontar los riesgos de una sexualidad mal entendida, como la que difunde la pornografía.

 

También ha habido tiempo para la convivencia a través de un festival de música, con actuaciones de DJ Gonza, el grupo SUM o los actores del grupo juvenil de la parroquia de la Sagrada Familia. Los jóvenes han podido conocer, además, algunos recursos diocesanos que les pueden orientar a la hora de enfrentar relaciones sanas, como el Centro de Escucha o el Centro de Orientación Familiar. El encuentro, celebrado en el Seminario de San José y organizado por la delegación diocesana de Infancia, Adolescencia y Juventud, en colaboración con la de Familia y Vida, ha concluido con un encuentro de oración.

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