Polonia y Egipto, nuevos destinos de las peregrinaciones diocesanas

por Natxo de Gamón,

Polonia y Egipto, nuevos destinos de las peregrinaciones diocesanas. Foto: Composición realizada a partir de fotos de Shellapic76 (Pirámides de Giza), Dena Flows (Cracovia) y Equipo 9mkt (S. Juan Pablo II) | Licencia Creative Commons.

 

El Departamento de Peregrinaciones de la archidiócesis de Burgos ha organizado dos nuevas propuestas de viaje para este año, dirigidas a quienes deseen combinar la dimensión espiritual con el descubrimiento cultural: una peregrinación a Polonia, tras las huellas de san Juan Pablo II, y un recorrido por Egipto, cuna de una de las civilizaciones más antiguas de la historia.

 

Peregrinación a Polonia: tras las huellas de san Juan Pablo II

La peregrinación a Polonia se desarrollará del 28 de julio al 3 de agosto y propone un itinerario profundamente marcado por la figura de san Juan Pablo II, recorriendo algunos de los lugares más significativos de su vida y ministerio. A lo largo del programa, los peregrinos visitarán ciudades como Varsovia, con entrada a la catedral de San Juan; Cracovia, con su centro histórico, el castillo de Wawel y la Catedral; Wadowice, localidad natal del Papa; y el santuario de Czestochowa, donde se venera a la Virgen Negra.

 

El recorrido incluye también momentos de especial intensidad espiritual, como la visita al campo de concentración de Auschwitz, símbolo de la memoria y el sufrimiento del siglo XX; el santuario de la Divina Misericordia en Lagiewniki; y Niepokalanow, con su monasterio y el Museo de san Maximiliano Kolbe. Todo ello se combina con celebraciones eucarísticas diarias, tiempos de oración y espacios para la convivencia, configurando una experiencia de fe en comunidad.

 

El programa con toda la información sobre la peregrinación a Polonia se encuentra en este enlace. Para información e inscripciones, también se puede contactar con Julián Gumiel, director del Departamento de Peregrinaciones (689 97 70 94) o con Presstour Peregrinaciones (91 108 89 10).

 

 

Viaje a Egipto: entre la historia y la fascinación del Nilo

La segunda propuesta es un viaje a Egipto, que tendrá lugar del 6 al 13 de diciembre, con un completo programa que combina visitas culturales y recorridos por algunos de los enclaves más emblemáticos del país. El itinerario comenzará en El Cairo, donde los participantes conocerán las pirámides de Giza, la Esfinge y el nuevo Gran Museo Egipcio, además del barrio copto y la ciudadela de Saladino.

 

El viaje continuará con un vuelo a Abu Simbel para contemplar los templos de Ramsés II y Nefertari, antes de iniciar un crucero por el Nilo. Durante la navegación, se visitarán enclaves como Philae, Kom Ombo y Edfu, hasta llegar a Luxor, donde se recorrerán el valle de los Reyes, el templo de Hatshepsut y los complejos de Karnak y Luxor.

 

El programa con toda la información sobre el viaje a Egipto se encuentra en este enlace. Para información e inscripciones, también se puede contactar con Julián Gumiel, director del Departamento de Peregrinaciones (689 97 70 94) o con Viajes Solinieve (947 23 20 13).

 

 

Con estas dos propuestas, la archidiócesis ofrece la posibilidad de vivir una experiencia que aúna fe, historia y cultura, en contextos tan diversos como la Europa cristiana contemporánea y el legado milenario de Egipto.

Fallece el sacerdote diocesano David Pérez Mata

por Natxo de Gamón,

 

Este domingo, 19 de abril, ha fallecido el sacerdote diocesano David Pérez Mata a los 93 años de edad y tras 69 como presbítero.

 

Tras concluir sus estudios en el Seminario Diocesano de Burgos, David Pérez Mata fue ordenado sacerdote en septiembre de 1957 en Burgos, momento en el que se incorporó al presbiterio de la archidiócesis.

 

Su primer encargo pastoral fue como párroco de San Martín de Rubiales. En 1965 recibe también el nombramiento de consiliario diocesano del movimiento especializado del Apostolado Rural. En 1967 cesa de estos dos encargos pastorales y es nombrado profesor de Religión del centro educativo San Pedro y San Felices, y se le confiere la capellanía de las Religiosas Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús. Posteriormente, es nombrado director del colegio San José Artesano. En 1995, cesa de estos encargos y es nombrado capellán del Hospital San Juan de Dios de Burgos.

 

En 1997 es nombrado párroco de Zalduendo, Villamórico, Santovenia de Oca, Santa Cruz de Juarros, Cabañas de Juarros, Matalindo, Galarde y Arlanzón y, un año después, en 1998, presenta su renuncia y cesa de todos los destinos pastorales.

 

La misa de exequias por el eterno descanso del alma de David Pérez Mata se celebrará este, lunes, 20 de abril, a las 12:15h en la capilla del tanatorio San José de la capital. Después, sus restos mortales recibirán cristiana sepultura en el cementerio de San José de la capital.

 

La comunidad diocesana, con el arzobispo, Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa, a la cabeza, lloran su pérdida y piden oraciones para que Dios lo colme con el don de la vida eterna. Descanse en paz.

«El trabajo humano como don ofrecido a Dios»

por Natxo de Gamón,

Foto: Freepik.

 

Escucha aquí el mensaje semanal de Mons. Iceta

 

Queridos hermanos y hermanas:

 

En el horizonte cercano de la celebración de san José Obrero, la Iglesia nos invita a contemplar el misterio del trabajo humano como un don que nace del corazón mismo de Dios. En un gesto profundamente profético, el Papa Pío XII instituyó este día en 1955 con el fin de reconocer, en medio de la historia concreta de los hombres y mujeres, la grandeza de aquello que muchas veces pasa desapercibido.

 

El libro del Génesis nos recuerda que el ser humano está llamado por vocación a cultivar y cuidar la tierra (cf. Gn 2, 15). Por tanto, trabajar es una dimensión constitutiva de la dignidad humana, es participar humildemente en la obra creadora de Dios. Por eso, reafirmar el derecho a un trabajo digno, justamente remunerado y humanamente enriquecedor es una exigencia social y profundamente evangélica.

 

La dignidad inviolable de la persona se ve interpelada cada vez que pone sus manos al servicio de la tarea. En toda relación laboral se juega algo sagrado: que el ser humano sea reconocido como fin en sí mismo, amado por Dios y no un simple instrumento o una máquina de producir. Allí donde el trabajo respeta todas sus dimensiones constitutivas, la dignidad humana resplandece; allí donde se instrumentaliza, la dignidad se oscurece y es herida.

 

El trabajo, cuando es vivido en verdad, no solo dignifica: también purifica, madura, hace crecer y ennoblece. Decía san Juan Crisóstomo que «el trabajo es la escuela de la virtud», porque en él aprendemos la constancia, la entrega, la paciencia y el amor concreto. Por tanto, cada jornada, cada esfuerzo y cada tarea realizada con rectitud va tejiendo en lo oculto una humanidad más plena, más compasiva, más fraterna.

 

Pero hay un misterio aún más profundo: el trabajo ofrecido se convierte en alabanza. Cuando el ser humano trabaja con amor, su esfuerzo ofrecido asciende como una oración silenciosa que Dios acoge con alegría. Entonces, lo cotidiano se transfigura y lo pequeño adquiere un peso eterno. Así, el trabajo no sólo nos acerca a los demás, sino que nos acerca a Dios.

 

Contemplamos este misterio en la sencillez luminosa de la Sagrada Familia. En Nazaret, en el silencio de lo ordinario, María santificó las tareas cotidianas del hogar y José, calladamente, sostuvo con sus manos el misterio de la salvación. En ese rincón sagrado de la historia, lejos de los focos y del seductor reconocimiento, el Hijo de Dios aprendió el oficio de sus padres. Y, en ese trabajo, escondido y fiel, el mundo fue redimido por amor.

 

Por eso, en esta Pascua del Trabajo, nuestra mirada ha de dirigirse de un modo especial a tantos hombres y mujeres trabajadores. De modo particular, quisiera dirigirme a quienes trabajan en lo oculto: quienes sostienen la vida sin reconocimiento, quienes sirven en los márgenes, quienes entregan sus fuerzas cuando nadie mira. Son manos anónimas que levantan el mundo desde abajo, corazones silenciosos que hacen presente el Reino en lo cotidiano.

 

Porque hay un trabajo concreto que no aparece en estadísticas ni recibe aplausos: el cuidado, la entrega, la fidelidad en lo pequeño, la paciencia en el sufrimiento ajeno. Esa labor invisible es, quizá, la más cercana al corazón de Dios. Porque en ella no se busca recompensa, sino amor; no se acumula riqueza, sino misericordia; no se persigue reconocimiento, sino comunión. Trabajar, entonces, es mucho más que realizar tareas: es amar, es darse, es participar en la construcción de un mundo más humano y fraterno. Es, en definitiva, dejar que Dios siga actuando en la historia a través de nuestras manos.

 

Quisiera dirigir también una palabra de aliento a quienes no encuentran un trabajo que les ayude a llevar una vida digna. Entre todos, instituciones, tejido empresarial y laboral, particulares, debemos trabajar en red para superar esta grave situación.

 

Le pedimos a la Virgen María que nos enseñe a vivir nuestro trabajo como servicio, que nunca le falte a nadie la posibilidad de un trabajo digno y que en cada tarea –visible o escondida– sepamos descubrir la presencia de Aquel que hace eternas las cosas más sencillas. Porque, al final, quien trabaja con amor no sólo construye una mansión en el Cielo: se deja, en silencio, esculpir por Dios.

 

Con gran afecto, pido a Dios que os bendiga.

✠ Mario Iceta Gavicagogeascoa
Arzobispo de Burgos

La Comisión Permanente de la HOAC reivindica en Burgos el valor del trabajo digno

por Natxo de Gamón,

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La Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) ha reforzado su presencia en la archidiócesis de Burgos con la visita de dos miembros de su Comisión Permanente, Jorge Hernández, consiliario general, y Tere Monfort, responsable de Formación. Estos encuentros, que se están desarrollando en distintas diócesis españolas, forman parte de la vida ordinaria del movimiento y buscan conocer de cerca la realidad de los equipos locales, acompañar su tarea evangelizadora y compartir experiencias en el ámbito del mundo del trabajo.

 

Durante su estancia, han mantenido reuniones con militantes en la capital y en Miranda de Ebro, así como con la comisión diocesana y con el vicario general de la archidiócesis, Carlos Izquierdo, en un clima de diálogo y reflexión marcados por un fuerte sentido de unidad eclesial. La visita ha permitido constatar tanto las dificultades como las posibilidades que afronta este movimiento de trabajadores cristianos en el contexto actual.

 

«Evangelizar el mundo obrero y del trabajo»

La HOAC es el movimiento de Acción Católica especializado en el mundo del trabajo. Su misión, como ha explicado Tere Monfort, es clara: «evangelizar el mundo obrero y del trabajo», especialmente allí donde se concentran las mayores dificultades. Esta tarea implica «acompañar a esas personas», «denunciar cuando llega el caso» y también «dar a conocer lo positivo» que existe en el trabajo.

 

En Burgos, aunque el número de militantes es reducido, su presencia es valiosa. «No somos más que 26 militantes», ha reconocido Susana Castrillejo, pero ha subrayado que mantienen «una presencia en la archidiócesis significativa», participando en distintos organismos y aportando «esa especial sensibilidad por el mundo del trabajo».

 

En este sentido, Jorge Hernández ha destacado que la HOAC en Burgos tiene «sentido eclesial», algo que considera «una riqueza», al tratarse de laicos «formados, preparados» y comprometidos tanto con la Iglesia como con la realidad social.

 

«El trabajo es parte de la vida»

Uno de los ejes centrales de la visita ha sido el análisis del momento actual del mundo laboral. La campaña Cuidar el trabajo, cuidar la vida nace, según Monfort, de una constatación clara: «el trabajo es parte de la vida» y, por tanto, «si no cuidamos el trabajo, estamos descuidando la vida».

 

La responsable de Formación ha descrito un contexto marcado por «mucha precariedad» y situaciones en las que «el trabajo está matando a las personas o está enfermándolas». La falta de estabilidad, las dificultades de conciliación o la siniestralidad laboral reflejan, a su juicio, un modelo en el que «el centro no es la persona», sino la producción.

 

«El trabajo tiene que ser digno», ha insistido, un trabajo que permita «cuidar las relaciones sociales», respetar los tiempos de descanso y no agredir «ni a la persona ni a la naturaleza».

 

«No trabajamos ‘para’, trabajamos ‘con’»

La HOAC pone el acento en el protagonismo de las personas más vulnerables. «No trabajamos ‘para’, trabajamos ‘con’», ha afirmado Jorge Hernández, subrayando la importancia de acompañar procesos en los que las propias personas «se vayan organizando para salir de esas situaciones».

 

Frente a una sociedad «muy paternalista», el movimiento apuesta por una participación activa desde abajo. «No somos salvadores de nadie», ha añadido, sino que su papel consiste en «acompañar en las reivindicaciones» y en la construcción de alternativas.

 

En Burgos, esta opción se concreta en el trabajo con personas migrantes. Angelines Bayo, la presidenta de este movimiento en Burgos ha explicado que han creado los denominados «sectores»: espacios de diálogo para «conocer la realidad de los trabajadores migrantes» y «acercarnos nosotros a las personas». «Para nosotros la persona es lo primero», ha afirmado, destacando la importancia de «cuidar, acompañar y estar ahí».

 

«El centro en el trabajo debe ser la persona»

El diagnóstico de la HOAC sobre la situación laboral en España es claro. «El centro en el trabajo debe ser la persona», ha afirmado Monfort, aunque reconoce que «actualmente eso no está pasando», ya que lo que prima es «la producción y el consumo».

 

Esta lógica, han explicado, genera precariedad, explotación y dificultades crecientes, especialmente entre las personas migrantes. Hernández ha advertido incluso de «situaciones de explotación real casi esclavista», vinculadas en muchos casos a la falta de regularización.

 

Además, ha señalado la relación directa entre trabajo y otras realidades como la vivienda: «qué complicado es para gente que no tiene trabajo si no tiene vivienda, y qué problema tiene alguien que no tiene vivienda para conseguir un trabajo».

 

«Un tesoro demasiado escondido»

Ante esta situación, la HOAC insiste en la necesidad de recuperar la Doctrina Social de la Iglesia. Hernández la ha definido como «un tesoro demasiado escondido» que es necesario dar a conocer, ya que ofrece claves fundamentales para la vida cristiana y la transformación social.

 

«Si no hay Doctrina Social de la Iglesia, ¿qué presencia pública vamos a tener?», se ha preguntado, subrayando la importancia de formar a los laicos para que puedan ser «protagonistas en la Iglesia» y en la sociedad.

 

En esta línea, ha destacado que la HOAC es «un movimiento de laicos» que apuesta por una formación integral, tanto teológica como social y política, con el objetivo de estar presentes «como levadura en medio de la masa».

 

«Un liderazgo valiente»

Los entrevistados han valorado también el magisterio reciente de la Iglesia. Han subrayado la continuidad entre el papa Francisco y el papa León XIV, especialmente en la defensa de los más pobres y en la centralidad del trabajo.

 

Jorge Hernández ha calificado de «extraordinario» el inicio del pontificado de León XIV, destacando gestos y palabras que marcan una línea clara, como la apuesta por «la paz desarmada y desarmante» o su atención al impacto de la inteligencia artificial en el mundo laboral.

 

En un contexto global incierto, considera que la Iglesia está ofreciendo «una palabra sensata» y una esperanza sólida, con una posición clara: «estamos de parte de los pobres».

 

La visita concluye con un balance positivo. «Venimos a acompañar, a conocer, a estar con ellos», ha resumido Monfort, convencida de que estos encuentros fortalecen la comunión y animan a continuar una tarea que, en palabras del propio movimiento, pasa por «cuidar el trabajo para cuidar la vida».

La archidiócesis organiza una peregrinación a Madrid para asistir a la misa del papa León XIV

por Natxo de Gamón,

 

Ya se van conociendo detalles más concretos del viaje del papa León XIV a nuestro país. Hasta ahora se conocían las fechas —del 6 al 12 de junio—, el lema, y las diócesis que va a visitar en esos siete intensos días, pero se van revelando datos que ya permiten organizar agendas y calendarios de todos los que quieren ir a ver de cerca al Pontífice.

 

Ya es oficial que el papa León XIV va a realizar una vigilia para jóvenes en la plaza de Lima de la capital el próximo sábado, 6 de junio, a las 20:00h; y que al día siguiente, domingo 7 de junio, va a presidir la misa en la solemnidad del Corpus Christi en la plaza de Cibeles, seguida de una procesión eucarística por los aledaños de la céntrica plaza.

 

Viaje a Madrid para participar en la misa

Con ese motivo, el Departamento de Peregrinaciones de la archidiócesis de Burgos está organizando una peregrinación para participar en la misa que el papa León XIV va a presidir en la solemnidad del Corpus Christi y en la posterior procesión eucarística que va a tener lugar el domingo, 7 de junio.

 

Se trata de un viaje en autobús desde Burgos que saldrá ese mismo domingo, 7 de junio, con la antelación suficiente para llegar a la misa, y que regresará por la tarde a Burgos. El precio del viaje de ida y vuelta es de 28 euros y para inscribirse, es necesario contactar con Julián Gumiel, director del Departamento de Peregrinaciones, en el teléfono 689 97 70 94.

 

Esta oportunidad de participar en la visita del papa León XIV a España junto con la archidiócesis se suma a la lanzada hace unas semanas por la Delegación para la Infancia, Adolescencia y Juventud, que está organizando una peregrinación dirigida exclusivamente a los jóvenes de entre 16 y 35 años, que van a tener la oportunidad de participar en la vigilia del sábado y en la misa del domingo.