Los niños ayudan a otros niños en la Jornada de la Infancia Misionera

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InfanciaMisionera2017

 

El próximo 22 de enero es un día señalado en el calendario de la Iglesia: se celebra la Jornada de la Infancia Misionera, y que está protagonizada por niños. Y es que Infancia Misionera es una obra del papa que promueve la ayuda recíproca entre los niños del mundo, conformando una red de solidaridad universal cuyos principales protagonistas son ellos.

 

Esta institución  de la Iglesia nació en 1843 en Francia, cuando monseñor Forbin Janson recurrió a los niños de su diócesis -en vez de a grandes benefactores- para ayudar a los niños necesitados en China. Desde entonces defiende la dignidad y la aportación de los niños a la sociedad y a la Iglesia. Además, se trata de una institución pionera en la defensa de la infancia, ya que se adelanta 80 años a la Declaración de los Derechos del Niño de Ginebra y 100 años al nacimiento de UNICEF.

 

Los niños de Infancia Misionera, con sus oraciones y pequeños ahorros, ayudan a otros niños del planeta que pasan necesidad. Esto es consecuencia de la formación misionera recibida. Gracias a la generosidad de los niños de todo el mundo -reunidos en el Fondo Universal de Solidaridad de la Obra de Infancia Misionera-, en 2015 se enviaron 16.939.649,13€, para sostener 2.795 proyectos de ayuda a la Infancia de los territorios de misión. En España, gracias al esfuerzo de los «pequeños misioneros», en 2016 se consiguió enviar 2.650.357,66€, sostener 484 proyectos, alcanzar 40 países y atender a 788.184 niños.

Entrega y formación

Pero no solo se trata de recaudar ayudas, los niños que participan en Infancia Misionera también reciben formación. Para ello, la Iglesia promueve las actividades de Infancia Misionera en los colegios y en las catequesis de todos los países del mundo. Así, se pretende educar a los niños en la fe y en la solidaridad misionera, aprendiendo a seguir a Jesús, a acoger a todos los niños que les rodean, sin diferenciar sexo, raza o religión; a ser sensibles a las injusticias  que sufren los niños en todo el mundo y a ayudarles con pequeños ahorros, oraciones y esfuerzos.

 

La animación de la campaña comienza este 9 de enero y concluirá el 22 de este mes, fecha de la Jornada. Con el lema de «Sígueme», la jornada busca estar en unidad con la campaña del Domund («Sal de tu tierra»), y subraya que Jesús también llama a los niños para seguirle en su vida diaria. Como ellos, los misioneros actuales también fueron niños, con sus sueños y proyectos. Una llamada de Jesús a seguirle lo cambió todo, y les hizo cumplir de otra forma estos deseos.

 

2017 01 04 miércoles: resumen de prensa

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Actualidad

Ecclesia publica el último mensaje del arzobispo de Burgos, don Fidel Herráez Vegas:

 

El arzobispo de Burgos visitó el sábado 31 de diciembre el Centro Islámico Attaqwa y mantuvo un encuentro de diálogo con algunos miembros de la comunidad musulmana:

 

 

Monasterio de Rodilla ha vuelto  a recrear el misterio de la Natividad del Señor con el ya tradicional Belén Viviente:

Sociedad

El Ministerio de Sanidad publica los datos que afectan a Burgos en cuanto a abortos producidos en 2016:

 

El número de nacimientos en Burgos continúa bajando:

 

Valentina es la primera niña burgalesa nacida en el nuevo año:

 

La Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León trabaja en la elaboración de una guía dirigida a profesores con alumnos de padres divorciado:

Solidaridad

La Hermandad de Donantes de Sangre cerró el 2016 con un total de 20.386 donaciones:

 

Irene Sáiz viaja al campo de refugiados de Ritsona (Grecia) tras vender 850 docenas del tesoro textil de Pradoluengo:

Los belenes burgaleses llenan las redes sociales

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Han sido numerosos los usuarios de Facebook y Twitter que a lo largo de las fiestas navideñas han subido fotografías de sus belenes a las redes sociales acompañadas de la etiqueta #Yopongoelbelén.

 

A la iniciativa, puesta en marcha desde la diócesis de Ávila, invitó a sumarse en Burgos la delegación diocesana de Medios de Comunicación. Desde el pasado 23 de diciembre, decenas de fotografías de belenes de parroquias, colegios e incluso casas particulares de toda la provincia han llenado las redes sociales del misterio de la Navidad, compartiéndose en los perfiles oficiales que la diócesis tiene en estas plataformas.

2017: Un año para construir la paz

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¡Feliz Año Nuevo! Estas palabras las repetiremos durante los primeros días del año que Dios nos ha regalado. Lo diremos a todas las personas con las que nos encontremos, se lo haremos llegar especialmente a los que nos son más cercanos y queridos. Hoy es también mi deseo para todos y cada uno de vosotros a los que, como tantas veces os digo, os quiero, estoy llamado a serviros y pido a Dios su gracia y bendición para cada día del año que vamos a estrenar.

 

El 1º de enero, aparte de las connotaciones sociales y litúrgicas que tiene, la Iglesia celebra la Jornada Mundial de la Paz. Se trata de una iniciativa que comenzó hace cincuenta años, promovida por el Papa Pablo VI, precisamente para reflexionar y orar juntos por el don de la paz. El deseo de la paz resuena especialmente en las fechas navideñas cuando, en torno al Misterio de Belén, los ángeles cantaron «Paz a los hombres de buena voluntad». Es este un deseo profundo de nuestro corazón, un fuerte anhelo de la humanidad salpicada de tantas formas de violencia. Al inicio del nuevo año es también el compromiso y la tarea que nos podemos marcar, personal y comunitariamente, para prolongar la Noche de Paz por antonomasia en un año entero de Paz.

 

Con este motivo, y como todos los años, el papa Francisco ha escrito un sencillo y profundo mensaje que os invito a leer. Lleva por título: «La no violencia: un estilo de política para la paz». En el fondo nos plantea la contradicción y  el sinsentido de querer solucionar los problemas personales y de nuestro mundo desde la violencia. Y lo hace con el ánimo de abrir otros caminos para las políticas y los comportamientos sociales, desde  una opción por la paz.

 

En efecto, junto a nosotros y a través de los medios de comunicación diariamente percibimos la violencia que provoca tanto sufrimiento: guerras en diferentes países y continentes; terrorismo, ataques armados impredecibles; abusos contra los refugiados y emigrantes; devastación del medio ambiente; violencia doméstica y abusos contra los niños; injusticias sociales y laborales… La violencia nos salpica de muchas formas y maneras, con el único objetivo de buscar el poder y el poseer. Y parece introducirnos en una vorágine que nos hace responder con más violencia a todos estos comportamientos.

 

«La violencia,  no es la solución para nuestro mundo fragmentado». Jesús nos enseñó y nos mostró un camino diferente que es capaz de vencer este círculo fácil y contagioso: es el camino de luchar contra el mal que nos rodea desde el amor y la misericordia, de buscar la justicia que conduce a la paz, sin violencia…, de vencer el mal a fuerza de bien. A eso nos invita la bienaventuranza del Maestro: «Bienaventurados los mansos de corazón porque ellos poseerán en herencia la tierra». Esta es la única propuesta capaz de regenerar nuestro mundo. Así lo resume el Papa en su mensaje: «ser hoy verdaderos discípulos de Jesús significa también aceptar la propuesta de la no violencia. Esta propuesta –como ha afirmado mi predecesor Benedicto XVI– es realista, porque tiene en cuenta que en el mundo hay demasiada violencia, demasiada injusticia y, por tanto, sólo se puede superar esta situación contraponiendo un plus de amor, un plus de bondad. Este plus viene de Dios».

 

No es este un camino nuevo, ni un camino infecundo. Es el camino que inició Jesús, manso y humilde de corazón, y que a lo largo de la historia, han recorrido tantos hombres y mujeres en el seno de la Iglesia y fuera de ella: Madre Teresa de Calcuta, Gandhi, Luther King, Leymah Gbowee… Camino que nos ha mostrado que la paz es un trabajo artesano que se fragua en el corazón de cada persona y que se manifiesta después, de forma concéntrica, a través de las diferentes relaciones que el ser humano va estableciendo con los demás hombres, con las estructuras sociales y, posteriormente, a través de las misma instituciones entre sí.  Si la violencia genera violencia, también la paz  engendra  paz.  Seamos personas de paz, pacificadores, con la paz que nace del corazón. Un corazón que se educa privilegiadamente en la familia, lugar y ámbito que nos enseña a solucionar los conflictos, no con la fuerza sino desde el amor,  el diálogo y la misericordia.

 

Os deseo a todos un año 2017 lleno  paz, de la mano de María, Reina de la Paz. Que el deseo de paz que anida en nuestro corazón nos ayude a acoger este don del  Espíritu y a recorrer el  nuevo año por los caminos de la paz. Con este deseo, y de  corazón, ¡Feliz Año Nuevo!