El 20 de julio del año 1221 se ponía la primera piedra de la Catedral gótica. Los fieles diocesanos de Burgos recordamos en este día a la Iglesia Madre, significada por la Catedral, y pedimos al Señor de modo especial por nuestro arzobispo, por el clero y por cuantos constituimos esta gran familia de creyentes, así como también por todas las necesidades espirituales y materiales de la diócesis.

La Hospitalidad de Nuestra Señora de Lourdes de Burgos organiza un año más la peregrinación diocesana al santuario mariano de Lourdes, abierta a todo el mundo pero dirigida especialmente a enfermos.
Para participar es necesario inscribirse entre el 19 de mayo y el 19 de junio directamente en la sede de la Hospitalidad, sita en la calle de San José, 6 – 09002 Burgos, los martes y los miércoles en horario de 18:00h a 20:00h.
Los precios de la peregrinación son:
- Enfermos: 260 euros.
- Camilleros, enfermeras, médicos y sacerdotes: 300 euros.
- Jóvenes (hasta los 30 años): 200 euros.
- Peregrinos: 380 euros.
El 20 de julio del año 1221 se ponía la primera piedra de la Catedral gótica. Los fieles diocesanos de Burgos recordamos en este día a la Iglesia Madre, significada por la Catedral, y pedimos al Señor de modo especial por nuestro arzobispo, por el clero y por cuantos constituimos esta gran familia de creyentes, así como también por todas las necesidades espirituales y materiales de la diócesis.
El 20 de julio del año 1221 se ponía la primera piedra de la Catedral gótica. Los fieles diocesanos de Burgos recordamos en este día a la Iglesia Madre, significada por la Catedral, y pedimos al Señor de modo especial por nuestro arzobispo, por el clero y por cuantos constituimos esta gran familia de creyentes, así como también por todas las necesidades espirituales y materiales de la diócesis.
El 20 de julio del año 1221 se ponía la primera piedra de la Catedral gótica. Los fieles diocesanos de Burgos recordamos en este día a la Iglesia Madre, significada por la Catedral, y pedimos al Señor de modo especial por nuestro arzobispo, por el clero y por cuantos constituimos esta gran familia de creyentes, así como también por todas las necesidades espirituales y materiales de la diócesis.

