Un nuevo plan de pastoral recoge el guante de la última Asamblea Diocesana y propone un itinerario de acción durante cuatro años para ejecutar 31 acciones que promuevan la comunión y la misión.
La archidiócesis comienza el año con la puesta en marcha de un nuevo plan de pastoral y poniendo como prioridad impulsar el primer anuncio en el quehacer cotidiano de parroquias y comunidades.
En un impulso a la sinodalidad, la reestructuración de las delegaciones potencia el trabajo en equipo. Aparecen nuevos organismos mientras antiguas delegaciones se integran en nuevos departamentos.
El primer encuentro sinodal diocesano ha renovado el envío a la misión de algunos agentes evangelizadores en una jornada de formación, convivencia y oración.