La catedral ha acogido esta mañana la Santa Misa Crismal, en la que los sacerdotes renuevan su promesa de entrega a Dios, a la Iglesia y a los hermanos. Es la fiesta de la bendición de los óleos y la consagración del Santo Crisma a través de los cuales se seguirá construyendo la unidad diocesana, el pueblo santo de Dios.
Esta tarde ha reabierto sus puertas el Museo de Arte Sacro de Aranda. En él se exponen diversas obras de orfebrería, escultura y pintura que muestran el rico patrimonio de la Ribera y la provincia burgalesa.