Tras la solemne misa estacional presidida por el arzobispo en la catedral, ha tenido lugar el encuentro de Cristo Resucitado con su Madre, la Virgen de la Alegría.
La Vigilia Pascual ha estado presidida por el arzobispo don Mario Iceta. En «la noche más importante», se ha bendecido el fuego, encendido el cirio pascual y renovado las promesas bautismales