Tras recibir las insignias episcopales, el escolano Beltrán Rubio ha visitado al arzobispo y ha pedido que todos los niños puedan disfrutar del amor, la protección y la educación
En su mensaje de Navidad, el arzobispo de Burgos subraya que la Encarnación no es un recuerdo del pasado, sino un misterio que sigue redimiendo hoy la fragilidad humana