Los 300 jóvenes burgaleses que han participado en la JMJ de Lisboa vuelven a casa con la mochila llena de recuerdos y con las miras puestas en las próximas convocatorias de Roma y Seúl.
Los 300 jóvenes burgaleses esperan el encuentro con el papa después de unos días de comprobar la generosidad de las familias de Boa y Aveiro.
Siguiendo la llamada del papa Francisco a participar en la Jornada de la Juventud, muchos jóvenes europeos eligen nuestra ciudad para pasar un día alojados en polideportivos de los colegios religiosos de la ciudad.
La entidad diocesana Voluntared se encarga de llevar a cabo campamentos centrados en la educación a través del juego, de la promoción del compañerismo y de los valores cristianos.