Mirando al corazón de los niños a través del tiempo libre

La entidad diocesana Voluntared se encarga de llevar a cabo campamentos centrados en la educación a través del juego, de la promoción del compañerismo y de los valores cristianos.
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Voluntared es una entidad diocesana especializada en el desarrollo de iniciativas de formación e intervención social, es decir, es una escuela de ocio y tiempo libre reconocida por la Junta de Castilla y León, siendo la primera escuela que se puso en marcha en la comunidad autónoma hace más de 40 años.

 

Sus actividades principales se desarrollan en el ámbito del tiempo libre, teniendo como piedra angular la formación, y educando a los jóvenes a través de adultos relacionados con el trabajo con niños, las catequesis, los grupos juveniles, etc. A través de esta formación se crea un espacio en el que los infantes pueden descubrir que el tiempo libre también es una parte importante para su desarrollo como persona, tanto a través de la parte lúdica como de la dimensión espiritual.

 

Esta entidad también ofrece formación a los adultos para poder convertirse en monitores o coordinadores de ocio y tiempo libre, así como las especialidades que la Junta de Castilla y León les pide, como, por ejemplo, titulaciones relacionadas con las personas con necesidades especiales.

 

Voluntared también se encargar de gestionar una serie de albergues para poder desarrollar estas actividades lúdicas, los cuales se encuentran en Poza de la Sal, Castrillo de la Vega y Santibañez-Zarzaguda, todos ellos municipios de la provincia de Burgos. Durante el tiempo de verano en estos lugares se llevarán a cabo campamentos organizados tanto por las parroquias de la archidiócesis de Burgos como de otras diócesis de España.

 

Entre las labores que realiza la entidad cabe destacar sus campamentos, los cuales constituyen su principal actividad. Este año están en el colegio Jesuitas (Centro Educativo de Nuestra Señora de la Merced y San Francisco Javier), donde, a lo largo de julio, recibirán alrededor de 270 niños. Sin embargo, también se llevarán a cabo campamentos en entornos rurales en pueblos como Covarrubias, Santa Gadea del Cid y Pancorbo, entre otros, realizándose en colaboración con los centros de acción social (CEAS) y los ayuntamientos. En todo el verano tienen previsto acoger alrededor de 470 jóvenes.

 

Estos campamentos son urbanos, es decir, no se pernocta, sino que se realizan diferentes actividades lúdicas a lo largo de la mañana hasta, aproximadamente, la hora de comer. Se fomentan, traducidos al mundo del ocio y tiempo libre, los valores del juego, del compañerismo, de la naturaleza y del evangelio, es decir, todos los valores y enseñanzas se realizan desde la identidad de la iglesia y de los cristianos.

 

A través de estos campamentos los participantes son capaces de comprobar cuáles son sus potenciales y sus limitaciones, fomentando así el compañerismo entre todos los participantes. «Estos lugares son espacios privilegiados para que los niños y las niñas se encuentren consigo mismo», relata Juan José Ángel Madrid, director de Voluntared.

 

Según cuenta, «la pandemia del COVID-19 ha dejado una huella silenciosa en toda la ciudadanía, pero en especial en los niños y en los jóvenes». En este contexto donde abunda más el miedo y las inseguridades es donde entran estos campamentos, puesto que ayuda a dejar el entorno más individualista mediante actividades colectivas, donde los jóvenes pueden estar pasando tiempo con gente de su edad a la vez que se divierten.

 

La clave y la popularidad de los campamentos que realizan se basa en como tratan a los jóvenes, educándoles, jugando con ellos, atendiendo sus necesidades, etc. «Lo que valora la gente no es tanto lo que hacemos, porque no hacemos nada especial, sino cómo lo hacemos, acogemos al niño, lo valoramos, queremos y cuidamos, miramos con el corazón», relata Juan José.

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