Don Mario Iceta compartió una jornada de convivencia con algunos de los últimos sacerdotes en incorporarse al presbiterio diocesano. También mantuvo un encuentro con las Clarisas de Vivar del Cid.
Los monasterios de clausura la archidiócesis sufren también las consecuencias del coronavirus. En algunas comunidades han fallecido varias religiosas por la enfermedad.
El arzobispo, don Mario Iceta, ha presidido esta tarde en la Catedral una eucaristía a la que han asistido algunos religiosos en representación de toda la vida consagrada de la archidiócesis.
«La situación es delicada» y los religiosos suspenden su rezo conjunto. En el Seminario de San José también se ha detectado un brote y seminaristas y formadores guardan cuarentena en sus habitaciones.