Acción Católica General reflexiona sobre la presencia pública del cristiano

por Natxo de Gamón,

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Una treintena de miembros de Acción Católica General se han dado cita el pasado sábado, 7 de febrero, en la parroquia del Hermano San Rafael para celebrar un encuentro formativo centrado en el documento de la Conferencia Episcopal Española (CEE) titulado Pueblo de Dios que sale al encuentro. La jornada se ha enmarcado en el itinerario que los equipos de vida vienen trabajando, tras una fase previa dedicada a reconocer la realidad personal, eclesial y social.

 

El encuentro ha profundizado en los pasos de interpretar y elegir, buscando iluminar la vida cotidiana a la luz de la Palabra de Dios. La reflexión ha estado guiada por Jesús Varga, quien ayudó a comprender el fundamento bíblico de la presencia cristiana en la sociedad.

 

A través de textos del Éxodo, del Evangelio y de los Hechos de los Apóstoles, se ha subrayado que la iniciativa siempre parte de Dios, que «visita» a su pueblo y transforma la historia. Desde esta clave, los participantes han redescubierto la vocación del cristiano a ser sal y luz del mundo, una fe que no puede vivirse en privado, sino que está llamada a hacerse visible en la vida pública.

 

La mirada a las primeras comunidades cristianas ha mostrado cómo los discípulos estuvieron presentes en todos los ámbitos de la sociedad —religiosos, culturales, sociales y políticos— llevando el Evangelio con sencillez y valentía. Esta presencia, lejos de buscar protagonismo, actúa como fermento que transforma desde dentro, siguiendo la llamada del Concilio Vaticano II a los laicos a santificar el mundo en medio de sus realidades cotidianas.

 

El encuentro ha reforzado el compromiso de Acción Católica General de formar laicos que vivan su fe como presencia pública, siendo testigos del Evangelio en el trabajo, la familia y la vida social, y respondiendo a la invitación de una Iglesia en salida que se acerca a las personas y a sus realidades concretas.

18.000 bocatas para Camboya

por Natxo de Gamón,

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La mañana de este viernes, 6 febrero, ha sido un discurrir frenético de barras de pan y estuches de embutido. Primero, en el Seminario de San José, donde los voluntarios de Manos Unidas han preparado los más de 18.000 bocadillos que, después, se han repartido por los 55 colegios —y la Universidad Isabel I, que este año se ha sumado por primera vez a la Operación Bocata— para batir un récord contra el hambre que ha hecho del ratito del recreo una jornada inolvidable.

 

Pero entre los 55 centros participantes había uno donde la mañana se ha vivido con un poco más de emoción. Es el colegio Santa María la Nueva y San José Artesano, perteneciente a la Fundación Manjón-Palencia, donde se ha celebrado el acto institucional de la Operación Bocata. Allí, el coro de Ed.  Primaria, dirigido por la profesora Inma Cuesta y acompañado al piano por Andrés Saiz, afinaba las últimas notas de la balada de Extremoduro Ama y ensancha el alma. Con sus letras, los alumnos invitaban a dejar el corazón alquitranado para repartir el amor que cada uno lleva dentro.

 

El centro también ha sido el escenario de los breves discursos de las autoridades invitadas al acto: José Antonio Antón Quirce, director provincial de Burgos de Educación de la Junta de Castilla y León; Carlos Izquierdo Yusta, vicario general de la archidiócesis de Burgos; José Antonio López Rodríguez, concejal de Transparencia y Participación, Ingeniería Industrial, Tráfico, Servicios y Almacenes; y Cristina Romano, presidenta delegada de Manos Unidas en Burgos. Por su parte, César Martínez, el director del colegio, ha sido el encargado de conducir a la comitiva, entre la que estaba el director general de la Fundación Manjón-Palencia, Andrés Picón Picón.

 

Los datos hablan de récord de participación, pero Cristina Romano evita todo triunfalismo. Este año son más de 18.000 escolares y un buen grupo de universitarios de la Universidad Isabel I. Ha agradecido la implicación de todos los colegios diocesanos y ha recordado que este viernes, el bocata es para 1.500 niños de Camboya. El proyecto de escolarización y de alimentación al que se van a destinar los donativos de la Operación Bocata llegará a 24 escuelas, ayudará a las familias de los escolares con la higiene y la compra de materiales.

 

En resumen, que si se logran los 72.000 euros en los que está tasado el proyecto, se podrá beneficiar a 12.300 personas. Es todo un reto que necesita la colaboración de todos. El domingo será la oportunidad de las parroquias y de las comunidades religiosas, con las colectas de las celebraciones eucarísticas.

Las conclusiones del Sínodo protagonizan el Encuentro Diocesano de Pastoral del Trabajo

por Natxo de Gamón,

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El último sábado del mes de enero es la fecha elegida por la Pastoral Obrera y del Trabajo para realizar su encuentro diocesano, que esta vez se ha celebrado en el Espacio Compañeros de Valentín Palencia del Seminario de San José. En esta ocasión se ha alcanzado la XXXIV edición de este encuentro que reunió a cerca de cuarenta y cinco militantes de los movimientos apostólicos de la Acción Católica especializados en el mundo del trabajo, a miembros de los Equipos Parroquiales de Pastoral Obrera y a simpatizantes, colaboradores y amigos con una honda preocupación por la realidad laboral y como afrontarla desde la Iglesia.

 

En este Encuentro, la Pastoral del Trabajo se une a la llamada lanzada desde Roma para poner en marcha las líneas marcadas por el Documento Final del Sínodo de la Sinodalidad Por una Iglesia sinodal: participación, comunión y misión surgido de la Asamblea sinodal de los obispos en octubre de 2024. Este documento, que va calando poco a poco en los diferentes organismos eclesiales y un poco más despacio entre las gentes de las comunidades parroquiales, ha sido el eje vertebrador del encuentro en cuanto a lo que define como la «conversión de las relaciones» que abarca la parte II del mismo y se extiende entre los números 49 y 79.

 

La Iglesia necesita consolidar unas relaciones a semejanza de las que se conforman en torno a la Santísima Trinidad y la manera de que tuvo Cristo de relacionarse con las gentes de su tiempo. Un modelo de relaciones basadas en la escucha y el encuentro que sana y que restaura dignidades (DF 51)

 

Tras una sencilla ponencia que situaba el documento final del Sínodo en el marco de la oportunidad para la Iglesia de afrontar una verdadera conversión pastoral y misionera, una auténtica conversión sinodal y cómo encaja el tema de las relaciones en esta dinámica, se compartieron testimonios que relataban el tipo de relaciones que los participantes en el encuentro vivían en sus lugares de compromiso y en las estructuras de las que formaban parte.

 

Posteriormente y tras un descanso, se trabajó en varios grupos, desde la metodología de las conversaciones en el espíritu, para intentar sacar una serie de recomendaciones o líneas de trabajo que podrían mejorar las relaciones en algunos ámbitos de nuestra Iglesia diocesana. Estas conclusiones se compartirán con parroquias, consejos, movimientos e instituciones de la Iglesia en Burgos a modo de aportación de la Pastoral del Trabajo a esta necesaria conversión de las relaciones que demandaba el Sínodo.

«Responder a las necesidades de las personas mayores»: la Pastoral de la Salud se reúne con los capellanes de las residencias

por Natxo de Gamón,

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Este martes, 3 de febrero, la Vicaría de Pastoral y la Delegación para la Pastoral de la Salud han organizado un encuentro entre los sacerdotes que atienden pastoralmente las residencias de mayores de la provincia. La cita, que se ha celebrado en la Casa de la Iglesia, ha sido presencial y online y ha reunido a un buen grupo de sacerdotes junto a José Luis Lastra Palacios, vicario de Pastoral, y sor Feli Pozo Ramos, delegada para la Pastoral de la Salud, que han tenido la oportunidad de poner en común sus inquietudes y experiencias de la labor pastoral que realizan con los hermanos mayores que están en las residencias.

 

El eje vertebrador de la reunión lo han constituido las personas mayores en las residencias y el deseo de responder a las necesidades pastorales de este campo, ya que las residencias de mayores constituyen un ámbito importante para la Pastoral de la Salud. En un primer momento, los participantes han abordado la pastoral de acompañamiento y presencia de la Iglesia en los espacios de fragilidad y dependencia.

 

La reflexión ha tenido presente varias cuestiones. Por un lado, una de las prioridades pastorales para este curso: «Cuidar la cercanía y atención hacia los enfermos y mayores dependientes que viven con sus familias, los que están en centros y residencias y los que están solos» (Plan Pastoral Diocesano 2023-2027 Peregrinos de Esperanza, acción 27).

 

También se han tenido presentes los temas que se propusieron el curso pasado para estudiar en estos encuentros, que mayoritariamente se centraron en el voluntariado, y el capítulo 6 de documento La ancianidad: riqueza de frutos y bendiciones, publicado por la Conferencia Episcopal Española. Para arrojar luz sobre esta realidad religiosa en una sociedad cambiante que interpela y desafía, Pedro Juanes, consiliario de la Delegación, ha presentado una reflexión inspirada en este capítulo.

 

El tema ha introducido a los participantes en un diálogo en el que han compartido las experiencias, que les alientan; las dificultades, que proceden del entramado complejo en el que se mueven; y las oportunidades que van acariciando.

 

En un segundo momento, se ha incorporado a la reunión Carlos Izquierdo Yusta, vicario general de la archidiócesis, que ha informado sobre los convenios que el Arzobispado tiene vigentes con las diferentes instituciones a las que pertenecen las residencias de mayores. El encuentro ha concluido con una recapitulación de las fechas y eventos que se celebrarán en lo que queda de curso pastoral.

 

A lo largo del encuentro, los participantes han visto necesario renovar el empeño y las ganas de querer seguir haciendo camino con los hermanos más vulnerables, afectados por el deterioro, la enfermedad, la limitación mental y la dificultad para comprender el mensaje de esperanza que la Iglesia desea transmitirles.

«Todo amor que no se renueva puede terminar siendo una simple costumbre o, incluso, una esclavitud»

por Natxo de Gamón,

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Este martes, 2 de febrero, se ha celebrado la fiesta de la Presentación de Jesús en el templo, conocida popularmente como la «fiesta de las candelas». Es también el día en el que la Iglesia celebra la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, que este año ha tenido como lema ¿Para quién eres?, y que se ha celebrado en Burgos y en Aranda de Duero con una nutrida representación de la vida consagrada presente en la archidiócesis.

 

La catedral de Burgos ha acogido la celebración en la capital, presidida por Mons. Fidel Herráez Vegas, arzobispo emérito de Burgos. La ceremonia ha comenzado en la capilla de la Presentación o de los Condestables, donde Mons. Herráez ha bendecido las velas que sostenían todos los presentes, entre los que había una nutrida representación de la vida consagrada de Burgos. Tras la bendición, el arzobispo emérito ha asperjado agua bendita sobre los fieles y, todos juntos, han comenzado la procesión hasta la capilla de Santa Tecla, donde ha tenido lugar la celebración eucarística, que ha estado concelebrada por algunos religiosos, entre los que se encontraban el delegado episcopal para la Vida Consagrada, el P. Amadeo Alonso Arribas SDB; y el presidente de CONFER Burgos, el P. Carmelo Hernández Gallo OCD.

 

En su homilía, Mons. Herráez ha explicado que esta fiesta tiene lugar 40 días después de la Navidad, y se trata de un «encuentro con Jesús encarnado». Refiriéndose ya a la Jornada de la Vida Consagrada, el arzobispo emérito ha recordado que «consagrados estamos todos desde nuestro bautismo». En ese sentido, ha señalado la importancia de «abrirnos en cada momento al Espíritu Santo» y de que «el bautismo no sea un recuerdo del pasado».

 

También ha afirmado la importancia de dar gracias «por la llamada de amor que hemos recibido de Dios. Existimos porque Dios nos ha amado, no por casualidad». Por ello, «conviene plantearse cómo estamos respondiendo a la llamada del Señor; cómo estamos, en este presente concreto, creciendo y viviendo esta presencia del Señor en nosotros. Puede ser un buen día para poner a punto algunos aspectos de la vida en los que sería necesario ser más consecuentes con lo que el Señor nos pide», ha apuntado Mons. Herráez, para concluir recordando que «en ninguna etapa de nuestra vida debemos dejar de crecer en la presencia del Señor. Todo amor que no se renueva puede terminar siendo una simple costumbre o, incluso, una esclavitud. Actualicemos esa respuesta nuestra al Señor».

 

Celebración de las candelas en la Ribera

En el arciprestazgo de Santo Domingo de Guzmán, los consagrados han celebrado la Jornada Mundial de la Vida Consagrada en la residencia Ciudad del Bienestar de Aranda de Duero, con una celebración eucarística presidida por el P. Juan Manuel Martínez OP, superior de la comunidad dominica de Caleruega. A la celebración han asistido una treintena de miembros de diversas órdenes y congregaciones masculinas —agustinos de La Vid, hermanos de la Sagrada Familia de La Horra y hermanos gabrielistas de La Aguilera— y de institutos religiosos femeninos con presencia en Aranda —dominicas de la Enseñanza, hijas de la Caridad y hermanitas de los Ancianos Desamparados—. Junto con los padres Espiritanos de Roa, las benedictinas de Aranda, las dominicas de Caleruega, Iesu Communio de La Aguilera y concepcionistas de Peñaranda, constituyen el conjunto de la vida religiosa en el arciprestazgo.

 

La celebración, que ha comenzado con la bendición y procesión de las candelas, ha sido enriquecida con diversos signos en las ofrendas y en la ambientación que hacían referencia al lema ¿Para quién eres?. Tras la celebración eucarística, el encuentro se ha prolongado en un distendido tiempo de charla y encuentro en torno a un aperitivo.

 

El hecho de que se haya celebrado en la residencia Ciudad del Bienestar de los hermanos gabrielistas, ha posibilitado que se unieran algunos residentes, así como algunos sacerdotes diocesanos.

 

Unida a esta celebración, y dirigida al público general, se ha programado la proyección de la película Solo Javier, el próximo domingo, 1 de marzo, a las 18:00h en el Cineclub Duero.