Poza de la Sal celebra los 50 años de la declaración BIC de su iglesia

por redaccion,

<
>

 

La iglesia parroquial de Poza de la Sal, dedicada a San Cosme y San Damián celebra el 50 aniversario de su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC). Fue un Decreto del 8 de agosto de 1974 el que le otorgó esta figura de reconocimiento y protección al patrimonio histórico al templo pozano.

 

Se trata de una Iglesia monumental muy antigua, tal vez ahogada por construcciones parásitas, pero, interiormente, armónica, esplendida, grandiosa. Siendo fundamentalmente gótica del siglo XIV o XV en sus tres naves principales, ha sufrido multitud de reformas y añadidos en los siglos XVII y XVIII, hasta adquirir su actual configuración.

 

Debido a este importante aniversario, se han programado en Poza de la Sal distintos actos culturales durante todo el mes de diciembre con la intención de acercar al público el valor del patrimonio artístico de la misma. Entre la programación habrá varios eventos como conciertos de música, una exposición de arte sacro, excursión con visita nocturna a la Catedral, un retiro espiritual de Adviento o la participación en la ruta de belenes de la comarca.

 

El arzobispo de Burgos ha sido el encargado de inaugurar esta muestra de arte sacro. Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa, al igual que todos los visitantes que se acerquen al templo pozano, ha podido disfrutar de una serie de piezas que habitualmente no están accesibles al público y que, mediante esta exposición, se pretenden acercar a la sociedad.

 

Precisamente, el arzobispo, agradeciendo el esfuerzo y la ilusión con los que se ha organizado, invitaba a todos a conocer este patrimonio más de cerca. La exposición permanecerá abierta al público hasta el 5 de enero.

La Facultad acoge la presentación de ‘Ajenos a la ciudad’

por redaccion,

<
>

 

La Facultad de Teología del Norte de España, sede de Burgos, ha sido el escenario de la presentación del libro Ajenos a la ciudad. Reflexiones sobre las convicciones y valores de la Regla de san Benito, que ha publicado el monje cisterciense australiano Michael Casey OCSO, y que en nuestro país edita el Grupo Editorial FONTE.

 

En la presentación del libro han participado Dom Lorenzo Maté Sadornil OSB, abad del Monasterio Benedictino de Santo Domingo de Silos, el P. Roberto de la Iglesia OCSO, abad del Monasterio Cisterciense de San Pedro de Cardeña, el P. Miguel María Vila Arteaga OCSO, presidente de Publicaciones Cistercienses, el P. Enrique Trigueros Castillo OCSO, coordinador de la Biblioteca Cisterciense, así como Julio Lira Vidal, oblato benedictino del Monasterio de Santo Domingo de Silos, y Salvador Tocino de Lucas, enfermero especialista en Terapia Asistida por Animales (TAA).

 

En esta publicación, Casey, uno de los más grandes escritores monásticos y maestros de espiritualidad benedictina de nuestro tiempo, comparte sus anhelos más profundos con los cristianos de toda condición. Y es que, como experto conocedor de la espiritualidad monástica, reflexiona sobre lo que significa recorrer hoy el camino trazado por san Benito de Nursia.

 

Elocuente e incisivo, Casey invita con esta Ajenos a la ciudad a abrazar el reto de vivir el Evangelio, oponiéndose a la cultura secular dominante que nos rodea. Los valores monásticos tradicionales –ascetismo, silencio, ocio, lectura, castidad, pobreza…– se insertan así en un nuevo contexto, vivo y actual.

 

«Sirve para todos»

«Está hecho con sentimiento y experiencia. El problema es vivir lo que ahí se explica», apunta Dom Lorenzo Maté. Y es que, para el abad de Santo Domingo de Silos, éste es un libro que está destinado al público general. «Estamos interesados en que llegue no solo a los monjes, sino que llegue al público en general, ya que también la Regla de San Benito lo que intenta hacer del monje es que sea un perfecto cristiano, que un perfecto cumplidor del Evangelio y en ese sentido pues sirve para todos», afirma.

 

«Aunque está escrito pensando en los monjes y está dirigido a ellos, Ajenos a la ciudad es asequible para el público en general. Porque una vida sencilla y de cierta austeridad, que eso es también cuando habla un poco del ascetismo, que no es que haya que hacer grandes obras o grandes penitencias, sino por la vida en comunidad, el tolerarse, como dice la regla, y en el fondo respetarse y amarse como personas», explica el abad benedictino.

 

«La cultura europea está marcada por esta Regla»

Para el abad de San Pedro de Cardeña, la novedad de Ajenos a la ciudad viene marcada por la capacidad del autor para trasladar al hombre de hoy la Regla de san Benito. «Es un autor que tiene muy enraizada la espiritualidad benedictina, y también sabe expresarla muy bien para el hombre de hoy. Se puede decir que es muy tradicional y a la vez sabe aggiornar las cosas o modernizarlas muy bien», explica el P. Roberto de la Iglesia.

 

«Es un hombre que es claramente erudito, cada frase del libro tiene un contenido, nada es paja, y es una adaptación de la Regla de San Benito, que es un clásico de la espiritualidad de todos los tiempos y que ha marcado la espiritualidad de Occidente definitivamente. Evidentemente él es monje, habla más para monjes, pero la Regla de san Benito es para todos», señala el abad cisterciense.

 

Ajenos a la ciudad ofrece muchas pautas para la vida desde la óptica de la Regla. «Por ejemplo, habla de la castidad en el mundo de hoy desde el punto de vista de la Regla de san Benito, pero es para todos. También habla de la disponibilidad, de la perseverancia, de la distintividad… es decir, de ser distintos. Un cristiano tiene que ser diferente de alguna manera a la mentalidad del mundo», aclara.

 

«Lo que es Europa ha sido hecho, un poquito, por los monjes benedictinos y por todos los que han seguido esa Regla. Entonces, de alguna manera, toda la cultura europea está marcada por la Regla de san Benito, aunque muchas veces no lo sepamos o no nos demos cuenta», concluye el P. Roberto de la Iglesia.

Un adviento orante y solidario en el arciprestazgo de Santo Domingo de Guzmán

por redaccion,

<
>

 

Oración comunitaria y apoyo a causas solidarias marcan este año el adviento en el arciprestazgo de Santo Domingo. Justo a las puertas de iniciar este tiempo de preparación para la Navidad el viernes, 29 de noviembre los catequistas del arciprestazgo se reunieron en la parroquia de Santa Catalina para rezar con la Corona de Adviento y los mensajes que portaban cada una de sus cuatro velas.

 

El domingo, 1 de diciembre, estrenaron el adviento las parroquias del ámbito rural con un encuentro de oración, testimonio y fraternidad en el Monasterio de La Vid. El ofrecimiento de los trabajos pastorales y la petición de nueva vitalidad para las parroquias centraron el rato de oración ante Jesús Eucaristía, “de la mano de nuestros deseos de viva esperanza en que el Señor siempre viene.” En el mismo acto el prior de la comunidad agustina ofreció su testimonio, compartiendo su vocación, las principales enseñanzas de San Agustín y la labor que lleva a cabo la comunidad de La Vid al servicio del Pueblo de Dios y de todas las personas. Quienes participaron quedaron con el compromiso de rezar por la comunidad y su misión. El colofón a la tarde fue la posibilidad de compartir experiencias parroquiales, anhelos e ilusiones entorno a un café y unas pastas con sabor a Navidad.

 

Ese mismo día, a iniciativa del colectivo cultural Cineclub Duero, se proyectó la película El club de los milagros a favor del a labor de Cáritas y Cruz Roja en apoyo a las personas afectadas por la DANA en el Levante español. Un acto que permitió una generosa aportación para ambos colectivos gracias al lleno de la sala y los donativos recogidos de la Fila 0.

 

También el segundo sábado de adviento estuvo marcado por un encuentro orante, con la celebración el 7 de diciembre del retiro arciprestal en la parroquia de Santo Domingo dirigido por el párroco, Daniel Gumiel. Una veintena de participantes pudieron meditar sobre el sentido del Adviento y sus implicaciones en su vida de fe, así como sobre la vocación de María en la Historia de la Salvación, al celebrarse este retiro en la víspera de la solemnidad de la Inmaculada Concepción.

 

El tercer fin de semana de adviento estará marcado por dos acontecimientos: la convivencia de adolescentes y jóvenes en Castrillo de la Vega y el III Concierto Navideño Benéfico organizado por la Cofradía de la Resurrección de Cristo en colaboración con la parroquia de Santa María. Este acto será el viernes, 13, a partir de las ocho de la tarde, con la participación del coro parroquial de Santa María, el grupo de cámara Gaudium y la coral de Caleruega. La ‘entrada solidaria’ consistirá en aportar alimentos no perecederos o productos de higiene para el economato de Cáritas.

 

La parroquia de Santa María celebrará otra cita solidaria una semana después, el sábado, 21 de diciembre, con el concierto de Villancicos de la Asociación de Dulzainas y Tambores Villa de Aranda y los bailes tradicionales del grupo de danzas Alfares. La entrada simbólica de un euro se destinará favor de la Asociación Española contra el Cáncer.

 

En la recta final del Adviento se intensifican las citas con sabor cada vez más navideño, como las rutas de Sembradores de estrellas, subidas del belén a diversos enclaves, veladas de niños y agentes de pastoral y concursos de belenes de hogar, a la espera de celebrar, ya durante la Navidad, los esperados encuentros y muestras de villancicos de los pueblos del arciprestazgo ribereño.

Mons. Iceta: «María, madre de esperanza, nunca abandona a sus hijos»

por redaccion,

<
>

Este domingo, 8 de diciembre, solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa, arzobispo de Burgos, ha presidido la Santa Misa en la Catedral, acompañado del arzobispo emérito, Mons. Fidel Herráez Vegas, del obispo emérito de Jaén, Mons. Ramón del Hoyo López, y de gran parte del Cabildo Metropolitano de Burgos, así como de algunos sacerdotes del presbiterio diocesano.

 

Durante su homilía, Mons. Iceta ha destacado dos claves principales: la convocatoria al Jubileo Universal 2025 y el significado de María como «signo de esperanza cierta y de consuelo» en medio de las dificultades humanas.

 

El tiempo litúrgico del Adviento, ha explicado el arzobispo, es un momento privilegiado para reflexionar sobre la esperanza, un valor que será el eje central del Jubileo. «El Papa Francisco nos ha convocado al Jubileo del 2025, que inauguraremos solemnemente en esta Iglesia Basílica Catedral el domingo 29 de este mes, y el lema de todo el año es precisamente la esperanza, ‘peregrinos de esperanza’», ha afirmado, subrayando la importancia de esta celebración universal.

 

En sus palabras, Mons. Iceta ha destacado cómo la celebración de la Inmaculada Concepción ilumina el mensaje de esperanza. «Celebrar la Concepción Inmaculada de la Virgen María nos abre a la esperanza: para Dios nada es imposible, la preservó de toda mancha de pecado, y para Dios toda situación humana es rescatable».

 

El mensaje del papa Francisco también ha estado presente a lo largo de la homilía, con alusiones a la bula de convocatoria al Jubileo. Mons. Iceta ha recordado que, según el Santo Padre, la esperanza «se funda en el amor que brota de Dios, del corazón de Jesús, traspasado en la cruz». Esta esperanza, ha señalado, «es mantenida encendida por el Espíritu Santo, quien con su presencia en el camino de la Iglesia irradia luz y vigor para nuestra vida».

 

El arzobispo ha explicado cómo el pecado, representado en el relato del Génesis, es el origen de las fracturas y tensiones en la humanidad, pero ha destacado también la promesa de redención que se cumple en María. «La obediencia y la humildad de María frente a la desobediencia y la codicia de Adán y Eva son la fuente de la nueva creación», ha afirmado. Asimismo, ha señalado que María, como «el primer templo santo» y «madre de la esperanza», es un ejemplo de entrega total a la voluntad de Dios.

 

Mons. Iceta ha recordado a los fieles la conocida frase de la Virgen María a san Juan Diego: «¿Acaso no estoy yo aquí que soy tu madre?», un mensaje que sigue resonando en los santuarios marianos y que invita a todos a confiar en la protección maternal de María.

 

El Jubileo 2025, según el prelado, será una oportunidad única para sembrar esperanza en los corazones de los fieles y en la humanidad. En este sentido, ha destacado el papel de los santuarios, como la catedral de Burgos, que estarán llamados a ser «lugares santos de acogida, para generar esperanza» durante el año jubilar.

 

Mons. Mario Iceta ha concluido su homilía con una exhortación: «Que, en este año jubilar, podamos experimentar la cercanía de la más afectuosa de las madres, que nunca abandona a sus hijos».

 

Así, la archidiócesis de Burgos se prepara para vivir intensamente el próximo Jubileo, con la mirada puesta en María como modelo de esperanza y entrega, recordando que, incluso en los momentos más oscuros, el amor de Dios y la presencia de su madre iluminan el camino hacia la plenitud.

 

Para terminar la celebración, el arzobispo ha impartido la bendición papal, que otorga indulgencia plenaria a todos los participantes en la misa, con las debidas condiciones.

Mons. Mario Iceta hace balance de sus cuatro años al frente de la archidiócesis

por redaccion,

<
>

 

El arzobispo de Burgos, Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa, ha reflexionado sobre su ministerio en Burgos en una entrevista con motivo de su cuarto aniversario al frente de la archidiócesis, emitida este viernes, 6 de diciembre en ‘El Espejo’ de COPE Burgos. Durante la conversación con Fidel López, director de la emisora, se han abordado temas clave como las vocaciones, la situación de la pastoral rural, la atención a la España vaciada o la relevancia de la Catedral, entre otras cuestiones.

 

Recuerda con cariño el cálido recibimiento de los burgaleses, a pesar de las limitaciones de aforo que la pandemia impuso en su toma de posesión, y la riqueza espiritual de esta Iglesia castellana, a la que define como «venerable y hermosa».

 

La Catedral, «impulso para la vida burgalesa»

Mons. Iceta aterrizó en Burgos cuando la archidiócesis celebraba el VIII Centenario de su Catedral, a la que considera «una de las más bellas, sino la más bella». El trabajo realizado en torno a esta efeméride «ilusionó a todos los estratos de la ciudad y de la provincia. Fue una gran sinfonía coral en la que todos participaron, y ciertamente, la proyección que ese año adquirió nuestra Catedral fue muy importante. Y también pienso que fruto de ello ha sido que este año, por vez primera, todavía sin terminar en el mes de diciembre, hayamos superado los 400.000 visitantes», reflexiona.

 

Cuestionado por las puertas encargadas a Antonio López, el arzobispo asegura comprender que «siempre una innovación supone una cierta inquietud. Tendemos a ser un tanto conservadores». Eso sí, recuerda que «la Catedral ha evolucionado continuamente. Desde el año 1221, que se pone la primera piedra, hasta el siglo XVIII, que se culmina la última capilla, fueron seis siglos de continua evolución. Y, por eso, parecía importante que también una aportación del siglo XXI fuera adecuada».

 

Confía en que poder exponerlas de modo temporal en el Museo Catedralicio, hasta que se resuelva definitivamente esta cuestión, «va a ser muy importante para que tantas personas puedan valorar y ver de cerca esta magnífica obra de Antonio López».

 

En cualquier caso, para Mons. Iceta, la Catedral tiene que ser «un lugar de excelencia en todas sus dimensiones». En ese sentido, agradece la apuesta del Cabildo por el turismo, con la reforma de la Sala Beato Valentín Palencia, donde se han invertido más de 350.000 euros, para que se convierta en una sala con las últimas tecnologías, donde se puede exponer cualquier tipo de obra en las condiciones más exigentes. «Creo que es una sala que, a día de hoy, no tiene parangón en Burgos y seguramente en el norte de España, hecha por uno de los mejores estudios de arquitectura dedicados a este tipo de obras», afirma.

 

Pero el arzobispo considera que la excelencia también tiene que estar presente en las celebraciones litúrgicas. «También me gustaría que hubiera un gran nivel de organistas, un gran nivel de coros, unas celebraciones litúrgicas adaptadas al joyero que alberga la celebración litúrgica», explica.

 

La importancia de concienciarse de que «tu vida es misión»

Uno de los puntos más destacados de la entrevista ha sido el análisis de las vocaciones. Mons. Iceta ha subrayado la necesidad de cultivar una auténtica «cultura vocacional» en toda la archidiócesis. El arzobispo ha recordado, parafraseando al papa Francisco, la importancia de preguntarse ‘¿para quién soy yo?’. «’La mayoría’, el Papa responde, ciertamente ‘es para Dios’. Luego eres para los demás. Esto de los demás es lo que hay que concretar. En muchos casos, la mayoría será en la vocación matrimonial, la vocación profesional, la vocación social, de la vida social. En otras ocasiones será para la vida consagrada, la vida misionera y también para la vida sacerdotal».

 

En ese sentido, abundaba el prelado, «no es que tu vida tenga una misión, tu vida es misión. Por tanto, sería dramático que uno se plantara con… no sé, como yo, que tengo 59 años, sin saber cuál es mi misión en la vida. Por tanto, también la pastoral juvenil, es una pastoral vocacional. O sea, de qué modo los jóvenes van a responder con su vida a la misión que Dios les encomienda y de cómo van a responder a tantos dones como se les han comunicado».

 

Reflexionando sobre el Congreso Nacional de Vocaciones que la Iglesia en España celebrará el próximo mes de febrero, el arzobispo considera que debería centrarse en «que cada cristiano tome conciencia de cuál es esta misión, para quién es la vida de cada uno. Yo estoy seguro de que el Señor suscita vocaciones abundantes a todos los estados de vida en la Iglesia, pero también requiere de una escucha, de una maduración, de un acompañamiento y de una respuesta generosa».

 

La pastoral rural y la España vaciada

Una de las preocupaciones de la Iglesia en Burgos es el acompañamiento a las comunidades rurales, cada vez más mayores y menos numerosas. «Acabamos de aprobar un documento sobre la pastoral rural. Ha sido un documento de escucha a las personas y a los agentes de pastoral que están en estos lugares, sobre cuál es la espiritualidad, los elementos a potenciar, los elementos a cuidar en esta pastoral, y pienso que es un documento muy realista que ahora tenemos que socializar y que dar a conocer y llevarlo a la práctica», explica el arzobispo.

 

También recuerda cómo, en la visita que el pasado mes de abril el seminario diocesano realizó al papa Francisco «nos habló precisamente de la España vaciada o de las tierras para llenarlas de Dios. Nuestra misión es que Dios esté presente y la Iglesia esté presente en estos lugares que por el cambio sociocultural y económico ha cambiado radicalmente en los últimos 50 años».

 

«Somos una archidiócesis compleja, con un gran elemento rural, y lo que antes hacían mil trabajadores del campo ahora lo hace una máquina, y se ha ido disminuyendo drásticamente la población rural. Pero, ciertamente, nuestra presencia en estos pueblos, en estas 1.003 parroquias, muchas de ellas en tierras que han quedado menos habitadas, quiere seguir siendo testimonio, presencia del Señor, acompañamiento a las personas que viven en estos lugares, y también brecha de evangelización en estos lugares. No solo una postura de mantenimiento, sino también de evangelización», afirma el arzobispo.

 

Incorporar a los laicos en tareas de corresponsabilidad

Otra de las cuestiones que Mons. Iceta ha abordado en la entrevista es la importancia de fortalecer la participación de los laicos en la archidiócesis de Burgos, subrayando el papel fundamental de las mujeres en este ámbito. «Tenemos que impulsar mucho la incorporación del laicado a tareas en la archidiócesis, y entre ellos, el papel de la mujer es muy importante», afirma. También señala que la archidiócesis ha avanzado significativamente en la presencia femenina tanto en número como en calidad, especialmente en delegaciones y en roles de corresponsabilidad pastoral. «A mí me gustaría que hubiera más mujeres en la Facultad de Teología y también en el campo teológico», añade.

 

Además, ha recordado cómo Burgos es una de las primeras diócesis españolas en tener a una mujer al frente de la economía y, desde su llegada, también ha aumentado su presencia en las diversas delegaciones y departamentos como directoras o delegadas de departamentos y también en el Consejo Pastoral Diocesano. «Ciertamente los cambios no se hacen de un día para otro, pero sí se va abriendo y haciendo camino».

 

El caso Belorado

«Para mí fue una noticia sorpresiva; en un primer momento, no daba crédito a lo que estaba ocurriendo», asegura, en referencia al caso de las monjas clarisas del convento de Belorado que decidieron abandonar la Iglesia católica. Iceta subraya que este tipo de decisiones se toman de manera libre y personal, y que la Iglesia, tras confirmarlo con las personas implicadas a través de sacerdotes y la vicaría judicial, no actúa para imponer sanciones sino para declarar formalmente la excomunión, una medida que simplemente constata su desvinculación. «No albergo en mi corazón ningún tipo de animadversión hacia ellas y les deseo lo mejor en su nueva andadura», ha añadido.

 

Sin embargo, también destaca que esta decisión conlleva implicaciones. «Si uno abandona libremente la Iglesia católica, debe hacerlo con coherencia, lo que incluye los recintos eclesiásticos, como los monasterios, que son bienes de naturaleza jurídica y no propiedad de personas físicas», explica. Iceta puntualiza que la supresión de un monasterio de clarisas, como el mencionado en el caso, solo puede ser decidida por el Sumo Pontífice, y recuerda que el Derecho Canónico, amparado por los acuerdos Iglesia-Estado, tiene también consecuencias civiles. «El tema está en manos de los servicios jurídicos y de los tribunales, que tomarán la decisión conforme a Derecho», ha concluido.

 

Puedes ver la entrevista completa en la web de COPE Burgos.