Las enseñanzas del Papa sobre la oración marcan la novena a Santa María la Mayor

por redaccion,

novena santa maria la mayor

 

La Iglesia se prepara para celebrar el próximo año el 2025 jubileo de la redención. Como anticipo, el papa Francisco ha pedido a todos los cristianos vivir un «año de la oración». Las reflexiones que guiaron al Santo Padre en sus catequesis de mayo de 2020 a junio de 2021 marcarán la novena a Santa María la Mayor, cuyos actos de piedad arrancarán mañana, 6 de agosto.

 

«La oración se convierte en el puente entre el cielo y la tierra, un lugar de encuentro donde el corazón del hombre y el corazón de Dios se encuentran un diálogo de amor incesante», trasladan desde el Cabildo, organizador de la novena a la patrona de la archidiócesis. Cada día, uno de los canónigos será el encargado de predicar sobre algunos aspectos de la oración y el modo en que la vivía la Virgen María. Se reflexionará sobre la oración de alabanza, de bendición, de petición, intercesión y agradecimiento. También se hablará de cómo los primeros cristianos vivían la oración o de cómo realizarla en la vida cotidiana.

 

Además de las eucaristías a las 9:00 y 10:00 en la capilla del Santo Cristo, el ejercicio solemne de la novena se desarrollará cada día a las 19:00 horas en la nave central, con el rezo del rosario y el ejercicio de la novena propiamente dicho, al que seguirá la eucaristía. El miércoles 14, a las 19:00 horas, tendrá lugar una procesión por el interior del templo, con un homenaje a Santa María la Mayor al finalizar la misa. El arzobispo, don Mario Iceta, presidirá la misa estacional del día 15, a las 12:00 del mediodía, con bendición papal y el habitual voto de la ciudad a la patrona.

 

Coincidiendo con el misterio de la Asunción de la Virgen al Cielo, la catedral conmemora cada año el título que el rey Alfonso X, el Sabio atribuyó como blasón de la catedral en el año 1260: «Es esta la iglesia dedicada a Santa María, la mayor de Castilla». La imagen venerada que recibe este título data del siglo XV y, desde 1596, ocupa el espacio central del retablo mayor, justo debajo de la escultura de la Asunción de la Virgen, de Juan de Anchieta (1578).

«Edith Stein: una mirada hacia el corazón de Europa»

por redaccion,

«Edith Stein: una mirada hacia el corazón de Europa»

Fuente: Factumquintus

 

Queridos hermanos y hermanas:

 

El día 9, la Iglesia conmemora a santa Teresa Benedicta de la Cruz, copatrona de Europa desde 1998. Edith Stein, carmelita, filósofa y contemplativa judía convertida al catolicismo «en sacrificio de expiación para alcanzar la verdadera paz», tal y como escribió ella misma después de ser trasladada al Carmelo holandés de Echt tras la Noche de los cristales rotos.

 

Esta santa, enamorada de la fe de san Agustín y santo Tomás, murió abrazada a la cruz de Jesucristo y al sufrimiento de su pueblo en las cámaras de gas de Auschwitz, en 1942. Pero no lo hizo de cualquier manera, porque su fe era más grande que su miedo. Por ello, vivió un martirio que jamás detuvo sus ansias de ser otro Cristo en la tierra: en los campos de concentración cuidó a los niños, consoló a los enfermos y predicó la Palabra para paliar el dolor que lo inundaba absolutamente todo.

 

«Si te decides por Cristo, se te puede pedir también el sacrificio de la vida», escribió. Esta es la síntesis de una historia «llena de heridas profundas que siguen doliendo aún hoy», confesó el Papa san Juan Pablo II con ocasión de su beatificación en Colonia, el 1 de mayo de 1987. Síntesis, al mismo tiempo, «de la verdad plena sobre el ser humano, en un corazón que estuvo inquieto e insatisfecho hasta que encontró descanso en Dios».

 

Recuerdo, cuando el Santo Padre la canonizó en 1998, cómo destacó que declararla copatrona de Europa suponía poner en el horizonte del Viejo Continente un mensaje de esperanza y fraternidad basado en una tradición multisecular que bebe del Evangelio y ha configurado nuestra civilización. Una afirmación que nos lleva a recapacitar sobre los grandes desafíos de la Iglesia que peregrina en Europa, el sentido de sus raíces cristianas y el rumbo de la nueva evangelización que nuestro continente urgentemente necesita.

 

La Iglesia es testimonio y presencia del amor de Dios, sacramento de Cristo. Una Iglesia no puede ser casa de Dios si abandona al que sufre, si pasa de largo ante el herido y si no ofrece todo cuanto es abriéndonos al horizonte del amor de Dios. Así, el principal desafío es aprender el arte de vivir en la verdad de lo que es, de lo que somos, que solo puede realizarse en y por el Amor de Dios manifestado en Cristo.

 

Dios envió al mundo a su Hijo, «a fin de que nadie perezca, sino que todos tengan vida eterna» (cf. Jn 2,16). La Iglesia, por tanto, no existe para sí misma, sino para aquellos que anhelan un hogar entrañable donde encontrar su propia plenitud en el amor de Dios y en la compañía y servicio de los hermanos.

 

Si la raíz es el Amor, el fruto sólo puede ser aquello que procede de Dios: acogida, misericordia, hospitalidad, respeto y compasión. La Iglesia vive para hacer habitable la tierra según el Amor de Dios, haciendo realidad la petición del Padrenuestro: “Venga a nosotros tu Reino”. Así, en la presencia caritativa, entrañable e insustituible del Amado, ha de hacer –de Europa– un hogar fraterno que tenga la mirada puesta en la Resurrección, de donde brota la verdadera esperanza.

 

Edith Stein es, hoy y siempre, un reflejo vivo donde poder mirarnos para contemplar la belleza de una Iglesia que manifiesta la alegría del Evangelio que «llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús» (Evangelii gaudium, 1).

 

Con María nace y renace la alegría cada día. Ella nos recuerda que el amor de su Hijo nos apremia (cf. 2 Cor 5, 14) hasta hacernos testigos suyos, «como si Dios exhortase por nosotros» (2 Cor 5, 20). Esta es nuestra esperanza, a la que Cristo nos llama a diario como hijos suyos para decirnos, cuando se presentan la duda o la incomprensión: «Yo hago nuevas todas las cosas» (Ap 21,5).

 

Con gran afecto, pido a Dios que os bendiga.

+ Mario Iceta Gavicagogeascoa

Arzobispo de Burgos

El sacerdote Fermín González recibirá el Garbanzo de Plata de Arlanza

por redaccion,

fermín gonzález

 

La agrupación ArlánzaTe ha concedido el primer Garbanzo de Plata de Arlanza al sacerdote diocesano Fermín González. La agrupación, que aglutina a más de 30 asociaciones culturales de la comarca del Arlanza y otras entidades como el CIT de Lerma, el CIT de Covarrubias y el grupo de acción local Adecoar, reconoce con este galardón su valiosa aportación y dedicación a la comarca. Este reconocimiento, de reciente creación, está destinado a personas, proyectos o instituciones que han trabajado en el desarrollo de la comarca de Arlanza desde diversos ámbitos.

 

El jurado del premio ha reconocido la inmensa labor de Fermín González, conocido por muchos como ‘el cura motosierra’. Durante 40 años, ha recuperado parte del patrimonio de las iglesias de Arlanza mediante la reconstrucción de más de 600 tejados. Esa dedicación y compromiso con el patrimonio y el medio rural lo han convertido en el candidato ideal para recibir el primer Garbanzo de Plata de Arlanza de la historia. El galardón será entregado en el marco de la segunda edición de Degusta Arlanza, uno de los proyectos que ha puesto en marcha ArlánzaTe, que se celebrará el próximo 25 de agosto en Puentedura, la localidad en la que actualmente reside el sacerdote.

 

Además de su implicación en el cuidado y la preservación del patrimonio cultural, Fermín González es célebre por el acompañamiento pastoral que brinda a dos colectivos: la pastoral gitana y la pastoral penitenciaria.De hecho, no es la primera vez que se premia su trayectoria. El pasado mes de octubre, este sacerdote recibió uno de los galardones Alter Christus que concede el Regnum Christi en España.

La fiesta de Santiago apóstol también se celebra en Burgos

por redaccion,

Santiago apóstol también es fiesta en Burgos

 

La archidiócesis de Burgos ha celebrado con enorme devoción la solemnidad del apóstol Santiago el Mayor, uno de los doce discípulos más cercanos de Jesús de Nazaret. El arzobispo emérito de Burgos, Mons. Fidel Herráez Vegas, ha presidido esta tarde la celebración de una solemne misa en el altar mayor de la catedral de Burgos. Pero durante todo el día se han sucedido las celebraciones en la capilla de Santa Tecla y en la del Santo Cristo. Si hubiera que destacar alguna, quizá habría que hablar de la que se ha celebrado a las 12:00h en la capilla de Santa Tecla, organizada por la Cofradía de los Caballeros del Santísimo y Santiago y presidida por el abad de la Cofradía, Andrés Picón Picón, en la que han participado vestidos como caballeros medievales.

 

Hoy también ha sido un día de mucho trabajo para los sacerdotes que acompañan a las comunidades rurales, porque muchos de los pueblos de la archidiócesis también tienen al apóstol Santiago como santo patrón, al igual que la Nación española. Y es que este santo tiene mucha relación con nuestro país.

 

Quién era el apóstol Santiago

Las listas bíblicas de los doce mencionan dos personas con este nombre: Santiago, el hijo de Zebedeo y Santiago, el hijo de Alfeo. Por lo general, se distinguen con los apelativos de Santiago el Mayor y Santiago el Menor. Este Santiago el Mayor, juntamente con Pedro y Juan, pertenece al grupo de los tres discípulos privilegiados que fueron admitidos por Jesús a los momentos importantes de su vida.

 

Precisamente por ello, Santiago pudo participar, juntamente con Pedro y Juan, en el momento de la agonía de Jesús en el huerto de Getsemaní y en el acontecimiento de la Transfiguración de Jesús. Se trata, por tanto, de situaciones muy diversas entre sí: en un caso, Santiago, con los otros dos apóstoles, experimenta la gloria del Señor, lo ve conversando con Moisés y Elías, y ve cómo se trasluce el esplendor divino en Jesús; en el otro, se encuentra ante el sufrimiento y la humillación, ve con sus propios ojos cómo el Hijo de Dios se humilla haciéndose obediente hasta la muerte. Llegado el momento del testimonio supremo, Santiago no se echó atrás. Al inicio de los años 40 del siglo I, el rey Herodes Agripa, nieto de Herodes el Grande, «echó mano a algunos de la Iglesia para maltratarlos e hizo morir por la espada a Santiago, el hermano de Juan», explica el Libro de los Hechos de los Apóstoles.

 

Una tradición sucesiva, que se remonta al menos a san Isidoro de Sevilla, habla de una estancia suya en España para evangelizar esa importante región del Imperio Romano. Según otra tradición, su cuerpo habría sido trasladado a España, a la ciudad de Santiago de Compostela. Este lugar se convirtió en objeto de gran veneración y sigue siendo meta de numerosas peregrinaciones, no sólo procedentes de Europa sino también de todo el mundo. Así se explica la representación iconográfica de Santiago con el bastón del peregrino y el rollo del Evangelio, características del apóstol itinerante dedicado al anuncio de la buena nueva y de la peregrinación de la vida cristiana.

 

Un camino de vida

Fruto del descubrimiento de la tumba del apóstol, en la Edad Media nació una tradición que todavía perdura en nuestros días: la de peregrinar a Santiago de Compostela. Peregrinos llegados de todos los puntos de Europa se pusieron como meta alcanzar la tumba de Santiago. Fue así como se gestó, por ejemplo, el Camino Francés, que recorre la provincia de Burgos de este a oeste, desde Redecilla del Camino hasta Puente Fitero y a lo largo de 112 kilómetros trufados de historia, fe y patrimonio.

 

El presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Burgos, Jesús Aguirre, reconoce que se impresionó «enseguida del Camino de Santiago y todo lo que conlleva en sí, como este camino de peregrinación que es en esencia ya desde la Edad Media, pero que luego se ha ido engalanando a su vera con extraordinarios ejemplos monumentales, artísticos y el propio paisaje que rodea el Camino de Santiago».

 

Para Aguirre, es importante que la provincia sea consciente de que el Camino de Santiago pasa por ella, «porque a veces pasamos el propio camino físico, pero yo creo que tenemos que ser conscientes que el Camino de Santiago Francés, este que es Patrimonio de la Humanidad desde hace treinta años. Tantas localidades que le deben tanto al Camino: Belorado, Villafranca Montes de Oca, Gamonal, Capiscol, Hospital del Rey, Castrojeriz… y, por supuesto, también la Catedral. En la ciudad de Burgos unimos dos elementos en el Camino de Santiago, yo veo el mirador de la calle Fernán González o la Puerta de la Coronería, y veo cómo se integran la Catedral y el Camino. La Catedral se abre al Camino de Santiago», ha señalado.

 

La principal labor de la Asociación, con sus cerca de 600 socios, es la de atender el albergue municipal, situado a escasos metros de la Catedral. Pero va mucho más allá: «Hacemos numerosas actividades, como marchas por el Camino, visitas, recorridos… acogemos también a grupos culturales, a colegios que vienen al albergue a conocerlo, damos charlas, participamos también, juntamente con la Federación del Camino Francés, en actividades…», explica Aguirre.

 

«El Camino de Santiago no debe morir de éxito, hay que respetarlo y conservarlo, evitando, por ejemplo, que el peregrino vaya por carreteras, Hay que hacer senderos peatonales para que el peregrino no coincida con el tráfico rodado. En las entradas de Burgos esto se puede mejorar, por ejemplo en Gamonal, que tiene el polígono pero que se puede humanizar un poco más; la del Capiscol, y luego la otra alternativa que hay, la de Fuentes Blancas, en la que el peregrino no sabe dónde llega, por lo menos que se le reubique al casco antiguo y no se pierda ya la antesala del Camino intramuros, con la Plaza de San Juan, donde se encuentra la iglesia de San Lesmes, patrón de Burgos, vinculado, indudablemente, al Camino de Santiago, y donde está el antiguo monasterio de San Juan, y el antiguo hospital, que dio servicio a los peregrinos y a la ciudad durante largo tiempo», reclama el presidente de la Asociación.

 

En cualquier caso, Jesús Aguirre recomienda hacer el Camino «porque te cambia». «Estamos en una sociedad con muchos estrés, ansiedad, estar pendiente del teléfono, las continuas noticias, el bombardeo de datos, de cifras… Yo creo que el Camino, por higiene mental, es aconsejable para cualquiera. Y, por otro lado, ¿por qué no se puede reencontrar uno consigo mismo también haciendo el camino? Y no porque vaya solo, sino que también a veces la reflexión es conveniente en nuestra vida, un poquito, un rato de descanso. Y luego también, es un camino donde uno va a conocer a mucha gente, donde va a tener que compartir, donde va a ver que hay muchas cosas que lleva que son superficiales y que no le van a hacer falta, porque en la propia mochila no va a poder cargar con ellas, como a veces en esta vida no podemos cargar tampoco con todo y hay que dejar muchas cosas», concluye.

La «conversión pastoral», prioridad en el encuentro de verano de Iglesia en Castilla

por redaccion,

<
>

 

Diócesis de Ciudad Rodrigo | Ciudad Rodrigo ha acogido durante miércoles y jueves, el encuentro de verano de obispos y vicarios de Iglesia en Castilla. Un encuentro habitual de las nueve diócesis que integran la también denominada Región del Duero: Burgos, Valladolid, Salamanca, Zamora, Ávila, Segovia, Palencia, Osma-Soria y Ciudad Rodrigo, que en esta ocasión actúa como anfitriona.

 

Los 28 participantes, entre los que se encontraban el vicario general de la archidiócesis de Burgos, Carlos Izquierdo Yusta, y el vicario de Pastoral, José Luis Lastra Palacios, han valorado en esta primera jornada el encuentro de Ávila, celebrado el pasado mes de febrero, y se ha aprovechado la ocasión para presentar el documento-puente para el trabajo en las diócesis a partir de las conclusiones de ese último encuentro y pensando en el del próximo curso.

 

En esa reunión abulense se trazó un itinerario de tres años para replantear la renovación del estilo pastoral acorde al actual contexto social, demográfico y eclesial.

 

El arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Mons. Luis Argüello García, ha explicado que este proceso de tres años «sigue el aliento sinodal que hay en toda la Iglesia y queremos que culmine en una asamblea eclesial a celebrar en febrero del año 2026».

 

De este modo, Iglesia en Castilla atiende a la llamada que surge de la propia situación de realidad y a la llamada que hace el papa Francisco en Evangelii gaudium,  de vivir una conversión pastoral que supone también una transformación del estilo de los evangelizadores y también un cambio de las estructuras evangelizadoras. «La comunión de las iglesias, de la Iglesia en Castilla, trata de ayudarnos a algo que vivimos en cada una de nuestras diócesis, y así juntos, poder vivir este camino de discernimiento en el que siguiendo una pauta que el papa Francisco, ya desde el Sínodo de los Jóvenes establece: reconocer, interpretar, elegir y vivir juntos este proceso de discernimiento», añade el presidente de la CEE, «luego cada diócesis, cada Iglesia particular tiene su propia responsabilidad pero en este camino compartido tratamos de ayudarnos».

 

Dentro de ese itinerario establecido, en el primer trimestre pastoral, de octubre a diciembre, pretenden «acoger las conclusiones del encuentro de febrero pasado en Ávila y avanzar en un camino de interpretar, es decir, ahondar todavía más si cabe, en las llamadas que estamos percibiendo del Espíritu del Señor para ver cómo damos pasos, que de alguna forma las Iglesias ya estamos en ello, para concretar qué es esto de la conversión pastoral, los estilos pastorales, de la conversión de las estructuras evangelizadoras… acogiendo también lo que la Iglesia Universal en el Sínodo nos pide: hacer esto juntos».

 

Entre otras acciones, se propone en esta primera fase que el trabajo que hacen habitualmente los presbíteros, los arciprestes y los equipos sacerdotales de cada uno de los arciprestazgos, sea realizado también por laicos y consagrados aprovechando la realidad de los consejos pastorales, o de los grupos que han estado trabajando en el Sínodo. «Yo creo que lo más importante que deberíamos hacer es ayudar a caer en la cuenta de hasta qué punto hay una convergencia entre las situaciones diocesanas, este proceso de la Iglesia en Castilla y el proceso sinodal de la Iglesia Universal: vivir una comunión misionera».

 

Los obispos y vicarios también han podido escuchar la ponencia de José San José Prisco, decano de la Facultad de Derecho Canónico de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA), titulada Nuevos retos de la pastoral parroquial.

 

Parte de la tarde se ha reservado para una sesión de trabajo por grupos y los participantes cerrarán la jornada con una visita guiada a la Catedral.

 

Mons. Argüello ha insistido en que Iglesia en Castilla es, sobre todo, «una mesa de comunión, de compartir, de poner en común lo que en unos y otros sitios vivimos, y ver en qué medida este ejercicio de compartir, de comunión, puede ayudarnos, supone siempre una luz y ayudarnos a hacer algunas cosas en común».

 

Visita a Siega Verde y al casco histórico mirobrigense

El Encuentro de verano de los obispos y vicarios de las nueve diócesis que integran Iglesia en Castilla ha concluido este jueves con una visita al yacimiento rupestre de Siega Verde, catalogado como Patrimonio de la Humanidad y cuyos grabados datan, en algunos casos, de hace 20.000 años. Los participantes, que se dividieron en dos grupos para conocer el yacimiento, se han mostrado sorprendidos con lo que han descubierto en relación a este enclave. Posteriormente, han realizado una visita turística por el casco histórico de Ciudad Rodrigo, antes de dar por finalizado este encuentro.

 

En esta reunión también han participado el cardenal Ricardo Blázquez Pérez, arzobispo emérito de Valladolid, y Mons. Jesús García Burillo, obispo emérito de Ávila y durante tres años administrador apostólico de la diócesis de Ciudad Rodrigo.