Francisco Gil Hellín: “Gracias, de todo corazón, por todo”

La catedral de Burgos ha acogido en la mañana de hoy una solemne eucaristía de acción de gracias por el ministerio que don Francisco Gil Hellín ha desarrollado al frente de la diócesis durante los últimos trece años.

 

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“Os he querido de verdad, he rezado por vosotros; me han alegrado vuestras alegrías y me han dolido vuestras penas”. Con estas palabras, Francisco Gil Hellín resumía los sentimientos que le han acompañado durante los últimos trece años en que ha sido arzobispo de la diócesis. Lo ha dicho en la homilía de la misa de acción de gracias por su ministerio episcopal que él mismo ha presidido esta mañana en una abarrotada catedral. Con un tono visiblemente emocionado, el pastor de la diócesis ha asegurado que le “alegra” y “mucho” la despedida oficial que hoy ha recibido en la que le han acompañado el arzobispo de Pamplona, Francisco Pérez, y el administrador diocesano de Palencia, Antonio Gómez, así como numerosos sacerdotes y pueblo fiel y representantes civiles y militares.

 

Gil Hellín ha revelado que durante su ministerio episcopal en Burgos ha “podido comprobar la hidalguía y lealtad que caracterizan a esta tierra castellana” y ha “palpado la hondura de sus virtudes humanas y cristianas”. Virtudes de servicio y entrega a la sociedad que el administrador apostólico ha descubierto, sobre todo, a través de Cáritas, que en sus años de ministerio “ha dado un gran paso de expansión en la atención de las necesidades de los burgaleses”. A pesar de todo, también ha revelado que, al despedirse de la diócesis, le hubiera haber visto “el Seminario con abundantes candidatos” o que “la devoción a Santa María La Mayor y al Santo Cristo de Burgos hubieran arraigado mucho más en las nuevas generaciones”. Asimismo, ha recordado a los religiosos presentes que  son “una parte importante de la pastoral diocesana” y tienen “un papel principalísimo en la educación de nuestros niños y adolescentes”.

“Gracias de todo corazón”

Gil Hellín ha estado arropado por un nutrido grupo de fieles y más de centenar y medio de sacerdotes que han acudido a la catedral para agradecerle su servicio a la Iglesia burgalesa. El frío y la poca comodidad que ofrecía la seo, no fueron impedimento para que muchos se acercaran a dar las gracias al arzobispo. Una acción de gracias que, el vicario general de la diócesis, Andrés Picón, ha resumido en su trabajo de intentar lograr la unidad en la diócesis entre los fieles y sacerdotes, a la vez que ha hecho un breve repaso por la labor pastoral desarrollada por el arzobispo. La diócesis le ha agradecido sus años de ministerio haciéndole entrega de un sagrario como regalo.

 

Por su parte, el administrador apostólico, también se ha sumado a los agradecimientos, centrándolos en Dios: “Seamos gozosamente orgullosos agradecidos con él por ese bien supremo que hemos recibido, el de la fe, al menos yo sin merecerlo”. Por su parte, ha pedido a todos los presentes saludar “a los enfermos e impedidos” y “llevar un beso de mi parte a los menudos, a los peques”, a la vez que ha despedido a los presentes con un sencillo “gracias, de todo corazón, por todo”.

Administrador apostólico

A pesar de que la misa de hoy se ha convertido en un acto oficial de despedida, Francisco Gil Hellín continúa estando al frente de la diócesis en calidad de administrador apostólico hasta el próximo sábado, cuando “se le entregue el báculo de pastor” a don Fidel Herráez Vegas y “se siente en la cátedra episcopal”, tomando así posesión de la diócesis. En este sentido, Gil Hellín ha señalado que quiere que “el protagonista sea él”, a la vez que le desea un fructífero ministerio en Burgos: “Confío que don Fidel volverá a ver el Seminario con abundantes candidatos” y que será testigo del “futuro florecimiento espiritual de esta tierra”.

Multimedia: ver galería fotográfica de la eucaristía

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