La iniciativa que enseña a orar a los niños de la diócesis

Pequeños Adoradores es una actividad que tiene lugar todos los meses y está pensada para que los niños aprendan a rezar y a expresarse ante Dios.

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Esta tarde, y como cada tercer viernes de mes, numerosos niños acudirán al Seminario de San José a las 18:00 horas para participar en la actividad que recibe el nombre de Pequeños Adoradores. Se trata de una iniciativa que les enseña a rezar ante el Santísimo y que para conocer sus orígenes, hay que remontarse a 2010, año en que se celebró en Toledo el X Congreso Eucarístico Nacional. Allí estaba la hermana Mercedes Mayordomo, quien quedó sorprendida al ver la enorme cantidad de niños, «unos 1.200», que rezaban junto a sus padres en la Adoración. Esto supuso para ella el primer paso firme de una idea que ya tenía en mente, y que empezó a ponerse en marcha a su llegada a Burgos.

 

Desde entonces, el proyecto ha ido ganando consistencia, y en la actualidad participan cerca de 30 niños con sus respectivos padres, «unas veces vienen más y otras menos, según cómo pille el fin de semana y si hay puente», explica Mercedes, quien es ayudada a llevar acabo esta actividad por Almudena Santillán Barrio, una de las madres implicadas. «Esto no es como una catequesis, porque los padres no llegan y dejan a los niños, sino que se quedan ellos también participando y recibiendo esta formación. Aunque la iniciativa va dirigida a los niños, se trata de evangelizar a todos, tanto a ellos como a sus padres».

 

Esta formación la reciben por parte del diácono permanente, David Jiménez, y con él también ensayan los cantos. Posteriormente, son acogidos por el sacerdote y consiliario de Pequeños Adoradores, Ángel Olalla, quien les da una catequesis. Esta tarde tendrá como tema «María y Pentecostés». Mercedes cuenta con alegría como los niños «se están soltando y ya realizan las peticiones sin seguir un papel y exponen lo que piensan, de manera que están participando de manera más activa y no tan pasiva como antes». Los niños y sus familias reciben además la bendición ante el Santísimo que está expuesto. «Me ilusiona ver que las familias se van bendecidas a casa. Se han desacralizado muchas cosas, y ver cómo se arrodillan con un gesto de humildad para recibir la bendición del Señor es algo que demuestra que son personas que viven esto con mucha fe». Otra de las iniciativas que se han sumado dentro de esta actividad es la de celebrar las fechas de bautismo de los niños –«el otro día impusimos una cruz simbólica a la niña que más años lleva participando, y que está desde los inicios con nosotros»–, y los pequeños también participan en la procesión del Corpus.

 

Adaptarse a los niños

 

Mercedes comenta que con los niños «hay que ir poco a poco»: «Al principio tratábamos de que todo lo hicieran bien, pero vimos que cada niño tiene su ritmo, así que nos adaptamos a ellos para que aprendan mejor. Y así, hemos llegado al punto en que ellos ya saben lo que tienen que hacer: entran en fila hacia el altar, cogen unas velitas y las depositan a los pies de Jesús. Ya saben hacer la genuflexión y santiguarse, antes no les obligábamos a ello, pero conforme han ido aprendiendo, ahora sí les animamos a que lo hagan».

 

Esta actividad se inició en el colegio de las Franciscanas Misioneras de María, pero debido a la dificultad de aparcamiento que tenían muchas de las familias asistentes, se decidió trasladarla al Seminario, donde además los niños cuentan con espacio para jugar cuando acaban la adoración y los seminaristas menores se animan también a participar. «Queremos que la naturaleza de esta actividad sea diocesana, para que esté abierta a todos y no sea algo exclusivo de una parroquia», concluye Mercedes. Mercedes, que va a cumplir sus bodas de diamante como religiosa, añade que ella estuvo implicada en los inicios de Proyecto Hombre en Burgos: «Teníamos que atender a los drogodependientes en unos años en  los que la droga arrasó en la sociedad, ellos entonces eran como los leprosos de la época de san Francisco». Por motivos de edad lo ha dejado, sin embargo, esto no es así con los Pequeños Adoradores: «Me jubilé de aquello por la edad y por la salud, pero los niños… ¡los niños no los dejo!», exclama con alegría.

Comentarios

Comentarios: 2

  1. Ángel Mª Rojas

    Me parece genial! Felicidades y mucho ánimo!


    • Berta de Bingen

      Enhorabuena.
      Fantástica iniciativa.


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