Vivir la liturgia como expresión de Iglesia más misionera en continua conversión

El Seminario acogió el Encuentro Diocesano de Liturgia, en el que se profundizó en el sentido del salmo responsorial, las celebraciones de la Palabra donde no hay misa y la oración desde el evangelio.

Encuentro liturgia

 

Ochenta personas participaron el pasado sábado en el Encuentro Diocesano de Liturgia, celebrado en el Seminario de San José, bajo el lema «Para que conozcas bien las enseñanzas que has recibido». Tras la oración inicial y la presentación del encuentro, los participantes recibieron el saludo y las palabras de ánimo del arzobispo, don Fidel Herráez Vegas. Comenzaba el trabajo sobre el tema de este encuentro: la Palabra de Dios desde el evangelio del ciclo de este año, el C.  La conferencia sobre el evangelio de San Lucas fue impartida por José Luis Barriocanal.

 

Desde la Palabra, se profundizó a través de tres talleres sobre el sentido del salmo responsorial, las celebraciones de la Palabra donde no puede celebrarse misa los domingos y la oración desde el evangelio y con el evangelio. El taller sobre el salmo responsorial, dirigido por José Mª Sanz y Justina de Pablo, permitió conocer su sentido en la celebración y el contenido del mismo. Igualmente se dieron algunas indicaciones para el ministerio del salmista y se pudieron conocer y aprender algunas versiones musicalizadas de los salmos de la eucaristía.

 

El segundo de los talleres, dirigido por Pedro Navajas y Charo Gil, miembros del CIPE, trató la experiencia de orar con el evangelio del domingo. Se puso en práctica la experiencia de Lectio divina y se conoció la aplicación «Evangelio orado», una herramienta muy útil que acerca la Palabra cada día a móviles y tabletas.

 

La realidad de algunas comunidades está haciendo que la celebración del domingo no sea una eucaristía sino una celebración de la Palabra. En el taller sobre celebraciones dominicales en espera de presbítero, dirigido por el delegado de Liturgia, Agustín Burgos, se abordó el sentido de estas celebraciones partiendo del significado que tiene el domingo para los cristianos.

 

A través de estos talleres se intentó ayudar a generar procesos de fe que permitan vivir la liturgia como expresión de Iglesia más misionera en continua conversión, fundamentar personas y comunidades en la lectura del evangelio desde la vida, hacer de la eucaristía dominical el centro de la vida comunitaria y compartir inquietudes y experiencias de todos los participantes.

 

Tras la puesta en común, se presentaron unas pautas para hacer que los que ayudan en la celebración vayan formando un equipo parroquial de liturgia. Este equipo ha de estar integrado en una visión global de todo lo que es y configura la vida de la parroquia. Llevar la vida a la celebración y la celebración a la vida es una de las necesidades que desde el equipo se ha de tratar. Observar, preparar, evaluar, etc. fueron algunos de los puntos importantes que se señalaron para el buen funcionamiento de un equipo.

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