El belén del ejército vuelve a la Catedral con sorprendentes novedades

El montaje, un detallado recorrido por la Biblia quiere hacer este año un guiño a los cristianos perseguidos mediante la instalación de un arco de acceso inspirado en una iglesia de Egipto.
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Treinta camiones para su traslado, más de 10.800 metros de cableado eléctrico, 168 focos, 470 puntos de luz y 18.000 vatios de potencia eléctrica. Son algunas de las cifras que están detrás del tradicional nacimiento que el Regimiento de Transmisiones número 22, con sede en Castrillo del Val, instala cada año en la Catedral. Con más de 2.000 figuras, 54 de ellas en movimiento, «el del ejército» –como popularmente se conoce– «es más que un belén», tal como han detallado sus ejecutores en el acto de inauguración que ha tenido lugar esta mañana. En efecto, con sus 105 escenas, este montaje es un auténtico recorrido por la Biblia con representaciones de sus principales libros sagrados, desde el Génesis hasta el Apocalipsis.

 

Entre sus efectos especiales figuran nieve, lluvia y tormentas, amanecer y anochecer, humo en las chimeneas de las casas y hasta un volcán en erupción. Todo ello, informatizado y controlado por autómatas y sincronizado con un relato repleto de diálogos que guían la visita recorriendo las principales páginas de la Historia Sagrada.

 

El arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, ha sido el encargado de bendecir el montaje, que cuenta este año como principales novedades con nuevas figuras para las escenas del Camino del Calvario, la Pasión de Jesús y el martirio de San Pedro y San Pablo. Además, como ha señalado el teniente Enrique Menayo, coordinador del proyecto, el nacimiento cuenta también con un nuevo palacio para Herodes –«pues hasta el monarca se había quejado de su estado», ha bromeado–, termas romanas y un nuevo pueblo para recrear el nacimiento de Juan el Bautista. Además, en el belén también figura una reproducción del pueblo romano de Numancia, así como la nueva estructura de acceso al belén, inspirada en la iglesia de los santos Sergio y Baco de El Cairo, lugar donde la tradición cuenta que se alojó la Sagrada Familia en su huida a Egipto y que quiere ser un homenaje a los cristianos que sufren persecución.

 

Bajo su arco se ubica la taquilla, pues no hay que olvidar que el belén tiene un fin solidario. Este año, la recaudación irá destinada a ADACEBUR (Asociación Daño Cerebral Burgos), ABUL (Asociación Burgalesa de Laringectomizados), Asociación Las Calzadas (asociación para familias con discapacidad intelectual), Cáritas Castrense y el Cabildo Catedralicio, para las obras de restauración del templo gótico.

 

El belén –que alcanza este año su vigésimo séptima edición y por el que pasan cada año más de 30.000 personas– podrá verse a partir de mañana jueves y hasta el próximo 7 de enero en horario de 12:00 a 14:00 horas por la mañana y de 17:30 a 21:00 horas por la tarde.

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