La Hermandad del Santísimo Cristo del Milagro de Aranda conmemora 75 años de historia y compromiso cristiano

por Natxo de Gamón,

 

La Hermandad del Santísimo Cristo del Milagro de Aranda de Duero celebra en 2026 el 75 aniversario de su fundación, una conmemoración que se desarrollará a lo largo de todo el año y que servirá para agradecer el camino recorrido desde 1951 y renovar su compromiso con la vida eclesial y social.

 

Con este motivo, la hermandad con un logotipo especial para la efeméride, obra de Jesús Repiso Fernández, en el que la silueta del Santísimo Cristo del Milagro es el eje central, destacando su figura sobre la corona de espinas del escudo corporativo y utilizando el color morado característico de la hermandad. Asimismo, el aniversario cuenta con un cartel oficial, titulado Agárrate a la Vida, obra del artista sevillano Antonio Jesús Bazán Márquez, que propone una composición de marcado carácter devocional y cofrade, vinculada a la estética de la Semana Santa y centrada en la cruz y el rostro del Cristo del Milagro.

 

Los actos conmemorativos marcarán ya la próxima Cuaresma y la Semana Santa. Entre las primeras citas del aniversario figura el pregón de la Hermandad, que este año se enmarca de manera especial en la celebración del 75 aniversario fundacional y correrá a cargo del delegado diocesano de Cáritas, el sacerdote arandino Mario Vivanco Esteban. Asimismo, la corporación celebrará la fiesta de hermandad en el quinto domingo de Cuaresma, como uno de los momentos centrales de convivencia y encuentro fraterno entre hermanos y comunidad parroquial.

 

El programa continuará en las próximas semanas con la exposición fotográfica 75 años de sentimiento cofrade, que se inaugurará el 19 de marzo en el Bar Caracoles, espacio estrechamente ligado a los orígenes de la hermandad. La muestra propone un recorrido visual por sus primeros años de historia y por la consolidación de la corporación en la vida religiosa y social de Aranda de Duero.

 

Junto a estas iniciativas, el inicio del aniversario incluye también actividades solidarias y de carácter participativo, así como actos con especial atención a la dimensión caritativa, entre ellos encuentros con la comunidad de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, entidad estrechamente vinculada a los comienzos de la hermandad. El 75 aniversario incorpora de forma transversal un proyecto social, al que se destinarán los fondos obtenidos a través de las distintas actividades programadas. La iniciativa tiene como finalidad apoyar programas de acción social promovidos por asociaciones y entidades sin ánimo de lucro, en coherencia con la vocación caritativa que ha caracterizado a la hermandad desde sus orígenes.

 

El calendario celebrativo del aniversario culminará con los actos religiosos centrales, previstos para la última semana de octubre en la parroquia de Santo Domingo de Guzmán, sede de la Hermandad. Estos incluirán celebraciones litúrgicas extraordinarias, el solemne besapié a la imagen del Santísimo Cristo del Milagro, una vigilia de oración y adoración al Santísimo Sacramento y, como cierre, una Eucaristía de acción de gracias seguida de una salida procesional extraordinaria.

 

Fundada a comienzos de la década de 1950 por un grupo de amigos con el deseo de enriquecer la Semana Santa arandina, la hermandad adoptó como imagen titular un Cristo Crucificado de comienzos del siglo XVII, profundamente arraigado en la devoción popular que se encuentra en la iglesia arandina de Santo Domingo de Guzmán. En la actualidad, la Hermandad del Santísimo Cristo del Milagro cuenta con más de 650 hermanos y afronta este aniversario como una oportunidad para fortalecer la vida fraterna y seguir ofreciendo un testimonio de fe y servicio en la Iglesia local.

 

‘El amor, la aventura más épica de todas’: llega la Semana del Matrimonio a Burgos

por Natxo de Gamón,

Un brindis por el amor: la Semana del Matrimonio celebra una cata de vinos de Burgos

 

La Delegación para la Familia y Vida de la archidiócesis ha organizado en Burgos la Semana del Matrimonio, una iniciativa convocada por la Conferencia Episcopal Española (CEE) que este año tiene como lema El amor, la aventura más épica de todas. La propuesta se ha desarrollado del 9 al 15 de febrero con el objetivo de ofrecer espacios de encuentro, reflexión y oración para matrimonios y parejas en camino hacia el sacramento.

 

Durante esta semana se han programado diversas actividades en la ciudad orientadas a profundizar en la vocación matrimonial desde distintas perspectivas. Entre ellas destaca la segunda edición de la cata de vinos para matrimonios, que se va a celebrar el próximo jueves, 12 de febrero, en El Gusto. Esta actividad ofrecerá la oportunidad de reflexionar sobre el significado del amor con el vino como hilo conductor, un elemento profundamente arraigado en la cultura y tradición y, en esta ocasión, se realizará con vinos de la Denominación de Origen Ribera del Duero. Para participar es necesario inscribirse en este enlace.

 

El viernes, 13 de febrero, la Delegación propone participar en la Hora Santa que Hakuna va a celebrar, como cada viernes, en la parroquia de San Lorenzo el Real. Además de vivir un momento de adoración eucarística animado por las canciones de Hakuna, se va a poder disfrutar de un testimonio sobre la vocación al matrimonio.

 

La programación de esta Semana del Matrimonio continuará el sábado, 14 de febrero, con una ruta romántica para novios y matrimonios. La actividad comenzará en el Seminario de San José, donde se podrá aparcar el coche, e incluirá un recorrido guiado por el entorno de la catedral de Burgos, acompañados por el sacerdote diocesano y delegado adjunto de Patrimonio, Raúl Abajo. El paseo ayudará a iluminar la vocación matrimonial desde el simbolismo del patrimonio y la fe compartida. Además, quienes lo deseen podrán compartir una comida en el albergue del Seminario y, por la tarde, podrán participar en la celebración eucarística. Para participar es necesario inscribirse antes del 11 de enero en este enlace.

 

App MatrimONio

La app MatrimONio, impulsada por la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida de la CEE, es una herramienta digital pensada para acompañar a los matrimonios en su vida diaria. Ofrece contenidos formativos, propuestas de oración y recursos prácticos para fortalecer la relación conyugal y la vivencia cristiana del matrimonio.

 

Se trata de una iniciativa pastoral que busca facilitar el cuidado del vínculo matrimonial mediante itinerarios y materiales accesibles desde el móvil, adaptados a distintos momentos y situaciones de la vida familiar.

 

Desde la Delegación para la Familia y Vida se recomienda su uso como apoyo concreto para el crecimiento del matrimonio cristiano, favoreciendo la comunicación, la espiritualidad compartida y la formación permanente de los esposos.

 

Se puede descargar en este enlace para teléfonos con Android y en este enlace para dispositivos con iOS.

«Manos Unidas: declarar la guerra al hambre»

por Natxo de Gamón,

 

Escucha aquí el mensaje de Mons. Iceta

 

Queridos hermanos y hermanas:

 

Como cada año, la campaña de Manos Unidas nos invita a recordar que en cualquier lugar del mundo donde un ser humano carezca del pan necesario, la imagen de Dios queda profundamente herida y el designio de amor del Creador por cada persona es amenazado por nuestras manos.

 

El lema que nos propone esta entidad de Iglesia nacida de las mujeres de la Acción Católica, nos anima a Declarar la guerra al hambre. Atrevernos a atarle de pies y manos al hambre es una llamada a la conciencia creyente y una confesión de fe, porque el hambre no es sólo una realidad social que empaña la mirada del mundo, sino que es un escándalo pudiendo encontrar remedio en el reparto equitativo de recursos que la vitalidad de la tierra produce a manos llenas.

 

Declarar la guerra al hambre es tomar partido por la vida, es afirmar que el Dios Trinitario, como comunión eterna de amor, no puede ser anunciado de manera creíble en una tierra donde la mesa se convierte en frontera y la abundancia convive con la miseria. Si consentimos esta situación, estaremos colaborando –sin darnos cuenta, quizá– con la indiferencia ante el sufrimiento de tantos seres humanos que nada tiene que ver con el Evangelio de Jesús.

 

«He visto la opresión de mi pueblo, he escuchado su clamor» (Ex 3, 7), recuerda la Sagrada Escritura, porque el lamento del que es privado de cualquier derecho o libertad es un lugar teológico donde Dios se revela y desde donde interpela al corazón de su Iglesia. Y nosotros, como miembros de la misma, no podemos creer que la hambruna y la aridez son un accidente inevitable de la historia, sino que son el fruto amargo de estructuras injustas, de economías que excluyen, de una globalización que olvida la fraternidad como modo principal de convivir.

 

Por eso, esta lucha exige una conversión profunda de las conciencias. Como afirma el profeta Isaías: «El ayuno que yo quiero es soltar las cadenas injustas, desatar las correas del yugo, liberar a los oprimidos, quebrar todos los yugos, partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, cubrir a quien va desnudo y no desentenderte de los tuyos» (Is 58, 6-7). Entonces, y sólo entonces, insiste el profeta, «surgirá tu luz como la aurora, enseguida se curarán tus heridas, ante ti marchará la justicia y detrás de ti la gloria del Señor» (Is 58, 8). Porque sin justicia, la fe se vuelve estéril; y sin amor, la vida cristiana se convierte en una máscara vacía.

 

Manos Unidas lucha por erradicar el hambre y la pobreza en el mundo, y no puede haber un corazón cristiano que no se estremezca ante este sufrimiento. Pongámonos de su lado en cada proyecto de desarrollo, en cada comunidad por acompañar, en cada vida sostenida por esas manos que se ponen manos a la obra por amor. De esta manera, al darnos a los demás, un gesto ordinario y aparentemente sencillo se convierte en sacramento de paz, en signo concreto de una humanidad que busca reconciliarse con su realidad más sufriente.

 

La Trinidad misma nos enseña a declarar esta guerra, porque el Padre ha creado un mundo destinado a la vida y no a la muerte. El Hijo, Pan bajado del cielo se parte y se entrega sin medida para que nadie tenga hambre jamás, porque Él mismo nos mandó: “dadles vosotros de comer” (Lc 9, 13). Y el Espíritu Santo impulsa a la Iglesia a romper el encierro de la comodidad para hacerse –con todos– comunión y entrega.

 

Declarar la guerra al hambre es, por tanto, vivir trinitariamente la fe, haciendo de la fraternidad un camino concreto y salvífico de santidad. Decía san Francisco de Asís que «la pobreza es esposa del Crucificado». Y allí donde el Cuerpo de Cristo sigue crucificado en los pobres, debe estar la Iglesia. Sólo cuando declaramos la guerra a lo que hiere a nuestro hermano, comenzamos a parecernos al Dios que es Amor. Que María, mujer del Magníficat, nos ayude a edificar un mundo donde los hambrientos sean colmados de bienes y nadie quede excluido del maravilloso banquete de la vida.

 

Con gran afecto pido a Dios que os bendiga.

 

+ Mario Iceta Gavicagogeascoa

Arzobispo de Burgos

Talleres, juegos y convivencia: otra forma de disfrutar la catequesis

por redaccion,

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«Tu vida, una misión»: Es el lema con que de decenas de niños se han reunido un año más en el Seminario de San José para participar en su encuentro «VEM», un consolidado evento diocesano con el que se pretende que los pequeños profundicen en tres dimensiones de la vida cristiana: «vocación, eucaristía y misión».

 

El encuentro, que ha reunido a niños y catequistas de una veintena de realidades (entre parroquias de la ciudad y la provincia y colegios católicos), ha seguido el esquema de ediciones anteriores, con talleres rotativos adaptados a distintas edades. «Queremos que los niños que están recibiendo las catequesis de confirmación en sus parroquias se conozcan y profundicen en algunos de los temas que van tratando en sus respectivas parroquias», explica Isaac Hernando, delegado diocesano de Catequesis. «Es una bonita forma de hacer que los niños se animen entre todos y que descubran que hay otros niños como ellos y que comparten la misma fe».

 

Además, Hernando explica que el desarrollo del VEM supone un ejercicio de sinodalidad, pues son tres los organismo diocesanos implicados en su planificación y desarrollo. Además de la delegación de Misiones, también sen implican en el evento la delegación de Misiones y la de Infancia, Adolescencia y Juventud: «Apostamos por trabajar juntos y conseguir objetivos comunes», añade Hernando, para quien el formato sigue teniendo atractivo y una consolidada presencia en el calendario diocesano.

 

Después de una breve representación teatral con títeres, los participantes han pasado la mañana realizando distintos talleres: Partir el pan, para los de cuarto de primaria; el Festival de las Vocaciones para los de quinto, e Infancia Misionera, para los de sexto, con contenidos y dinámicas adaptadas a cada grupo. Tras la comida, una gran yincana ha dado paso a una oración, con la que se ha puesto el broche final a la jornada.

18.000 bocatas para Camboya

por Natxo de Gamón,

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La mañana de este viernes, 6 febrero, ha sido un discurrir frenético de barras de pan y estuches de embutido. Primero, en el Seminario de San José, donde los voluntarios de Manos Unidas han preparado los más de 18.000 bocadillos que, después, se han repartido por los 55 colegios —y la Universidad Isabel I, que este año se ha sumado por primera vez a la Operación Bocata— para batir un récord contra el hambre que ha hecho del ratito del recreo una jornada inolvidable.

 

Pero entre los 55 centros participantes había uno donde la mañana se ha vivido con un poco más de emoción. Es el colegio Santa María la Nueva y San José Artesano, perteneciente a la Fundación Manjón-Palencia, donde se ha celebrado el acto institucional de la Operación Bocata. Allí, el coro de Ed.  Primaria, dirigido por la profesora Inma Cuesta y acompañado al piano por Andrés Saiz, afinaba las últimas notas de la balada de Extremoduro Ama y ensancha el alma. Con sus letras, los alumnos invitaban a dejar el corazón alquitranado para repartir el amor que cada uno lleva dentro.

 

El centro también ha sido el escenario de los breves discursos de las autoridades invitadas al acto: José Antonio Antón Quirce, director provincial de Burgos de Educación de la Junta de Castilla y León; Carlos Izquierdo Yusta, vicario general de la archidiócesis de Burgos; José Antonio López Rodríguez, concejal de Transparencia y Participación, Ingeniería Industrial, Tráfico, Servicios y Almacenes; y Cristina Romano, presidenta delegada de Manos Unidas en Burgos. Por su parte, César Martínez, el director del colegio, ha sido el encargado de conducir a la comitiva, entre la que estaba el director general de la Fundación Manjón-Palencia, Andrés Picón Picón.

 

Los datos hablan de récord de participación, pero Cristina Romano evita todo triunfalismo. Este año son más de 18.000 escolares y un buen grupo de universitarios de la Universidad Isabel I. Ha agradecido la implicación de todos los colegios diocesanos y ha recordado que este viernes, el bocata es para 1.500 niños de Camboya. El proyecto de escolarización y de alimentación al que se van a destinar los donativos de la Operación Bocata llegará a 24 escuelas, ayudará a las familias de los escolares con la higiene y la compra de materiales.

 

En resumen, que si se logran los 72.000 euros en los que está tasado el proyecto, se podrá beneficiar a 12.300 personas. Es todo un reto que necesita la colaboración de todos. El domingo será la oportunidad de las parroquias y de las comunidades religiosas, con las colectas de las celebraciones eucarísticas.