Define su trabajo como un «apostolado de la vida», cuidando la salud de sus pacientes, realizando tareas de formación y prevención y acompañando a familias desunidas o estigmatizadas.
José Antonio Arroyo, hasta ahora sacerdote de Belorado y de los pueblos de la Riojilla Burgalesa, viajará en unos meses a Centroáfrica, a una ciudad de la diócesis de Mbaïki.
Desde el pasado 30 de julio, Carlos Izquierdo es el vicario general de la archidiócesis, tarea que asume con agradecimiento y con el objetivo de renovar la ilusión entre los agentes de pastoral.
Santos Luis Díez forma parte de un grupo de Jesús de Pagola. Cree que la Iglesia está viviendo un resurgir sano, no tanto en número de creyentes como en el compromiso y la cercanía a las personas.
José Antonio Sáiz Manchado lleva 23 años como sacristán de la Catedral. Este año espera jubilarse, dejando detrás el día a día en el templo gótico, nada rutinario y plagado de acontecimientos.