La campaña se difundirá en las parroquias de la diócesis. En ella, voluntarios de la institución invitarán a la feligresía durante el mes de junio y a la salida de las misas, a que hagan su inscripción a favor de Cáritas diocesana de Burgos.
El pasado domingo, el arciprestazgo de Ubierna-Úrbel celebró su día en una jornada que conjugó eucaristía, comida de hermandad y un acto mariano. Desde hace varios años, las comunidades de esta comarca trabajan por conseguir una «comunidad de comunidades».
El padre Rodrigo Miranda es sacerdote chileno, miembro del Instituto del Verbo Encarnado. Desde hace diez años ejerce su ministerio sacerdotal en la zona de Medio Oriente, su primera parroquia en atender fue en la franja de Gaza. Ha estado en misiones en la Tierra Santa, Alejandría, Egipto y Jordania. Y en los últimos cuatro años de su vida sacerdotal ha sido párroco en la catedral de Alepo en Siria. Ayer dio una charla en la Facultad de Teología en la que habló de la persecución que sufren los cristianos en Medio Oriente.
El mes de mayo es el mes del trabajo. También, en la diócesis, de «Dar de beber al sediento», que para Mariano López significa, «colmar las necesidades de justicia de la gente». Justicia que unida a la misericordia hacen posible, según él, que desde la Iglesia se pueda dar un mensaje de esperanza.
Las parroquias que componen este arciprestazgo celebraron ayer de forma especial el Jubileo de la Misericordia. Provenientes de varios pueblos de la zona, todos ellos peregrinaron hasta la iglesia de la Santa Cruz y atravesaron su Puerta Santa.