La delegación diocesana de apostolado seglar inauguró este pasado lunes 10 de noviembre el nuevo curso, y lo hizo con una misa presidida por el arzobispo don Francisco Gil Hellín, para a continuación pasar a la presentación de los objetivos de los próximos meses.
Lucinio Ramos Rebollares estará al frente de este nuevo organismo diocesano, que tiene como objetivo potenciar el talante evangelizador de las procesiones y cofradías en la provincia de Burgos.
Quien fuera director del Instituto Español de Misiones Extranjeras (IEME), José Manuel Madruga, se convierte en el nuevo delegado diocesano de misiones. Asume su nueva responsabilidad como un "servicio a la diócesis y a los misioneros burgaleses".
Un envío de catequistas dentro de la celebración de una eucaristía ha puesto el punto final a la jornada de pastoral, con la que queda inaugurado de forma oficial el curso en la diócesis.
Esta mañana daba comienzo la Jornada de Pastoral, que ha contado con la intervención de José María Gil Tamayo, secretario de la Conferencia Episcopal Española y que ha animado a los asistentes a iniciar una nueva etapa de evangelización.