La plaza de Santa María acogerá el próximo domingo un gesto público en el que la diócesis burgalesa se compromete a vivir mejor las obras de misericordia en favor de la sociedad burgalesa.
Con la procesión del encuentro entre Cristo Resucitado y la Virgen de la Alegría concluyen los desfiles procesionales que han desfilado por las calles de Burgos en los últimos días. Ha sido la primera Semana Santa de don Fidel Herráez como arzobispo, que ha puesto punto y final a los actos de culto con una solemne misa estacional y la bendición a la ciudad y «a toda la Iglesia diocesana que peregrina en Burgos».
La capilla de Santa Tecla de la catedral de Burgos ha acogido hoy a las once de la mañana la tradicional Misa Crismal, en la que los sacerdotes de la diócesis renuevan ante el obispo sus promesas sacerdotales, se bendicen los santos óleos y se consagra el crisma.