La Asamblea Diocesana atraviesa el ecuador de su fase final con una reflexión sobre la presencia de la Iglesia en medio del mundo y su servicio a la sociedad actual.
El arzobispo recibe en la Casa de la Iglesia a la familia Campomar Hernando, que llegó a Burgos después de una semana huyendo de la guerra en Ucrania, donde son misioneros desde 1997.
En el miércoles de ceniza, el arzobispo solicitó extirpar de nuestras vidas los elementos que nos alejan de Dios y de los demás y vivir la Cuaresma como un tiempo de gracia y conversión.