Para las religiosas Adoratrices de Burgos, este reconocimiento supone un estímulo para seguir trabajando, augurando que «siga saliendo a la luz todo lo que la Iglesia está haciendo para que las mujeres víctimas de la trata recuperen su libertad y su dignidad».
Recientemente, el papa Francisco ponía en vela a la Iglesia para orar y reflexionar sobre el «vergonzoso» drama por el que atraviesan en nuestra sociedad millones de personas: ser víctimas de la trata.
Aprovechamos la ocasión para conocer de primera mano el trabajo que realizan en Burgos las religiosas Adoratrices, inmersas en la tarea de liberar a la mujer víctima de la trata.
Las Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno se despiden de su trabajo en la Casa Sacerdotal para dedicarse al servicio y cuidado de otros enfermos y colaborar en la pastoral parroquial de la diócesis. La Iglesia burgalesa reconoce y agradece su inmensa tarea de entrega durante más de 80 años.
La comunidad parroquial de San Antonio Abad reunió ayer a numerosos laicos y religiosos de diversos carismas para celebrar una jornada de la Vida Consagrada en el monasterio de Las Huelgas.