El arzobispo llama a los sacerdotes a ser mediadores de vocaciones

por redaccion,

<
>

 

El Seminario de San José ha acogido hoy la celebración del patrono del clero español, san Juan de Ávila, una fiesta que ha congregado a más de doscientos sacerdotes de la Diócesis y en la que se ha rendido especial homenaje a los que cumplen los sesenta, cincuenta y veinticinco años de ministerio. Alcanzan sus bodas de diamante Alejandro García González, Baldomero Santaolalla Echevarría, Luis García González, Luis Martínez Pardo, Urbano García García, José Hernando Pérez, José Antonio Ortega Martín y Luis Antón Temiño. Cumplen bodas de oro Jesús Puente del Val, Emérito Puente García, Andrés Avelino Toledano Retuerto, Saturnino López Santidrián, José María Mínguez Porres, Rafael Cubillo Vicario y Víctor Cabezas Yáñez. Por último, celebran sus bodas de plata Agustín Burgos Asurmendi, Pedro Juanes Contreras, José Ignacio Santos Rementería y José Luis Pascual Melgosa.

 

El acto central de la jornada ha sido la eucaristía, presidida por el arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, quien en su homilía ha llamado una vez más a los presbíteros a ser «mediadores del sabor fundamental de la vida, el que da sabor a todo lo demás, el que da el sentido más adecuado a la existencia. Ser mediadores tiene que estar muy metido en nuestra vida, mediadores del amor de Dios, de la salvación de Dios, del perdón de Dios, del ánimo, la fuerza, la alegría del espíritu del Señor, para los demás». El pastor de la diócesis ha subrayado un matiz: «ser mediadores también de llamadas para ser mediadores, ser mediadores de fuente vocacional para el sacerdocio». En este punto ha recordado en que una manera habitual en que Dios ha ido llamando ha sido a través de los que previamente han sido llamados antes, para que Dios les contagie con las ganas de ser mediadores. Muchas vocaciones han surgido en torno a sacerdotes entregadísimos», ha insistido.

 

Don Fidel también les ha invitado a ponerse a punto día tras día en el encuentro con Cristo Resucitado, a no dar nada por hecho. «No basta con que haya etapas de la vida en las que estamos especialmente más animados y motivados. Que nunca nos instalemos en la vida, que nunca pensemos que ya lo sabemos todo o que hemos dado todos los pasos que podíamos dar. Cada día es nuevo. No podemos, en nuestro ser esencial, dejar de estar constantemente renovándonos».

 

Dos vocaciones «misteriosas»

 

Antes del homenaje a los eméritos y la eucaristía, ha pronunciado una conferencia el sacerdote y escritor extremeño Jesús Sánchez Adalid, uno los autores de novela histórica más reconocidos de nuestro país. Autor de éxitos como El Mozárabe, un libro que ha vendido millón y medio de ejemplares, y galardonado con numerosos premios, entre ellos el Fernando Lara de Novela por El Alma de la Ciudad, Sánchez Adalid, que compatibiliza, «sin saber cómo», la literatura con la labor pastoral (es párroco de la parroquia de San José de Mérida, canónigo y delegado de Pastoral Universitaria), ha ofrecido un recorrido por sus dos «vocaciones misteriosas» y de qué manera surgieron.

 

Gran estudioso y conocedor de la historia de nuestro país, el sacerdote y escritor ha sostenido que «los españoles tenemos un gran déficit de comprensión de nosotros mismos por la complejidad de nuestra historia» y que, a diferencia de otros pueblos, como el griego, «no estamos orgullosos de nosotros mismos y quizá estemos perdiendo la conciencia de ser cristianos». Todo ello se debe a la visión esquemática, tópica, que se nos ha transmitido, ha apuntado, como el mito de las tres culturas (cristiana, musulmana y judía). Y es que en España, ha asegurado, no ha existido novela histórica, sino una mezcla de historia y ficción. El autor, que antes de estudiar filosofía y teología y entrar en el Seminario ejerció como juez dos años (el más joven de España) defiende la novela histórica como vehículo privilegiado para comprender la historia y aportar una verdadera filosofía de la historia».

El Museo del Retablo triplica su espacio expositivo

por redaccion,

<
>

El Museo del Retablo, alojado en la iglesia de San Esteban, ha estrenado hoy nuevo espacio expositivo: el claustro, que hasta ahora permanecía cerrado a las visitas, y tres salas en la planta superior. Se trata de una ampliación que afecta a más de 820 metros cuadrados, con lo cual se triplica prácticamente la superficie visitable. Con esta actuación, la ciudad de Burgos gana un espacio cultural de primer orden que pretende ser un gran foco de difusión cultural promovida por la diócesis, una mejora que ha supuesto una inversión algo superior a los 310.000 euros, de los cuales en torno a 182.000 han sido aportados por la Junta de Castilla y León y el resto por el Arzobispado.

 

Tras una primera fase de trabajos que se inició el pasado verano con la mejora de la accesibilidad (creación de rampas, instalación de un ascensor y construcción de nuevos aseos públicos, también adaptados para discapacitados) y dotación de sistemas de seguridad antirrobo y contra incendios, las obras se han completado con la habilitación de nuevos espacios expositivos dentro de un proyecto museístico que ha realizado el propio equipo que capitanea el director del museo, Antonio García Ibeas.

 

Habilitación del claustro y tres nuevas salas

 

Dentro del claustro, la primera intervención ha sido la limpieza de una bóveda y sus paramentos, que se ha completado con la instalación de iluminación, cámaras de seguridad y alarmas anti incendio. En este espacio se han colocado seis retablos que estaban alojados en otras zonas del edificio y que se han limpiado y restaurado. Destaca el dedicado a San Mamés, que es un retablo de pintura en tabla procedente de Padrones de Bureba. El segundo, plateresco, está dedicado a la Virgen y viene de Abajas de Bureba. El tercero está dedicado al Salvador y procede de Villalivado. De Buezo es un retablo de pintura del s. XV sobre estructura neoclásica. De estilo barroco es el de san José, procedente de Cortiguera. También se ha incorporado un retablo de pintura sobre tabla de Toba de Valdivielso.

 

Ya en la planta primera, sobre el claustro, se ha habilitado una sala que por el momento va a ocupar la muestra itinerante «Santiago, el peregrino de Burgos», que anteriormente se ha expuesto en la iglesia de Santa María la Real y Antigua y en la de San Gil, dentro de las actividades organizadas con motivo de la celebración del VIII Centenario de la Catedral, y que viajará desde aquí a otros puntos de la diócesis. Está previsto que posteriormente esta sala esté dedicada a santos burgaleses.

 

La segunda sala habilitada está dedicada íntegramente a la Virgen. A través de las diferentes imágenes se van repasando los distintos misterios marianos desde la Concepción a la Coronación. Se trata de unas treinta piezas algunas muy valiosas, de diferentes estilos y procedentes de distintos pueblos de nuestra geografía provincial. La colección la conforman, además de tallas, obras pictóricas, esculturas y relieves, dos retablos, uno procedente de Fuente Odra, dedicado a María, y otro de Reinoso, en el que se representa a Santa Ana, la Virgen y el Niño.

 

La tercera sala corresponde a la planta superior del claustro, en el segundo piso, sobre la sala de Santiago. Toda ella recoge el legado del artista burgalés Andrés Martínez Abelenda, que ha donado al Museo parte de su obra. Se trata de una instalación provisional que pretende albergar una sala didáctica dedicada a la realización e interpretación de los retablos. Dado que Martínez Abelenda es uno de los últimos retablistas del s. XX, se expondrán los dibujos, materiales, herramientas, bocetos y procesos necesarios para su construcción. Por el momento, se han instalado diferentes piezas realizadas por el artista con algunos bocetos y herramientas.

 

Más de 20.000 visitas al año

 

El Museo del Retablo, que recibe anualmente más de 20.000 visitas (en 2018 fueron alrededor de 22.000 los visitantes y en lo que va de año ya han pasado por el museo casi 5.000 personas).es fruto del trabajo desarrollado por la diócesis de Burgos desde 1995 para la restauración y conservación del patrimonio de las iglesias parroquiales abandonadas o en proceso de ruina. Aunque también alberga un importante sección de orfebrería, está centrado en el retablo (actualmente se expone una treintena), lo que le convierte en un museo único en su género en España. Tal como han subrayado tanto el director del museo como el delegado diocesano de Patrimonio, Juan Álvarez Quevedo, la titularidad de las obras que se exponen sigue siendo de las parroquias de las que proceden y se encuentran en este centro en depósito para salvaguardarlas de posibles expolios o daños por derrumbes.

 

Con motivo de la inauguración del su museo, se han programado diversas actividades para las próximas semanas. Hoy se ha celebrado jornada de puertas abiertas, se ha ofrecido una visita guiada y una conferencia del sacerdote y escritor Jesús Sánchez Adalid. 

 

Las delegaciones de Misiones de la Región del Duero se reúnen en Salamanca

por redaccion,

<
>

 

Las delegaciones de Misiones de la Región del Duero celebraron ayer en Salamanca su última reunión para evaluar los encuentros que se han celebrado a nivel nacional de Obras Misionales Pontificias (OMP), como el de empleados y voluntarios y el de jóvenes. Casi en vísperas del Mes Misionero Extraordinario, también se compartieron diversas iniciativas de las distintas diócesis: exposiciones, mesas redondas, envíos misioneros, apoyo de proyectos, encuentros con la Pastoral Juvenil, celebración de los 100 años IEME, elaboración de una unidad didáctica atemporal, retiros misioneros destinados a las religiosas contemplativas, Semana de Misionología o semana de oración en colegios, entre otras.

 

Uno de los temas centrales que se abordaron a lo largo de la jornada fue la Campaña de Vocaciones Nativas, que se celebra este domingo 12 de Mayo, una campaña un poco olvidada y muy importante para dar impulso a las vocaciones nativas por la enorme dificultad para hacer frente a su formación dados los escasos medios económicos familiares y diocesanos en los territorios de misión. La Jornada está organizada por la Obra Pontificia de San Pedro Apóstol –una de las Obras Misionales Pontificias (OMP)–, que sostiene anualmente 76.917 seminaristas (uno de cada tres seminaristas del mundo) y 5.649 novicios y novicias en su primer año canónico. Además de las aportaciones económicas puntuales, hay un sistema de becas por el que una persona financia de manera concreta un periodo de formación de una de estas vocaciones: la beca completa, de 2.000€ , cubre seis años de formación; media beca, de 1.000€, tres años; y 350€, un curso académico.

 

Las delegaciones de la Región del Duero de Misiones se reúnen cinco veces al año. Tres de las reuniones se dedican a programación, organización y evaluación y a compartir proyectos o iniciativas de las distintas diócesis. En las otras dos se invita a participar a los voluntarios. Una de ellas tiene carácter formativo, de un fin de semana, y se celebra a principio de curso; la otra, de carácter lúdico festivo, al final de curso, cuando se visitan las exposiciones de las Edades del Hombre. Este año se desplazarán hasta Lerma el día 7 de junio para visitar la muestra «Angeli».

El arzobispo concluye su visita a la unidad de atención pastoral de Medina

por redaccion,

<
>

 

El arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, concluyó este fin de semana su visita a la unidad de atención pastoral de Medina de Pomar. El viernes, don Fidel pudo conocer las instalaciones de Cáritas parroquial y encontrarse con los voluntarios, visitó a enfermos, la Fundación Juan del Campo y el Santuario de la Virgen del Rosario y sus camareras. Aprovechó para firmar los libros parroquiales y para tener un encuentro con confirmandos, padres y padrinos antes de celebrar las confirmaciones.

 

El domingo, el pastor diocesano visitó el centro Los Delfines y a la comunidad de Religiosas Salesianas en la Residencia de Ancianos de Nuestra Señora del Rosario. Finalizó la jornada con el encuentro con niños, padres y catequistas y la Eucaristía de la unidad de atención pastoral de Medina de Pomar en la iglesia de Santa Cruz, tras la cual se ofreció un aperitivo a los asistentes.

Adolescentes del Arciprestazgo de Vega comparten catequesis y convivencia

por redaccion,

<
>

 

La parroquia de San Julián acogió el pasado sábado un encuentro de adolescentes que se preparan para la confirmación en las parroquias del arciprestazgo de Vega. Acudieron chavales de la parroquia anfitriona y de las de San Pedro y San Felices, San José Obrero, Santa Cruz, San Cosme y San Damián, San Antonio Abad y San Josemaría.

 

Los casi cien participantes, animados por catequistas y monitores de las diferentes parroquias, recibieron dos catequesis preparatorias para la confirmación y disfrutaron de una comida conjunta. La tarde dio paso a los juegos de cooperación y conocimiento, así como a la presentación de las diferentes experiencias en las que implicarse para continuar vinculados a las parroquias después de recibir el sacramento. La Comisión de Juventud del arciprestazgo, organizadora del evento, mostraba sus satisfacción por el éxito. En el horizonte está el trabajo en red con este colectivo a partir del próximo curso.