La familia ocupa el tiempo de la tercera jornada de la 78 Semana Española de Misionología

por Natxo de Gamón,

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De los 5.300 misioneros españoles en la actualidad, 458 son sacerdotes diocesanos. La cifra poco a poco va descendiendo. Sin embargo, crece el número de laicos misioneros que de forma temporal se plantean la experiencia misionera. En este momento son 646 los laicos en países de misión. En no pocos casos, son familias enteras las que se lanzan a la misión. De esto se ocupan instituciones como OCASHA. La tercera jornada de la Semana Española de Misionología (SEM) ha reflexionado sobre este asunto tan particular.

 

Miguel Garrigós, sacerdote de la archidiócesis de Toledo y secretario de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal Española (CEE) reflexionó sobre vocación y familia: «La pregunta inicial no es qué hacer o cómo tengo que prepararme, sino ‘para quién soy’. Debemos ayudar a las familias cristianas a poner esta pregunta en el centro del hogar para que sea una referencia en la toma de decisiones». Cada vez se constata más el hastío que produce la manera de pensar y vivir actual. Se está dando una praxis importante entre los jóvenes de hoy: Antes de optar por una carrera universitaria, realizar un año de voluntariado. Un gesto más de la importancia del discernimiento y evitar al precipitación. Las familias cristianas deben ser lugar de discernimiento conjunto y no dejarse llevar por lo que todos hacen. Sabiendo los resultados, es momento de poner remedio. Solo en un contexto de discernimiento es posible un planteamiento vocacional. En la mayor parte de los casos, incluso de familias cristianas, se vive la oposición a cualquier inquietud vocacional.

 

Tras la ponencia de Miguel Garrigós, la religiosa chilena Ximena Cabezas MCJ expuso algunas claves para la animación misionera. Ella conoce muy bien el terreno después de veinte años en países como Chad, Congo o Camerún. Esta misionera de Cristo Jesús animó a poner pasión en una Europa adormecida. Declaró que España tiene aún un gran potencial misionero, pero no puede dormirse. En el ADN de todo creyente debe estar la missio ad gentes como prioridad. Algunos descubrirán su vocación y serán enviados, pero todo cristiano debe sentirse interpelado por extender el Evangelio a todos los hombres y aún son muchos los que no lo conocen.

 

Por la tarde, el matrimonio jienense de Ana Dolores Cruz y Antonio José García, profesores de Infantil y Primaria, relataron su experiencia de familia misionera en Ecuador: Estábamos muy comprometidos tanto en Jaén Acoge como en Andalucía Acoge. «Tras la partida de un sacerdote amigo a Ecuador sentimos la llamada de acudir con él. En Ecuador comprobamos nuestro cambio de estatus. Pasamos de ser cooperantes a ser familia misionera. No teníamos hijos y nos bautizaron como familia cuando adoptamos uno. Nos cambió todo. Después regresamos a España y, con dos hijos más adoptados, nos planteamos volver a Ecuador. Los cinco nos retiramos a rezar y, después de un largo discernimiento, decimos volver. Tuvimos que poner de acuerdo a nuestros tres hijos. Francisco, el mayor, tuvo sus resistencias, pero también accedió. Esta vez fuimos como familia formando parte de la gran familia de OCASHA», explicaron.

 

La familia García Cruz no puede olvidar la acogida al regresar a Ecuador en esa segunda estancia. Francisco García, primer hijo, recuerda la ruptura con sus amigos adolescentes de Cáceres y los amigos aquí y allá que tiene ahora. La enfermedad de Ana les hizo volver a Jaén. Ahora Ana sigue trabajando con mujeres en exclusión, en un programa de Cáritas. Antonio José está entregado a la Pastoral Penitenciaria, algo que ya hacía en Ecuador en compañía del misionero burgalés José Antonio Maeso. Recuerda que «fue un gran aprendizaje el convivir con familias encarceladas». Insiste en su labor como misionero, no como cooperante: «la cooperación da muchas cosas, pero la gente muchas veces no necesita cosas, necesita esperanza, necesita que la escuchen y le recuerden que el Evangelio también el para ellos. Hacerlo desde una familia creyente te da una credibilidad mayor».

 

Otra de las familias en misión es la formada por el matrimonio de médicos Irene MartínVíctor Marugán y sus tres hijos en edad universitaria. Ellos pertenecen a Cristianos Sin Fronteras (CSF) y están al frente de los campamentos de familias en Silos (FAMisión). Son muchos años de trabajo, después de haber recogido el testigo del misioneros burgalés José Valdavida. Sus tres hijos, dos de ellos estudiando Medicina, reconocen que «todas las palabras que han recogido nuestros padres las hemos hecho suyas como algo natural. Para nosotros la palabra ‘encuentro’ ha sido clave. Nuestros padres nos insisten en crear ‘puentes de encuentro y puentes de paz’», explican.  «Siempre hemos vivido desde niños el espíritu misionero en nuestra casa. Hemos aprendido que nuestra casa de Zamora tiene que estar siempre abierta. Es habitual que pasen misioneros, que se queden a cenar con nosotros», señalan. La hija más pequeña reconoce con emoción que «todo acontecimiento de la vida es una oportunidad para crecer en la fe y dar testimonio».

 

Irene, experta en logística como médico de urgencias, recuerda que «para volver a la misión hemos tenido que preguntar a nuestros hijos. Todo ello se ha cultivado de manera natural. Para nosotros siempre ha sido muy importante en nuestra familia ver los telediarios juntos». Víctor, el padre, recuerda que «el valor del tiempo es expresión de generosidad: cuánto gano y para qué gano el dinero… CSF no es una comunidad. Vivimos la fe en comunidad y trabajamos la fe en el grupo. Compartimos la fe con otras familias.  Vamos a campamentos todos juntos. FAMisión en Silos es un encuentro fundamental.  Otro campo es la cultura. Es muy importante formar a los hijos en la cultura. Hemos interiorizado la fe de forma natural y cada uno desde su condición individual (somos 6 en todo: 5 +1 que siempre nos acompaña). Somos cristianos y vivimos en sociedad como cristianos… normales».

 

Así continúa la celebración de la SEM en el Seminario de San José —con 80 matriculados— con la presencia del P. Eduardo Tchipolo CSSp, director del Servicio Conjunto de Animación Misionera (SCAM), que cumple ahora 50 años, y con la ponencia de clausura de Mons. Joseba Segura Etxezarraga, obispo de Bilbao y presidente de la Comisión Episcopal para las Misiones y la Cooperación con las Iglesias.

Ars Mercatorum recupera la huella mercantil del esplendor renacentista en Burgos

por Natxo de Gamón,

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La Fundación Ars Burgensis ha presentado esta mañana Ars Mercatorum – Ruta de los Mercaderes, una propuesta cultural y turística que invita a redescubrir el esplendor de la Burgos de los siglos XV y XVI. El acto ha tenido lugar en el salón de tapices de la iglesia de San Nicolás de Bari, obispo, uno de los espacios incluidos en este nuevo itinerario que conecta patrimonio, historia y fe en el casco histórico alto de la ciudad.

 

El proyecto Ars Mercatorum se ha concebido como un recorrido por la antigua calle de Fernán González, considerada la ‘milla de oro’ burgalesa en época renacentista. En menos de un kilómetro, la iniciativa reúne algunos de los espacios más significativos del auge económico de la ciudad, cuando el comercio de la lana con Flandes convirtió a Burgos en un referente europeo.

 

Durante la presentación, el director general de la Fundación Ars Burgensis, Rodrigo Sáiz García, ha destacado el carácter integrador de esta propuesta, señalando que «hoy presentamos otro nuevo proyecto, este imbricado en la ciudad de Burgos», en continuidad con otras iniciativas recientes de la entidad. Ars Mercatorum, ha explicado, supone «un guiño también a la ciudad de Burgos» y responde a la vocación de difundir su patrimonio cultural.

 

El itinerario incluye tres templos de gran valor patrimonial: la iglesia de San Nicolás de Bari, obispo; la iglesia de San Gil, abad; y la iglesia de San Esteban, que alberga el Museo del Retablo. Estos espacios pueden visitarse mediante una entrada conjunta de siete euros, facilitando el acceso a un conjunto de gran valor histórico y artístico.

 

El párroco de San Nicolás y de San Gil, Enrique Ybáñez Vallejo, ha subrayado el origen del proyecto, nacido ante el desconocimiento de parte del patrimonio local: «probablemente, si os preguntara cuántos conocíais el Museo de Tapices de San Nicolás, quizá el 90 por ciento diría que no». En este sentido, Ars Mercatorum pretende dar a conocer «muchos rincones secretos en Burgos» y poner en valor su riqueza cultural.

 

Además de los templos, la ruta incorpora referencias a edificios civiles vinculados al pasado mercantil, como el Palacio de Castilfalé, la Escalera Dorada, la Casa del Cubo o el Palacio de las Cuatro Torres. Según ha explicado Ybáñez, el hilo conductor de todos estos espacios es la acción de los mercaderes, que impulsaron tanto construcciones religiosas como civiles, configurando un modelo singular en Europa.

 

«No es ni la Iglesia ni la nobleza la que construye los edificios, sino la burguesía», ha afirmado, destacando el papel de estos comerciantes en la transformación urbana y artística de la ciudad. Este enfoque ha sido desarrollado con la colaboración de la catedrática Pilar Alonso Abad, que ha contribuido a articular el relato histórico de la ruta.

 

Tecnología al servicio del visitante

Ars Mercatorum incorpora herramientas tecnológicas para enriquecer la visita. A través de una aplicación móvil, disponible en español, inglés y francés, el visitante puede acceder a audioguías, contenidos visuales y un sistema interactivo que facilita el recorrido. Este recurso busca mejorar la experiencia y adaptarla a las demandas del turismo actual.

 

El concejal de Turismo del Ayuntamiento de Burgos, Carlos Niño Pérez, ha valorado positivamente la iniciativa y ha mostrado el apoyo del Ayuntamiento, afirmando que «es un proyecto muy interesante, coherente, moderno» y que contribuye a potenciar los activos turísticos de la ciudad. Asimismo, ha destacado la importancia de la colaboración institucional para «promocionar toda la riqueza que tiene Burgos, que es mucho y, a veces, muy desconocida».

 

En cuanto a la acogida inicial, los responsables han señalado que, en una fase preliminar de dos meses, las parroquias implicadas han recibido cerca de 9.000 visitantes, lo que refleja el interés suscitado por esta propuesta. Ars Mercatorum aspira así a consolidarse como un nuevo atractivo turístico, capaz de complementar la visita a la Catedral y ampliar el conocimiento del patrimonio burgalés.

La iniciativa se enmarca en una estrategia más amplia de la Fundación Ars Burgensis, orientada a crear una red de productos culturales que permitan al visitante descubrir de forma estructurada la riqueza artística y espiritual de la archidiócesis.

La misa y la ofrenda floral marcan el día grande de las fiestas de san Pedro y san Pablo

por Natxo de Gamón,

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Burgos vive hoy el día grande de sus fiestas mayores en honor de san Pedro y san Pablo. La ciudad se ha engalanado desde primera hora de la mañana para disfrutar de uno de los días más esperados del año en la ciudad.

 

Un día que comenzaba con la procesión de entrada, desde el Ayuntamiento, de los reyes y las reinas de las peñas, seguidos por las reinas de las fiestas y su corte, una representación de las falleras mayores de Valencia y la Corporación Municipal en pleno. Todos ellos han participado en la celebración eucarística celebrada en el altar mayor de la Catedral, concelebrada por el Cabildo Metropolitano.

 

Como es tradición, la Corporación Municipal se ha situado a los pies del coro, junto al brasero. La animación musical de la celebración ha corrido a cargo del Orfeón Burgalés y del grupo de danzas Diego Porcelos, que ha interpretado el baile del Santo tras la consagración.

 

Flores para la patrona

La celebración eucarística en la Catedral ha dado paso a la popular ofrenda de flores a Santa María la Mayor en la plaza del Rey San Fernando, un acto que se viene repitiendo desde 1954, cuando la entonces reina de las fiestas obsequió a la patrona con las flores con que le habían agasajado los burgaleses.

 

El Cabildo ha sido el primero en depositar flores ante la imagen de la Virgen que, en esta ocasión, como el año pasado, se ha situado en el centro de la plaza, sobre una estructura que ha permitido que las flores ofrecidas por los burgaleses se hayan convertido en un manto para la patrona de la archidiócesis.

 

A continuación, y durante cerca de tres horas, el tejido asociativo y empresarial de la ciudad ha participado en una comitiva popular que, partiendo desde la calle de San Lesmes, ha caminado hasta la plaza del Rey San Fernando para depositar sus flores ante la Virgen. La comitiva la ha cerrado la alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala Santamaría, que ha sido la última en depositar su ramo de flores ante la imagen de Santa María.

Ars Museorum, «un proyecto pionero para dinamizar el patrimonio rural»

por Natxo de Gamón,

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El Museo del Retablo de Burgos ha acogido la presentación del proyecto Ars Museorum, una iniciativa promovida por la Fundación Ars Burgensis de la archidiócesis de Burgos en colaboración con la Fundación Las Edades del Hombre que busca preservar, difundir y dinamizar el patrimonio religioso de la provincia.

 

El acto ha sido conducido por el periodista Javier Pérez Andrés, director del programa El Arcón en Castilla y León Televisión y reconocido divulgador del patrimonio cultural, y ha contado con la presencia de autoridades locales y párrocos de algunos de los pueblos involucrados (Gumiel de Izán, Castrojeriz, Santa María del Campo o Pancorbo), así como con el delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Burgos, Roberto Saiz Alonso; y parte de los patronos de la Fundación Ars Burgensis.

 

Carlos Izquierdo Yusta, vicario general de la archidiócesis de Burgos y vicepresidente de la Fundación Ars Burgensis, ha destacado el carácter colectivo y eclesial del proyecto, subrayando la colaboración entre parroquias, congregaciones religiosas e instituciones públicas como clave para su desarrollo. Ha puesto en valor la unión entre la ciudad y el mundo rural a través del Museo del Retablo como punto de partida, así como la importancia de trabajar de manera coordinada para profesionalizar la gestión del patrimonio. Además, ha agradecido el apoyo de la Junta de Castilla y León y la implicación de voluntarios, alcaldes y párrocos, resaltando que Ars Museorum es fruto de más de dos años de trabajo conjunto.

 

Rodrigo Sáiz García, director general de la Fundación Ars Burgensis, ha enmarcado el proyecto dentro de la apuesta de la entidad por convertir el patrimonio en motor de desarrollo cultural y social. Ha definido Ars Museorum como uno de los proyectos más importantes de la fundación, destacando su carácter innovador y su capacidad para generar oportunidades en el medio rural: «Cuando abrimos un templo, también se abre una oportunidad para el pueblo que lo acoge». Asimismo, ha puesto el acento en la inversión realizada, la colaboración con la Fundación Las Edades del Hombre y el papel de la cultura como elemento transformador.

 

Cecilio Adrián Haro Guerrero, director de Proyectos de la Fundación Ars Burgensis, ha presentado el proyecto dentro de una estrategia cultural más amplia basada en la puesta en valor del patrimonio como herramienta de conocimiento, cohesión social y desarrollo. Ha insistido en que custodiar el patrimonio implica «conservar, investigar, interpretar y compartir», y ha defendido que Ars Museorum aspira a convertir los espacios religiosos en lugares de experiencia, aprendizaje y diálogo, conectando tradición, innovación y futuro.

 

Por su parte, David Muriel Alonso, director de Proyectos de la Fundación Las Edades del Hombre, ha subrayado el carácter pionero de la iniciativa, definida como un proyecto de gestión del patrimonio orientado al desarrollo territorial. Ha destacado el trabajo técnico previo de análisis y diagnóstico de los templos, así como la creación de un «club de producto de turismo religioso» único en España, basado en la colaboración entre agentes públicos y privados. Además, ha incidido en la necesidad de profesionalizar el sector y en el papel de la Fundación Ars Burgensis como entidad gestora encargada de coordinar este ecosistema.

 

Antes de finalizar el acto, Carlos Izquierdo también ha querido agradecer su colaboración para que este proyecto salga adelante a Antonio M.ª García Ibeas, director del Museo del Retablo, y a Juan Álvarez Quevedo, delegado de Patrimonio de la archidiócesis; y también al anterior equipo de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Castilla y León —con el que comenzó este proyecto—, encabezado por el exconsejero, Gonzalo Santonja Gómez-Agero; la exviceconsejera, Mar Sancho Sanz; y el exdirector general de Patrimonio Cultural, Juan Carlos Prieto Vielba.

 

«Que enganche al visitante»

Previamente, el director general de la Fundación Ars Burgensis, Rodrigo Sáiz García, ha atendido a los medios de comunicación y ha subrayado la relevancia del proyecto, destacando que «es un día importante» para la entidad. Ars Museorum se ha concebido como una red de museos que integra 17 templos de alto valor histórico y artístico distribuidos por toda la geografía burgalesa, con el objetivo de revitalizar la vida cultural y turística del medio rural.

 

Sáiz García ha explicado que Ars Museorum apuesta por la innovación y la accesibilidad mediante el uso de nuevas tecnologías: «Es una red de museos con muchísima digitalización, con pasaporte digital, con modelos 3D, con autoguías en varios idiomas…». Este ecosistema digital se complementa con la homogeneización de la cartelería y el uso de códigos QR en los templos, facilitando al visitante el acceso a contenidos interpretativos.

 

Uno de los pilares del proyecto Ars Museorum es la creación de rutas culturales que inviten a recorrer la provincia. Las 17 localidades participantes —entre ellas Burgos, Oña, Covarrubias, Peñaranda de Duero o Santo Domingo de Silos— se han organizado en itinerarios diferenciados por zonas geográficas. «Lo que se pretende es que esto enganche al visitante y diga: con lo bonito que es esto del sur, seguramente el norte también», ha indicado el director general.

 

Además, Ars Museorum incorpora una experiencia participativa inspirada en el Camino de Santiago. A través de un pasaporte digital, los visitantes podrán acreditar su paso por los distintos templos y completar la red, lo que contribuye a fomentar un turismo más activo y recurrente.

 

En cuanto a la selección de los espacios integrados en Ars Museorum, Sáiz García ha destacado que se ha basado en criterios de excelencia patrimonial: «El criterio es la calidad máxima, porque en la archidiócesis de Burgos tenemos casi 100 inmuebles que son bienes de interés cultural». Entre los enclaves incluidos se encuentran referentes como Valpuesta, Medina de Pomar o la iglesia de Santa María de la Asunción de Gumiel de Izán, conocida como la «Petra castellana».

 

El proyecto Ars Museorum cuenta con una inversión total de 324.000 euros, de los que el 61 por ciento ha sido financiado por la Junta de Castilla y León. Asimismo, se plantea como un «club de producto turístico religioso» abierto a futuras incorporaciones. «Se pretende crear una intranet para que los propios centros generen actividades culturales y que otros municipios puedan adherirse», ha señalado Sáiz García.

 

La iniciativa también se ha planteado como un ejemplo de colaboración institucional. Según ha explicado el director general, el desarrollo del proyecto ha requerido la coordinación con administraciones como la Junta de Castilla y León, la Diputación Provincial de Burgos y entidades locales, lo que ha permitido canalizar recursos hacia la conservación y musealización de los templos.

 

Por último, Sáiz García ha destacado el potencial de Ars Museorum en términos de atracción turística, recordando que la provincia de Burgos registra cerca de un millón de visitantes anuales, con un importante flujo hacia el medio rural. En este contexto, el proyecto aspira a consolidarse como un motor de desarrollo cultural y económico para estas localidades.

Burgos celebra el Curpillos, una de las fiestas más queridas de la ciudad

por Natxo de Gamón,

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La ciudad de Burgos ha celebrado este viernes, 12 de junio, la festividad del Curpillos, una de las citas más arraigadas del calendario burgalés. Cientos de fieles se han reunido en torno al Santísimo Sacramento en una jornada que ha combinado fe, tradición y convivencia, manteniendo viva una celebración con siglos de historia.

 

Los actos han comenzado con la celebración eucarística en el Monasterio de Santa María la Real de Las Huelgas, donde se ha consagrado el Santísimo Sacramento que constituye el centro de esta festividad. Tras la Santa Misa, que se ha celebrado con la liturgia propia de la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús —fiesta que se celebra este 12 de junio—, los fieles han participado en la tradicional procesión por las calles del entorno del monasterio, acompañando al Señor en una de las imágenes más características de esta celebración.

 

A los actos han acudido autoridades civiles, políticas, académicas y también militares. De hecho, como es tradición, el general jefe de la División San Marcial, con cuartel general en Burgos, ha portado durante la procesión eucarística el pendón de la batalla de Las Navas de Tolosa, que se custodia en el Monasterio Cisterciense.

 

El Curpillos hunde sus raíces en el siglo XIV y nació como una prolongación local de la solemnidad del Corpus Christi. Con el paso del tiempo, la fiesta adquirió personalidad propia hasta convertirse en una de las expresiones religiosas y populares más representativas de Burgos.

 

La devoción al Santísimo Sacramento continúa siendo el corazón de esta jornada, que cada año reúne a numerosas personas para renovar públicamente su fe y expresar su adoración a Cristo presente en la Eucaristía.

 

La festividad del Curpillos constituye una de las tradiciones más singulares del patrimonio religioso burgalés y sigue siendo, generación tras generación, una ocasión privilegiada para contemplar el misterio de la Eucaristía y agradecer la presencia del Señor en medio de su pueblo.