Tres alumnas participarán en una nueva edición del proyecto UBU-Bangalore

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Del 16 de julio al 13 de agosto va a llevarse a cabo en la ciudad de Bangalore (India) una nueva edición del proyecto de Cooperación al Desarrollo UBU-BANGALORE. El proyecto estará dirigido por Jesús María Álvarez Martínez y en ella participarán tres alumnas de la Universidad de Burgos: Belén Zamanillo Mateo, Andrea Zamorano Arceo y Teresa Arribas Portugal.

 

El grupo convivirá y realizará actividades educativas con los niños de la calle del Centro Nest Project y también dedicará unos días a colaborar en el hospital y en el centro que acoge a mujeres víctimas de la violencia de género de la ciudad de Malur-Kolar.

 

Once años de colaboración

 

Fue el verano del año 2007 cuando la Pastoral Universitaria comenzó a colaborar con el centro Nest Project, gestionado por la Asociación Fides India Society y que depende de los Misioneros de San Francisco de Sales. Desde entonces, este centro, que acoge a niños de la calle, ha experimentado una gran transformación en diversos aspectos. No sólo se ha dotado de las infraestructuras necesarias sino también de los educadores y voluntarios que hacen posible la educación de los niños y niñas necesitados que allí viven. El centro pretende generar el clima necesario para que los niños y niñas lo perciban como su propia casa. De hecho, ellos mismos confiesan a los voluntarios de Burgos que el Nest es su familia. El trabajo que realiza el grupo de alumnos y profesores de la Universidad consiste en acompañar a los niños, organizar talleres, juegos y alguna que otra excursión a lugares del entorno. En definitiva, participar de la vida de cada día estando con ellos en los momentos de la comida, el estudio, el juego y la oración.

Una programación de cuarenta actividades para celebrar el centenario de la Catedral durante 2018

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La capilla de los Condestables de la Catedral ha reunido hoy a los patronos de la Fundación Octavo Centenario para mantener una de las «reuniones más importantes mantenidas hasta la fecha». Así al menos la ha definido el co-presidente de la fundación y uno de sus patronos de honor, el alcalde Javier Lacalle Lacalle. La reunión, presidida por el arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, ha servido para aprobar y respaldar las cerca de 40 actividades que, de aquí a Navidad, marcarán la agenda de actos que viva la ciudad con motivo del 800 cumpleaños del templo gótico.

 

En palabras del regidor municipal, se trata de una programación «amplia, variada y pensada para distintas edades» que se ha gestado gracias a un «esfuerzo titánico» realizado por la Fundación y otras entidades que colaborarán en el desarrollo del proyecto. Espectáculos de danzas, conciertos, marchas, exposiciones, concursos y representaciones teatrales son algunas de las ofertas planificadas para el presente año. Actividades «plenamente gratuitas» que tendrán su máxima expresión durante las dos próximas semanas.

 

Amplia programación

 

El próximo 20 de julio la Iglesia burgalesa celebra la fiesta de la dedicación de su templo catedralicio. Ese día, de 1221, el obispo don Mauricio y el rey Fernando III el Santo colocaron la primera piedra de la que se convertirá en una de las catedrales góticas más importantes del mundo. Por ello, el viernes 20 de julio condensará los principales actos programados para este mes.

 

A las 12:00 del mediodía, el arzobispo presidirá una solemne misa a la que están llamados a participar todos los fieles de la diócesis. Ese mismo día, además, se inaugurará una exposición sobre «José Gutiérrez Solana y la religión», que se podrá contemplar hasta el mes de noviembre en la sala beato Valentín Palencia de la Catedral. Ya por la tarde, llegarán a la plaza del Rey San Fernando tres carros tirados por bueyes y vacas serranas con piedras de Hontoria de la Cantera y madera de la Sierra del Arlanza, materiales empleados en la construcción de la seo. Por la noche, a las 20:30 horas, la Escalera Dorada será testigo de un concierto de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León acompañada por el Orfeón Burgalés y la Sociedad Coral Bilbaína.

 

Y si las fiestas se conocen por sus vísperas, también la de la dedicación del templo tendrá la suya. El jueves 19 de julio, a las 21:30 horas, setenta campanas de catorce campanarios del centro de la ciudad serán las protagonistas de un concierto singular que estará acompañado un espectáculo pirotécnico. Será el broche de una jornada que contará, también, con una marcha desde Atapuerca a la Catedral a través del Camino de Santiago en un claro guiño a los tres Patrimonios de la Humanidad que posee la ciudad.

 

El programa de actos se completa con varios espectáculos en el Museo de la Evolución Humana: de danza (martes 17, a las 20:15), un concierto a cargo de la Federación Coral Burgalesa (miércoles 18, a las 20:15 horas) y un concierto de piano a cargo de Juan Pérez Floristán (sábado 21 de julio a las 20:15 horas).

 

La Catedral también será protagonista de otros eventos. El lunes 23, a las 20:15 horas, Luca Purchiaroni protagonizará un concierto de órgano. Además, la seo será testigo de varias representaciones teatrales escritas y dirigidas por el sacerdote burgalés Ernesto Pérez Calvo: una sobre la vida de san Juan de Ortega (miércoles 25 de julio a las 21:30 horas en la plaza de Santa María) y «Una Catedral Soñada», un espectáculo de luz y vídeo donde los protagonistas de la Catedral narrarán sus propias historias (días 27, 28 y 29 de julio a las 21:30 horas en la Escalera Dorada).

El Ayuntamiento firma un convenio de patrocinio con la Fundación VIII Centenario de la Catedral

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El alcalde de Burgos, Javier Lacalle Lacalle, y el arzobispo y presidente de la «Fundación VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021», don Fidel Herráez Vegas, han suscrito esta mañana un convenio de patrocinio mediante el cual el Ayuntamiento aportará para este último semestre del año y primero del siguiente una partida de 150.000 € que permitirá articular la infraestructura de la Fundación y proyectar Burgos a través de lo que el regidor municipal ha calificado como «el proyecto más ilusionante que tenemos en la ciudad y que va a marcar un antes y un después en su promoción».

 

Lacalle ha aclarado que se ha optado por la fórmula del convenio de patrocinio y no de colaboración para simplificar la tramitación administrativa a la hora de justificar los gastos de la Fundación, y ha matizado que el destino de la aportación municipal no irá destinado a la organización de actividades concretas. El alcalde ha añadido que este convenio, respaldado por todos los grupos políticos con representación municipal, nace con vocación de continuidad, de manera que se pueda ir renovando en 2019, 2020 y 2021 e incrementándose la aportación económica del Ayuntamiento a medida que se acerque el VIII Centenario.  No obstante, ha apuntado, el deseo es que la aportación económica de iniciativa privada sea superior a la pública, siguiendo el modelo de eventos celebrados en otras ciudades. En este sentido, ha apuntado que la entrada en vigor, hace 15 días, de la declaración del VIII Centenario como Acontecimiento de Excepcional Interés Público, facilitará conseguir aportaciones económicas y patrocinios privados para el desarrollo de las diferentes actividades que se programen en torno a este proyecto, merced a las exenciones fiscales que lleva aparejada dicha consideración. Por el momento ya se han iniciado algunos contactos con empresas privadas que podrían materializarse en breve.

 

Una Iglesia de todos para todos

 

Por su parte, el presidente de la Fundación ha asegurado que este convenio de patrocinio «es una ayuda concreta en orden al bien de todos, de toda la sociedad; una ayuda no solo a una entidad, sino que va a repercutir en la sociedad burgalesa en su conjunto». Una vez más, ha recordado que el eje central del proyecto Burgos 2021 «no es solo la Catedral en el sentido primariamente religioso», sino que la sociedad de aquel tiempo se volcó de tal manera en su construcción «que logró dar a luz una realidad maravillosamente cultural».

 

Don Fidel Herráez ha destacado y agradecido el hecho de que todos los grupos políticos hayan sintonizado y hayan respaldado el proyecto, de tal modo que hayan llegado a este acuerdo «que es para aplaudir no solo con los manos sino con el corazón». El arzobispo ha insistido en que «como Iglesia tenemos que seguir siendo de todos y para todos», puesto que lo lleva en su ADN. «Yo la Iglesia nunca la he entendido como un poder dentro de la sociedad, sino como un servicio para todos», ha concluido.

Sargentes homenajea a Joaquín Cidad por sus bodas de oro sacerdotales

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El pasado día 6 de julio, el párroco de Sargentes de la Lora, Joaquín Cidad Pérez, cumplía sus 50 años de sacerdote, y para celebrar esta efeméride, se ha engalanado la iglesia parroquial de esta localidad en la misa del domingo 8 de julio.

 

El evento, que pilló por sorpresa a Joaquín, estuvo organizado por las seis parroquias donde el sacerdote oficia, estuvo presidida por el arzobispo de Burgos, don Fidel Herráez. El acto congregó gente de toda la comarca, y se valoró su labor, sirviendo en cuerpo y alma a una comunidad. En la homilía, el arzobispo resaltó el papel ejercido por llevando el evangelio a esta comarca, además de hacer mención a la triste situación que vive el campo de petróleo y alabó la figura de don Andrés Manjón como un adelantado a su tiempo, generador de una de las metodologías pedagógicas referentes en todo el mundo, donde  los niños tienen que aprender jugando.

 

También intervino en el homenaje Ángel Carretón, diputado provincial, y quien en su discurso expresó la gratitud de la Institución hacia el párroco, «por ese trabajo altruista y silencioso que día a día y año tras año realiza dando aviso de cualquier situación anómala que ocurre en la comarca». Al final del evento, le ha sido entregada una placa en agradecimiento a la citada labor.

 

Ayoluengo, Barrio Panizares, Hoyos del Tozo, San Andrés de Montearados, Sargentes de la Lora y Valdeajos son los seis pueblos donde Joaquín oficia, y todos ellos quisieron tener un detalle sencillo, entregándole un pergamino que hacía referencia al día, con la representación gráfica de cada una de sus iglesias. Por otra parte, desde el Ayuntamiento de Sargentes de la Lora, se ha querido además agradecer el trabajo del vicario del clero, Jesús Castilla, quien contribuyó a que el evento tuviese tanto éxito, «por su trabajo y dedicación en bien de los sacerdotes y por el homenaje a Joaquín».

Campamentos católicos: Una propuesta educativa entre tanta oferta de entretenimiento para el verano

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Multiaventura, música, fútbol, idiomas, golf, robótica y hasta cocina. La oferta de colonias, campamentos y otras actividades de ocio y tiempo libre para los chavales se multiplica y diversifica de forma exponencial cada verano. En los años previos a la crisis, muchas familias optaron por ese tipo de experiencias, que no siempre encajan en los parámetros de un campamento propiamente dicho. El factor económico tuvo reflejo, sin duda, en el repunte de los campamentos «de toda la vida», los de las parroquias y otros que se organizan en el ámbito asociativo, y es que estos son más ecónomicos. Pero ¿es este un factor decisivo cuando los padres deciden dónde enviar a sus hijos en vacaciones?

 

Juan José Ángel Madrid, director de Voluntared Escuela Diocesana, una institución que nació hace más de 30 años para capacitar y formar a monitores de tiempo libre, argumenta que quizá las familias buscan algo más cercano, un estilo determinado. «Ahora, –se cuestiona– ¿por la opción de fe? Pues no lo sé. Los padres sí que saben a lo que van, otra cosa es por qué los lleven».

 

«En los campamentos católicos de nuestras parroquias también incorporamos multiaventura, o robótica, lo uno no quita lo otro, pero lo importante es la forma y el estilo. Lo que importa es la persona, el niño que empieza a descubrir como persona sus capacidades, a ser autónomo… Nosotros a esto le ponemos un apellido, que es tiempo libre educativo. No quiero decir que otros no eduquen, pero no se centran en ello. Estamos para educar, no para entretener, no para pasar el tiempo, no para cubrir una necesidad que la familia tiene para conciliar con el trabajo durante el verano. Si podemos favorecer eso, bien, pero no es el objetivo. Es una actividad más, aunque importante porque son entre 12 y 15 días fuera de casa, dentro de un proceso».

 

En la misma línea, la directora pedagógica de Voluntared, Idoia Larrea, insiste en que un elemento diferenciador de los campamentos organizados por parroquias, o por algunos movimientos, como el de scouts, es que hay que hacer una lectura en clave de proceso. «No es una actividad puntual en la que tú te sitúas en la lógica del cliente, en la que lo que tú estás haciendo como padre es comprar un servicio. Los padres apostamos por que nuestros hijos estén en este tipo de actividades porque no se limitan a la actividad puntual del verano, sino porque hay un itinerario que se va haciendo a través de la catequesis, en el centro de tiempo libre, o en los grupos, y es un proceso más a largo plazo. Cuando en algún momento los padres nos planteamos comprar un servicio de otro tipo, pues igual que tiene más el componente del idioma, o algo más específico como la robótica, la cocina, estás comprando otro tipo de competencias, más orientadas a los futuros desempeños profesionales de los hijos, tienen un objetivo diferente, y entonces evidentemente el estilo no tiene nada que ver. Aquí estamos hablando de algo mucho más holístico, mucho más integral, la intervención educativa».

 

ALREDEDOR de 1.700 niños y adolescentes participarán este verano en alguno de los campamentos católicos que se organizan en nuestra diócesis, la mayor parte de ellos (18) parroquiales, y otros promovidos por grupos y movimientos diversos. Algunos cuentan ya con una gran experiencia, como los de algunas parroquias de Gamonal (La Inmaculada y San Pablo los organizan desde hace más de 25 años) o las de Medina y Salas, en la provincia. Otros se están retomando en los últimos años. Y aunque la competencia es fuerte (hoy todo tipo de entidades ofertan actividades de ocio tiempo libre y han proliferado las empresas especializadas), lo cierto es que muchas familias continúan decantándose por los campamentos que se organizan en el ámbito eclesial.

 

Junto a la centralidad de la persona, Idoia menciona también como clave diferenciadora «la dimensión comunitaria a la hora de socializar a los chavales, ya que en función de cómo se articule el diseño de la actividad puede ser una primera toma de contacto con lo que puede ser una experiencia de participación: asumir responsabilidades, proponer, o sea que, al final, también toda esa parte que tiene que ver más con esa dimensión comunitaria es un elemento que está presente dentro de las actividades que se ofrecen desde las parroquias».

 

Un proyecto pastoral

 

Juanjo introduce, además, un tercer factor distintitvo, el más importante: la dimensión trascendente, «que se cuida en todo momento como algo transversal, continuo, desde la mañana, que se empieza con la oración, con una motivación, presentando el día con claves educativas y trascendentes; luego se cuida también en las reuniones de grupos, es decir, qué pinta Dios en todo esto, en cada una las cosas de las que se habla, ya se hable del juego o se hable de la paz, o que se hable de la música. Yo, como persona y como cristiano, ¿qué respuesta tengo que dar, cómo lo tengo que vivir, cómo lo viviría Jesús de Nazaret? Y luego se utilizan en muchos campamentos lo que unos llaman tiempos de silencio, otros tiempo de reflexión, al atardecer del día, que es un momento de encontrarse consigo mismo para sentir, para reflexionar, para que eso que estás viviendo cale. Por la noche se tiene un rato de oración, de dar gracias por el tiempo vivido. Y por supuesto, están las eucaristías los domingos o en cualquier otro momento».

 

La mayoría de campamentos van dirigidos a niños entre los 7 y 18 años y buena parte de ellos se desarrollan en la provincia, aunque también en otras limítrofes. La media de participantes por tanda ronda los 80 chavales, aunque en algún caso el grupo llega a superar el centenar, comenta el delegado diocesano de Infancia y Juventud, Agustín Burgos. Poco a poco se han ido incluyendo actividades multiaventura, algún día en la playa e incluso algún deporte de riesgo, comenta Agustín, «y en algunos casos la oferta para los no tan niños adquiere rasgos especiales con presencia en otros países (Inglaterra, Francia) que permiten desarrollar la competencia lingüística en otros idiomas y participar en actividades de Iglesia allí».