El Museo del Retablo también bate récords y supera las 32.000 visitas en 2023
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Año de récords para el turismo religioso en Burgos. A las buenas cifras que ha ofrecido la Catedral, con casi 400.000 visitas, se suma el buen desempeño que ha tenido el Museo del Retablo, instalado en la iglesia de San Esteban de la capital. Durante el pasado año, este espacio expositivo recibió 32.700 visitantes. Son apenas 3.500 más que en 2022, pero casi 12.000 más que en 2019, el último año antes de la pandemia —21.098—, y prácticamente el doble que en 2017, cuando recibió 17.784 visitas, según ha informado Miguel Ángel Moral, responsable de la recepción de los visitantes.
Entre la procedencia de los visitantes, destacan los nacionales. Las comunidades autónomas que más han visitado el Museo del Retablo —al igual que sucede con la Catedral— son: Madrid, Andalucía, País Vasco, Cataluña, Valencia, Castilla-La Mancha, Galicia, Asturias y Navarra. Entre los países europeos que más visitantes traen al Museo, encontramos a Francia, Italia, Portugal y Alemania. También destacan los visitantes «del otro lado del charco»: de México, Brasil, Estados Unidos y Argentina.
Mucho más que retablos
El Museo del Retablo, dirigido por Antonio García Ibeas, se ha consolidado como un espacio expositivo querido por los burgaleses y por las miles de personas que cada año visitan la ciudad. El espacio de la iglesia de San Esteban concentra mucho más que los retablos que su propio nombre indica.
Durante 2023, además de su colección permanente —compuesta por más de 300 piezas, entre las que se encuentran 29 retablos completos, pero también piezas de orfebrería, esculturas y obra gráfica—, ha ofrecido otras alternativas culturales como el ciclo de conciertos Retablo Sonoro, que entre julio y octubre ha ofrecido 8 conciertos en una programación dirigida por el organista burgalés Diego Crespo, en la que han participado músicos de la talla de José Hernández Pastor, Lorenzo Meseguer, Luis Gallego, Rubén Ramiro, Javier Núñez Rivera, Daniel del Pino, Vicente Cueva, Tatiana Stepanova, José Abel González y Emilio González Sanz.
Estos conciertos han superado el millar de asistentes, y 6 de los 8 programados han alcanzado una afluencia de público de más de 130 oyentes.
Junto a los conciertos, es necesario destacar otras actividades culturales como la presentación del libro de fotografía Manos que suenan de Almudena Alfaro, acompañada de un breve concierto ofrecido por Antonio Arias a la flauta y Diego Crespo al clavecín.
El Museo del Retablo, que en breve pasará a ser gestionado por la nueva fundación Ars Burgensis, también ha sido la sede del I Simposio Internacional sobre el Retablo Iberoamericano, que reunió en septiembre a destacados expertos en la materia como el propio director del Museo, Antonio García Ibeas, y los profesores M.ª José Redondo Cantera, Jesús M.ª Parrado y Jesús Miguel Palomero. Una cita que organizaron conjuntamente la Cátedra de Historia del Arte de la UBU ‘Alberto Ibáñez’, la Facultad de Teología de Burgos y la Fundación Círculo.
Mons. Iceta felicita la Navidad a los residentes de la Casa Sacerdotal
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En los días previos a estas fechas de Navidad, el arzobispo de Burgos, Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa, ha compartido un rato con los sacerdotes mayores que viven en la Casa Sacerdotal. Con ellos ha presidido la celebración de la misa en la capilla de la Casa Sacerdotal, en la que muchos han podido concelebrar junto al arzobispo.
Tras esa celebración, Mons. Iceta ha mantenido un diálogo fraterno en el que no han faltado ni el café ni los dulces navideños. En un gesto de ternura entrañable, el arzobispo ha pasado con una bandeja repartiendo los turrones y los polvorones, así como sirviendo el café, a cada uno de los sacerdotes mayores. Tras ese momento, y acompañado del director de la Casa Sacerdotal, Julián Galerón, han intercambiado impresiones con su arzobispo sobre cuestiones de la actualidad diocesana y eclesial que han despertado su interés en los últimos días.
«Ilusión en Fuenteodra»: su iglesia acoge un bautismo por primera vez en 36 años

36 años después, el agua bendita se ha vuelto a derramar sobre la cabeza de una criatura en Fuenteodra, una localidad de 12 habitantes en el arciprestazgo de Amaya. Se llama Adrián, tiene 8 meses y es la primera persona que recibe el bautismo en San Lorenzo Mártir, la iglesia del pueblo, en casi cuatro décadas. El empeño de Rebeca Corralejo, que quería que su hijo fuese bautizado en su pueblo, ha sido determinante. «Alba, mi hija mayor, tiene 4 años y se bautizó en Quintanilla Escalada, el pueblo de Fernando, mi chico, y yo quería que Adrián estuviese bautizado en Fuenteodra, que es el mío, para que cada uno estuviera bautizado en uno de nuestros pueblos», explica la madre de Adrián.
Los libros parroquiales de San Lorenzo Mártir no recogen ningún bautizo desde 1987, cuando se produjo el de José Luis Corralejo, primo del padre de Rebeca, precisamente, y actual alcalde pedáneo de Fuenteodra. La iglesia dejó de tener culto en torno a 2006 y, desde entonces, ha permanecido cerrada, pasando por un estado de semiabandono que por poco le hace venirse abajo. En 2019, gracias al impulso de la asociación cultural Manapites, la iglesia ha comenzado un costoso proceso de restauración del que se ya se ven los primeros resultados. Para Rebeca, el hecho de poder bautizar a su hijo Adrián en Fuenteodra ha supuesto «una alegría. Ha sido un gran orgullo poder bautizar a Adrián en la iglesia a la que yo acudía de pequeña con mis abuelos, un templo que desde hace unos años estaba condenado a las ruinas y al olvido». Y eso que no han podido utilizar la pila bautismal original, porque se encuentra bajo la torre, en una zona que aún no está completamente restaurada.

La felicidad por el bautismo del pequeño Adrián ha trascendido a la propia familia. Javier Maisterra, el presidente de Manapites, celebra que se haya podido organizar un bautismo en la iglesia de Fuenteodra porque «denota que hemos hecho un trabajo impecable en el inmueble, pero también estamos empezando a dotar de vida a esa sociedad que está alrededor del inmueble. Empieza a haber otra vez ilusión en torno a la iglesia y a Fuenteodra», señala.
Y es que, para Javier, la restauración del templo va mucho más allá de lo puramente material: «Lo que va a quedar de esta intervención, además de la iglesia, es que hemos sido capaces de dar la vuelta a la situación, a esa espiral diabólica en la que todo son problemas y, al final, los pueblos desaparecen. Por desgracia, en la provincia de Burgos hay muchos Fuenteodra».
La campaña para salvar a «La Dama de Las Loras» de Fuenteodra

El templo fue construido en el siglo XVI, en estilo gótico flamígero o renacentista, de forma muy homogénea y sin añadidos posteriores. Cuenta con una sola nave con bóvedas y nervaduras de piedra, mientras que el ábside es poligonal con contrafuertes. Además, tiene una portada renacentista tapiada con arco rebajado, con columnas y una hornacina que alberga al santo. La torre es cuadrada, almenada con óculo a medio hastial sobre la puerta tapiada.
Desde la asociación cultural Manapites —formada por un entusiasta grupo de personas concienciadas con la protección y difusión del patrimonio, en su mayoría vecinos de la localidad de Fuenteodra y su entorno— llevan años fomentando el conocimiento del templo y tratando de evitar «que desaparezca ante nuestros ojos nuestra principal seña de identidad, la iglesia parroquial de San Lorenzo Mártir».
El presidente de Manapites, Javier Maisterra, explica que en 2019 se quedaron fuera del ‘convenio de las goteras’ y se tuvieron que plantear si abandonar el sueño de salvar a «La Dama de Las Loras» o, por el contrario, intentarlo de otro modo. Se impuso la segunda opción y, a través de una campaña de micromecenazgo, lograron el importe necesario para hacer las primeras intervenciones.
Tras una segunda campaña de crowfunding y las subvenciones de la Junta de Castilla y León, la Diputación de Burgos y, ya sí, el ‘convenio de las goteras’, han logrado 400.000 euros que se han destinado, fundamentalmente, a la sustitución y adecuación de las cubiertas de la torre y de la nave. Actualmente, el templo se encuentra en una nueva fase del proyecto. «Estamos pendientes de la resolución del ‘convenio de las goteras’, para ver si nos llega una subvención que nos permita restaurar la torre y, de esa manera, garantizar la estabilidad funcional del inmueble».
«Una vez se logre la estabilidad funcional del edificio, podremos hacer un uso social de la iglesia que no sea de forma precaria. Una vez que la tengamos, tenemos que pensar funcionalmente a qué la vamos a dedicar. Queremos que, en la medida de lo posible, vuelvan los bienes muebles y que siga teniendo las posibilidades de ofrecer culto, como siempre lo ha tenido, pero siendo conscientes de que no nos hemos metido en esto para que la iglesia se abra un día. Queremos hacer un uso social, con un proyecto cultural, con música clásica, teatro, charlas, exposiciones… que sea compatible con el culto al que está destinado el templo», concluye el presidente de Manapites.
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El arzobispo celebra la Navidad con los seminaristas de la archidiócesis
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En los días previos a la Navidad, el arzobispo de Burgos, Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa, ha participado en el encuentro navideño de los seminaristas que hay en la archidiócesis: los del seminario diocesano de San José y los del seminario Redemptoris Mater de Santa María la Mayor, que pertenece al Camino Neocatecumenal.
El encuentro comenzó con la celebración de la Santa Misa, presidida por Mons. Iceta y con la presencia de los seminaristas que se forman en los dos seminarios. Tras la misa y, aprovechando la presencia de dos seminaristas mexicanos que estudian en el seminario en Burgos, el resto de sus compañeros, junto al arzobispo, participaron en la tradicional celebración mexicana de las «posadas». Algo que no han dudado en calificar como de un momento «muy entrañable».
Después de la celebración tradicional mexicana de las «posadas», los jóvenes candidatos al sacerdocio, junto con el arzobispo, acudieron a uno de los comedores del seminario de San José, que estaba especialmente ambientado y decorado para la ocasión. Juntos pudieron disfrutar de una comida especial, mientras charlaban de la despedida del primer cuatrimestre.
Aunque lo que más destacan los seminaristas de este encuentro ha sido la conversación que han podido mantener con Mons. Iceta, un rato de tertulia en el que el arzobispo les ha estado contando cuestiones de interés para ellos, además de otro rato en el que han estado cantando villancicos típicos y uno muy especial, que algunos de los seminaristas habían compuesto para el concierto de villancicos de la Fundación Círculo.
También aprovecharon para enseñarle unos cuantos vídeos con las actividades que han realizado durante todo el año 2023. Entre ellas, el viaje de ambos seminarios a Valencia para participar en el I Campeonato Nacional de Seminarios, o la salida que realizaron a Bilbao a comienzos de diciembre, coincidiendo con el puente de la Inmaculada.
















