La fundación educativa ‘Manjón y Palencia’ inicia su andadura con el deseo de «cuidar y ser cuidados»

por redaccion,

<
>
Más: galería fotográfica del acto

 

Aunque sus estatutos fueron aprobados por el arzobispo en diciembre de 2021, no ha sido hasta este curso académico cuando los cinco colegios de titularidad diocesana y el colegio del Círculo Católico han comenzado a trabajar de forma conjunta. Agrupados bajo el paraguas de la fundación canónica «Manjón y Palencia» –en honor de estos dos sacerdotes y pedagogos burgaleses–, la archidiócesis de Burgos pretende con esta entidad «promover una educación integral de inspiración cristiana, de calidad y excelencia, que dote a los alumnos de recursos para que en futuro sean personas competentes y capaces de transformar la sociedad».

 

Para inaugurar el nuevo camino conjunto, alumnos, profesores y personal no docente de los seis centros se han dado cita hoy a los pies de la Catedral con el deseo de vivir el curso académico «con plena conciencia del cuidado de uno mismo, de los demás y del mundo como un regalo de Dios». Así lo han manifestado a través de un comunicado, con el que han querido subrayar su compromiso por respetar la salud física, emocional y espiritual; a «tratarnos con amabilidad, compasión y respeto mutuo», y «ser buenos administradores de los recursos naturales, cuidar y proteger el medio ambiente». «Vamos a actuar con responsabilidad y consideración en todas nuestras decisiones y comportamientos. Seremos conscientes de cómo nuestras acciones pueden contribuir al bienestar de todos y a un mundo más justo, equitativo y sostenible», han leído alumnos en representación de cada colegio.

 

Por su parte, el arzobispo, don Mario Iceta, que ha presidido el acto, ha subrayado ante los medios de comunicación que la suma de estos seis centros servirá «para crear sinergias y multiplicar resultados del esfuerzo que se pone en cada colegio». Ello permitirá «promocionar una educación de excelencia, integral, de calidad, que haga crecer a nuestro alumnado como personas de bien, que ayude a las familias en la tarea educativa y que bajo la inspiración cristiana logre alumnos capaces de construir una sociedad más justa y humana».

 

El trabajo conjunto entre los colegios Santa María la Nueva y San José Artesano, San Pedro y San Felices, María Madre-Politecnos, Saldaña, Apóstol San Pablo y Círculo Católico permitirá desarrollar una misma línea de acción pastoral e implementar una formación continua y de calidad entre el personal docente de estos centros, que suman 4751 alumnos, 379 profesores y 54 empleados más, entre personal administrativo y de mantenimiento. El trabajo se centrará ahora en elaborar un nuevo proyecto educativo conjunto en el que intervendrán todos los profesores, las asociaciones de padres y el propio patronato de la fundación Manjón y Palencia.

Inician los trabajos de la nueva curia pastoral

por redaccion,

<
>

 

Trabajo en equipo, con presencia de laicos sacerdotes y religiosos y articulando las acciones de forma coordinada y conjunta con otros departamentos y que realmente puedan ser efectivas para las diversas comunidades. Ese es el gran objetivo que el arzobispo, don Mario Iceta, desea impulsar en la remodelada curia pastoral, que hoy ha echado a andar de forma oficial. De esta forma, los antiguos departamentos, secretariados y delegaciones han sido reestructurados y reordenados, para impulsar una acción evangelizadora armónica que pueda poner en marcha las propuestas del nuevo plan de pastoral diocesano.

 

Ha sido el propio arzobispo el que ha hecho entrega de los nombramientos a algunos de los responsables de cada organismo, en un acto que ha tenido lugar esta tarde en el Seminario de San José. Los demás nombramientos no se han hecho efectivos, bien porque aún continúan prorrogados desde su anterior designación o bien porque aún están «en discernimiento», como ha explicado don Mario Iceta. «Es mucho más importante tener personas con ilusión y ganas de trabajar que tener un gran plan sin contar con las personas que no puedan llevarla a cabo», ha dicho agradeciendo el trabajo y la respuesta de las personas designadas, «que han sido llamadas sin haberlo elegido».

 

En la nueva articulación de los servicios de la curia, destaca la puesta en marcha de un equipo de delegados o responsables de distintas áreas pastorales integrado en la vicaría de Pastoral, a los que corresponderá la animación y vertebración del trabajo compartido entre las distintos organismos. Además, cada departamento deberá contar con un equipo de trabajo, con la presencia de laicos, sacerdotes y consagrados, y elaborar planes de acción siguiendo las directrices del plan diocesano de pastoral y la Asamblea Diocesana, y en coordinación con otros departamentos de su área de acción.

 

Los nuevos responsables diocesanos –que han prometido fidelidad ante el arzobispo– han mantenido una reunión, además, con el remodelado colegio de arciprestes, que también ha iniciado hoy sus trabajos. El objetivo del encuentro ha sido buscar fórmulas de trabajo para que las acciones que realizan los departamentos de la pastoral diocesana lleguen a las parroquias y que las peticiones de las parroquias puedan fluir hacia estos organismos.


 

Listado de los nombramientos realizados hasta la fecha

 

Dña. Lucía Ferreras Galerón, Delegada Diocesana para el Laicado.

Dña. Amelia Díez Reoyo, Directora del Secretariado para la Pastoral con Personas Mayores.

D. Guillermo Pérez Rubio, Director del Secretariado para la Pastoral de las Personas con Discapacidad.

D. Oscar Moriana López de Silanes, Consiliario Diocesano de la Delegación para la Familia y la Vida.

Dña. Laura Pérez Martín, Directora del Centro de Orientación Familiar.

D. Emilio Maestro Manzanal, Consiliario Diocesano de la Delegación para la Pastoral del Trabajo.

D. Carlos Navarro Gil, Delegado Diocesano para la Infancia, Adolescencia y Juventud.

D. Enrique Julián Ybañez Vallejo, Director del Secretariado para la Pastoral Vocacional.

D. Jose María Martínez Cuesta, Director del Secretariado para el Catecumenado.

Dña. Manuela García García, Delegada Diocesana para la Educación.

D. Jesús María Álvarez Martínez, Director del Secretariado para la Pastoral Universitaria.

D. Carlos Izquierdo Yusta, Delegado Diocesano para la Cultura.

D. Norberto Penagos González, Director del Secretariado para el Camino de Santiago.

D. Agustín Burgos Asurmendi, Delegado Diocesano para la Liturgia.

D. Lucinio Ramos Rebollares, Delegado Diocesano para la Piedad Popular y las Cofradías.

D. Jesús Segura Zariquiegui, Director del Secretariado para las Ferias y Circos.

Dña. Consuelo Rojo Fernández, Directora del Secretariado para la Prevención y Protección ante la trata de personas.

Dña. María Teresa Dominguez Sánchez, Delegada Diocesana para las Misiones.

D. Eduardo Dorado Pardo, Consiliario Diocesano de la Delegación para las Misiones.

D. José Luis Cabria Ortega, Delegado Diocesano para el Ecumenismo y el Diálogo Interreligioso.

D. Julián Gumiel Velasco, Director del Departamento de Peregrinaciones.

D. José Luis Pascual Melgosa, Director del Departamento de Informática e Innovación Tecnológica.

D. Cecilio Adrián Haro Guerrero, Director del Departamento de las Causas para los Santos.

D. Juan Álvarez Quevedo, Delegado Diocesano para el Patrimonio Cultural.

D. Antonio María García Ibeas, Director del Departamento de Restauración.

D. Antonio María García Ibeas, Director del Museo Diocesano del Retablo.

Dña. María Eugenia Vargas Moreno, Notario del Tribunal Eclesiástico.

El arzobispo entrega su nombramiento a los nuevos arciprestes

por redaccion,

<
>

 

En las últimas semanas, los sacerdotes de la archidiócesis han elegido en sus respectivos territorios los candidatos a formar parte del colegio de arciprestes. Las candidaturas presentas han sido aprobadas por el arzobispo de Burgos, don Mario Iceta, quien esta mañana ha hecho entrega de su nombramiento a los once designados. Lo ha hecho antes de comenzar su primera sesión de trabajo, que se ha desarrollado en el Seminario de San José, en la que han organizado el método de actuación para el nuevo curso, concretando la animación de algunas acciones diocesanas para los próximos meses, así como la formación permanente que organiza para los sacerdotes la vicaría para el Clero.

 

De esta manera, Rafael Casado (arciprestazgo de Amaya), Ramón Delgado (del Arlanza), Julián Palencia (Burgos-Gamonal), Jesús María Álvarez (Burgos-Vega), Gabriel Moreno (Burgos-Vena), Alfredo Delgado (La Sierra), Lorenzo Carrillo (Merindades), Ricardo Garcia (Miranda de Ebro), Angel Santamaría (Oca-Tirón), Eduardo Cámara (San Juan de Ortega) y Francisco Javier Valdivieso (Santo Domingo de Guzmán) conformarán el nuevo colegio de arciprestes durante los próximos tres años.

 

El Código de Derecho Canónico señala las funciones de los arciprestes, que deberán coordinar, en sus respectivos territorios o arciprestazgos, la actividad pastoral común en sus respectivas zonas. Igualmente, cuidarán que los sacerdotes vivan conforme a su estado y cumplan diligentemente sus deberes y velarán por el correcto decoro de las iglesias y lugares de culto y los libros y documentaciones parroquiales. La normativa eclesial, también les encomienda cuidar que los sacerdotes de su arciprestazgo cuiden su formación teológica y espiritual, atiendan a los enfermos y visiten sus parroquias, si así lo determina el obispo.

 

Según señalan desde la vicaría Territorial –que coordina, entre otras cosas, los trabajos de este equipo sacerdotal–, los arciprestes de Burgos también deberán estudiar y concretar lo que el Plan Diocesano de Pastoral pide a este organismo. Además, compartirán programaciones, experiencias e iniciativas que se están llevando a cabo en cada territorio, y detectarán y presentarán realidades que deben ser atendidas o decididas a nivel diocesano.

 

Además de su reunión de trabajo, mantendrán un encuentro con los delegados diocesanos y responsables de distintos departamentos pastorales, en la que dialogarán sobre cómo mejorar la relación y el servicio de los organismos diocesanos con cada una de las comunidades.

Moldavia, protagonista del último ‘Encuentro de Naciones’ de Burgos

por redaccion,

<
>

 

Con el lema «Libres para elegir si migrar o quedarse», la delegación diocesana de Pastoral para las Migraciones celebró el pasado domingo su jornada anual. Para sensibilizar a la población de los motivos que fuerzan a las personas a migrar y lograr la acogida, promoción e integración de los extranjeros en la provincia, han organizado numerosos actos en la capital, Aranda de Duero y Miranda de Ebro.

 

El pasado sábado, el salón que los Jesuitas tienen en la calle Molinillo de Burgos acogió la sexta edición del ‘Encuentro de Naciones’. Se trata de una feria en la que los extranjeros residentes en Burgos muestran algunos elementos típicos de su cultura. En esta ocasión participaron 13 países diferentes, con la asistencia de Moldavia por primera vez en el evento. Al acto acudieron más de trescientas personas, que pudieron conocer las peculiaridades de cada país, sus productos típicos, música y bailes tradicionales. También hubo tiempo para la oración compartida.

 

Burgos, Aranda y Miranda

 

Los actos de la Jornada de las Migraciones continúan en Burgos a lo largo de esta semana. El jueves 28, la iglesia de las Doroteas acogerá una vigilia de oración (18:00 horas), mientras que en el salón de actos del colegio Blanca de Castilla tendrá lugar una sesión de videofórum con la película «Tori y Lokita» (sábado 30 a las 18:00 horas).

 

En Aranda, el viernes día 29 se celebrará una oración ecuménica conjunta entre católicos y ortodoxos en la parroquia de San Pedro Regalado (19:30 horas); mientras que en Miranda se celebrarán dos actos más: el a las 14:00 horas un círculo de silencio en el parque Antonio Machado y el martes 3 de octubre, a las 19:00, una sesión de videofórumm con la película «En un mundo libre» en la Casa de Cultura. El pasado jueves, además, la parroquia del Espíritu Santo de la ciudad del Ebro también fue escenario de una vigilia de oración.

El primer anuncio, prioridad pastoral de la archidiócesis para el nuevo curso

por redaccion,

<
>
Más: galería fotográfica completa

 

Hasta hace unos años, la fe se transmitía en la familia, en la escuela, en la cultura popular. La parroquia era una institución que articulaba el modo de vivirla y todo conformaba un «cosmos de identidad católica». Ahora, sin embargo, «el régimen de cristiandad» ya no existe, la sociedad se ha secularizado y ha caído fuertemente la «cosmovisión cristiana». Pero «aún estamos a tiempo para salvar el barco; hay que salir de la zona de confort y anunciar el evangelio a una sociedad sedienta».

 

Bien lo sabe Teresa Valero, quien se considera «fruto del primer anuncio» emprendido en 2007 en Solsona; un proceso evangelizador que ella lidera ahora como delegada diocesana. Para resolver la crisis, es necesario «regresar a nuestra identidad y vocación más profunda como Iglesia y como bautizados», que no es otra que «anunciar a Jesucristo». «Si existimos, existimos para evangelizar. No podemos mirar a otro lado, es nuestra responsabilidad».

 

Así lo ha asegurado esta tarde en la jornada diocesana de formación con la que ha dado comienzo de forma oficiosa el nuevo curso pastoral, que este año quiere impulsar el primer anuncio en el quehacer de parroquias y comunidades. Para Valero, no se trata de «catequizar», sino de suscitar un encuentro con Jesucristo en las personas que no lo conocen, se han alejado e, incluso, los que ya se consideran cristianos.

 

Para lograrlo, hay que comenzar «con los de dentro», «convocando a los bautizados» a esta tarea en corresponsabilidad. «No todos sirven para todo, pero todos tienen la misma misión de llevar a las personas a Dios», de ser «discípulos misioneros». Ello exige un proceso de crecimiento personal basado en el discipulado y la comunidad; la necesidad de crear estructuras en las diócesis y parroquias, de aprender de lo que hacen otros. Por último, es importante implicar a toda la comunidad, que ha de de saber acompañar a las personas que desean integrarse en la Iglesia después de haber recibido el primer anuncio.

 

«Peregrinos de esperanza»

 

En la jornada de hoy –en la que ha participado el arzobispo, don Mario Iceta,– también se ha presentado el plan de pastoral «Peregrinos de Esperanza», la hoja de ruta de 31 acciones que se pondrán en marcha en la vida diocesana en los próximos cuatro años. Ha sido el vicario de Pastoral, José Luis Lastra, el encargado de presentar el documento, que recoge algunas de 165 propuestas de la Asamblea Diocesana. «No es para repetir lo de siempre, sino para incluir en nuestros respectivos planes algunas de las nuevas intuiciones».

 

El nuevo plan, además, pondrá varias líneas de fuerza en cada curso, centrados en el primer anuncio, el acompañamiento, formación y presencia pública de la Iglesia. Las acciones serán animadas por las delegaciones, que deberán implementar su realización en las parroquias, comunidades y movimientos. El objetivo general de este plan es promover una Iglesia más sinodal y evangelizadora desde el encuentro con Jesús. Por ello, cada una de las acciones se articulan de tal forma que se logre «suscitar el encuentro con Jesús», que «las comunidades cristianas se hagan misioneras» y que el Reino de Dios se haga cada vez más presente en medio del mundo.