Un encuentro para «despertar la fe» en los más pequeños

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La hermana María Granados, con el juego «La alegría de la fe». Foto: EFE.

La hermana María Granados, con el juego «La alegría de la fe». Foto: EFE.

 

El Seminario de San José acogerá este sábado, 17 de noviembre, el primer encuentro diocesano de animadores del «despertar religioso», la primera etapa en la preparación de los niños para recibir la primera comunión. El encuentro, que se desarrollará de 16:30 a 20:00 horas, pretende hacer descubrir que el «despertar» tiene que ver «más con la etapa misionera que con la etapa catecumenal o catequética» del proceso de evangelización. «Podríamos decir que el despertar es el primer anuncio a los niños», comentan desde la delegación de Catequesis, organizadora del evento.

 

El encuentro está dirigido especialmente a todos los animadores de niños del despertar religioso en las parroquias de la diócesis. También a todo catequista y sacerdote interesado en la temática. Y también a aquellos que en las parroquias están más sensibilizados con el primer anuncio de la fe.

 

Los asistentes al encuentro de formación contarán con las intuiciones de la hermana María Granados, Esclava Carmelita de la Sagrada Familia y creadora del juego de mesa «La alegría de la fe», basado en el catecismo «Jesús es el Señor». Granados es, además, delegada de Catequesis de la diócesis de Cuenca y responsable del departamento de publicaciones de la subcomisión de Catequesis de la Conferencia Episcopal.

 

Para participar en el encuentro es necesario inscribirse a través del correo electrónico catequesis@archiburgos.es o en el Whatsapp 617 548 299.

Don Fidel Herráez recibe al obispo de San Ramón (Perú), Gerardo Zerdin

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El arzobispo de Burgos, don Fidel Herraéz Vegas, ha recibido esta mañana la visita de Gerardo Zerdin, obispo del Vicariato de San Ramón, situado en la selva central peruana, e impulsor del proyecto Nopoki, una iniciativa que pretende propiciar el diálogo intercultural, comprometiéndose en la promoción de los derechos de los indígenas, defendiendo la posesión y titularidad de sus tierras, la mejora de las escuelas y la promoción del desarrollo integral de las comunidades.

 

Con la formación bilingüe de los jóvenes pertenecientes a las diferentes etnias (en español y en cada una de sus lenguas) se pretende que, una vez concluidos sus estudios universitarios en Magisterio, Ingeniería Agrícola o Administración y Contabilidad, puedan regresar a las comunidades nativas para ser maestros en las escuelas de primaria y como promotores de desarrollo de las mismas. Esta iniciativa, que cuenta con el reconocimiento de diferentes instituciones en Perú y en otros países de América Latina, lleva en marcha desde el año 2006 en la localidad de Atalaya, en la selva peruana.

 

Gerardo Zerdin, nacido en Eslovenia de padres húngaros, pertenece a la Orden Franciscana y fue ordenado sacerdote en 1975, dos días después de su profesión solemne. Ha desarrollado su ministerio solo en el Vicariato Apostólico de San Ramón: primero como misionero y luego como párroco de Atalaya. Fue ordenado obispo en 2002 y desde 2003 está al frente del vicariato.

 

Monseñor Zerdin ha querido agradecer con esta visita la estrecha vinculación y continua colaboración de la diócesis de Burgos con el vicariato apostólico de San Ramón, lazos que existen desde hace ya muchos años, a través de la presencia de misioneros, el envío de voluntarios, y la cooperación de Cáritas en varios proyectos, entre otros apoyos. También un sacerdote de la diócesis peruana ha cursado sus estudios en la Facultad de Teología de Burgos a través de una beca y un presbítero burgalés, Ricardo García, actualmente párroco de Pancorbo, desarrolló su labor pastoral en San Ramón durante siete años, tras varias experiencias misioneras.

 

Nopoki, una esperanza para la Amazonía

 

El obispo de San Ramón participará el jueves, a las 19:30 h., en la sala de prensa de la Fundación Cajacírculo, en una conferencia en la que también intervendrán Francisco Morales Marina, secretario general de Cáritas Atalaya (Perú), y Samuel Pánez Huambachano, administrador del proyecto Nopoki, que han acompañado esta mañana a monseñor Zerdin en su visita al arzobispo de Burgos. La charla está organizada por Persona Solidaridad, Promoción Solidaria, Cáritas Burgos y la delegación diocesana de Misiones, con la colaboración de la Fundación Cajacírculo.

Alegría en la preparación al matrimonio

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Cuarenta personas de toda la provincia de Burgos y de Valladolid se durante la mañana de este pasado sábado en el Seminario Diocesano para revisar y fortalecer los procesos de formación prematrimonial. Con la ayuda y la experiencia de Francisco AlbaláToñi Caro, quienes están al frente del secretariado diocesano de pastoral familiar de Bilbao, se repasaron los fundamentos de Amoris Laetitia y sus implicaciones pastorales: Pasar de una dinámica de cursillos a una de encuentros, con implicación, profundidad, proyección y presencia. Una dinámica, en definitiva, de acompañamiento.

 

Mediante numerosas, divertidas e incisivas dinámicas y modernos recursos audiovisuales se plantearon claves de cambio y mejora para fortalecer la acogida, el discernimiento y la integración en las comunidades diocesanas de las parejas que piden el matrimonio por la Iglesia. Desde la delegación de familia y Vida, transmiten que el del matrimonio es un sacramento «que debe presentarse con claridad desde las distintas realidades de cada pareja, pero de forma cada vez más personalizada y como un ideal atractivo y atrayente, pleno y valiente. Los matrimonios son iglesias domésticas, semilleros de familias, de fieles comprometidos en la Iglesia y en la sociedad, semilleros de laicos, de sacerdotes y consagrados». «Un reto -concluyen- que debe tener en cuenta los cambios que se dan a nuestro alrededor para seguir siendo respuesta, porque el amor es la respuesta».

La diócesis se une a la Jornada Mundial de los Pobres convocada por el Papa

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«Este pobre gritó y el Señor lo escuchó» es el lema para la II Jornada Mundial de los Pobres, que se celebrará el próximo domingo 18 de noviembre, convocada por el papa Francisco con varios objetivos: estimular a los creyentes para que reaccionen ante la cultura del descarte y del derroche, haciendo suya la cultura del encuentro, y para que las comunidades cristianas se conviertan cada vez más y mejor en signo concreto del amor de Cristo por los últimos y los más necesitados y se comprometan a organizar diversos momentos de encuentro y de amistad, de solidaridad y de ayuda concreta para con los pobres.

 

La Iglesia en Burgos se une a la convocatoria y celebrará diversos actos a lo largo de la semana, algunos a nivel diocesano, otros a nivel arciprestal o parroquial. El primero de ellos tendrá lugar mañana, martes, y consistirá en una vigilia, presidida por el arzobispo, don Fidel Herraéz Vegas, en la capilla del Hospital San Juan de Dios. Comenzará a las 19:00 h. y podrán participar cuantos burgaleses quieran sumarse. Además, a lo largo del día, el pastor de la Iglesia burgalesa visitará el comedor de Atalaya, charlará con los migrantes que allí acuden a comer, y estará con la Unidad de Mínima Exigencia de Cáritas Burgos. Asimismo, mantendrá una reunión con algunos miembros de delegaciones diocesanas que tratan directamente con personas en situación de pobreza.

 

Por su parte, la asociación Encuentro y Solidaridad, junto a otras entidades como la Casa de Acogida de San Vicente de Paúl, Atalaya y la Delegación de Pastoral de Migraciones, han convocado para el domingo una diversos actos, que comenzarán a las 10:30 h. con una eucaristía en la Casa de Acogida San Vicente de Paúl, seguida de un ágape compartido con los residentes en la casa. A las 12:30 tendrá lugar un acto público en la plaza de Santo Domingo de Guzmán, con testimonios de personas sin hogar, inmigrantes, parados, etc., y se dará lectura a algún fragmento del mensaje del Papa para la jornada. A las 13:30 habrá una comida con inmigrantes en el comedor de Atalaya (es necesario inscribirse previamente en el teléfono 620 833 622).

 

Convocatorias arciprestales

 

Con motivo de esta jornada, el arciprestazgo de Vega celebrará el vienes día 16 su II Encuentro Intercultural, con una comida compartida por participantes, voluntarios y técnicos en el Centro San José. En el arciprestazgo de Vena se está organizando una visita guiada a la sede de Cáritas Diocesana para conocer los diferentes proyectos que se llevan a cabo y una catequesis y eucaristía para los grupos que recibirán el sacramento de la confirmación en el presente curso. Tendrá lugar el día 18 de noviembre, domingo, de 11:00 h. a 13:30 h.

«Cáritas es mucho más que entregar una bolsa con alimentos»

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Olegario Cavero Rubio nació en 1946 en Pobladura del Valle, en Zamora. En los años 60 vivió en Basauri donde participó en un programa de juventud parroquial, ha sido miembro de la Legión de María y fue repartidor y colaborador de la revista Familia Cristiana. Vive en Burgos desde 1984 donde llegó por motivos laborales. Trabajador de la industria química, está casado y tiene 2 hijas. Pertenece a la parroquia Real y Antigua de Gamonal en la que es miembro de su Consejo parroquial. Además es voluntario de Cáritas desde hace 10 años, donde ha desempeñado labores de secretario de la Comisión de Gamonal y ha llevado a cabo diversos trabajos en el Economato, junto con otras muchas actividades de las que se siente muy satisfecho.

 

¿Por qué entraste en Cáritas?

Porque sentí la necesidad de colaborar con la Iglesia más en profundidad, después de jubilarme en mi trabajo. Siempre quise dedicar más tiempo al compromiso con mi parroquia, pero unas veces por motivos familiares y otras por mi trabajo, ya que tenía que cumplir unos horarios muy estrictos, no me era posible y cuando alcancé la jubilación vi la oportunidad de hacer más cosas y Cáritas me pareció de lo mejor para dedicar mi tiempo, ya que se notaba la necesidad, allí había mucho que hacer.

 

¿Y cómo valoras tu experiencia desde el voluntariado?

Muy bien, porque me ha servido para ser más útil a la sociedad y servir a los necesitados. Me produce una gran satisfacción personal y me llena por dentro todo lo que hago en Cáritas. Lo que lamento es no poder dedicar más tiempo. Para mi la experiencia de ser voluntario no puede ser más positiva.

 

¿Qué tareas realizas en estos momentos?

Me encargo de hacer los vales para las personas que necesitan alimentos o servicios y también asisto a reuniones y a algunos cursillos. Es todo lo que puedo hacer ahora, porque antes colaboraba más en tareas de administración, pero desde hace dos años me es imposible, porque mi familia me necesita y para mi es prioritario.

 

Tú que vives Cáritas por dentro, ¿crees que la gente de la calle conoce bien lo que es realmente?

Considero que no. La gente oye mucho hablar de Cáritas, los cristianos también, pero realmente no se conoce bien. Desde fuera se valora la labor de Cáritas como una ayuda puntual a las personas necesitadas, pero desconocen toda la tarea de fondo que desarrolla. Cáritas no se limita solo a dar una bolsa con comida las personas necesitadas, hay una labor inmensa de acompañamiento a estas personas, que es muy importante, la labor de Cáritas es integral, no solo es garantizar el alimento, es también ayudar en otras cosas, orientar a las personas para que puedan salir adelante, con cursillos de formación distintas materias como idiomas, albañilería, cocina… para que puedan desenvolverse en la vida. Cáritas es mucho más que una bolsa con comida.

 

Y los voluntarios también aprendéis mucho de estas experiencias, ¿no?

Sí es verdad, ser voluntario de Cáritas te enseña muchas cosas, te enriquece en tu propia vida con las experiencias de otro y te enseña a darte a los demás, los aprendemos por el propio funcionamiento de la institución, que atiende a todos por igual, a nadie se le pregunta qué ideas tiene, ni a que religión pertenece, ni su trayectoria social, sus estudios o profesión… en Cáritas lo importante es la persona como ser humano y de eso aprendemos mucho los voluntarios, que debemos estar al servicio de esas personas a las que no conocemos de nada y atendemos de forma totalmente desinteresada, sin esperar ningún favor a cambio.

 

Y también se aprende que la necesidad llega en cualquier momento…

Ya lo creo. Muchas personas beneficiarias veían a Cáritas como algo lejano, donde nunca pensaban que iban a tener que acudir, porque desde fuera parece que a nosotros nunca nos va a tocar. Pero quienes vivimos la realidad desde dentro sabemos que la vida cambia de la noche a la mañana, y personas que tenían muchos bienes se han quedado sin ellos en muy poco tiempo. Por eso es muy importante valorar lo que tenemos y saber compartirlo con los demás, esa es la lección personal más importante que yo he aprendido como voluntario de Cáritas.

 

¿Qué se le pide a una persona para que sea voluntario en Cáritas?

Que quiera serlo y que acepte el compromiso de servicio a los demás. No se pide mucho más que eso, que ya es bastante. Hay un aspecto importante que es estar dispuesto a recibir la formación necesaria. El voluntariado requiere estar formado para hacer las cosas bien. En Cáritas nos dan muchos cursillos de formación que nos ayudan a dar después lo mejor de nosotros mismos a los demás y a saber organizar la ayuda a los necesitados de la mejor manera posible.

 

¿Qué piensas cuando ves personas pidiendo en la calle?

Hay una doble sensación, por un lado me da mucha pena que haya gente pidiendo en las aceras o a las puertas de las iglesias, pero también debemos saber que cualquiera de esas personas puede dejar de pedir en la calle cuando quieran porque hay instituciones que están con las puertas abiertas y con gente dispuesta, como nosotros, a acogerles para que no tengan que estar pidiendo tirados en una acera.

 

¿Qué debe ser Cáritas para un cristiano?

Es el instrumento que tiene la Iglesia para hacer caridad y ser servidor de los demás. Por lo tanto Cáritas es una oportunidad para todos los cristianos de hacer realidad la fe con obras hacia las personas necesitadas. Una oportunidad que muchas veces no vemos, pero que es la llamada del Señor al compromiso de la fe.