Las cofradías de Burgos organizan su vigésimo primer encuentro

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Cofradías

La pandemia impidió el año pasado celebrar el encuentro anual de cofradías que esta vez se desarrollará cumpliendo todos los protocolos sanitarios. Este vigésimo primer encuentro pretende llenar a los cofrades de la gracia de Dios, para que alcancen la indulgencia plenaria y den testimonio de Jesús.

 

El encuentro se desarrollará en la capital el sábado 18 de septiembre, en torno a la Catedral, recordando que se cumplen ocho siglos de la colocación de la primera piedra del templo. Sumergidos también en el Año Santo Jubilar, un año de gracia otorgado a la archidiócesis por el Papa Francisco, los cofrades tienen que renovar su vida cristiana favoreciendo el encuentro con el Señor.

 

Para este encuentro de cofradías, la delegación diocesana de religiosidad popular ha organizado una diversa programación. Los actos comenzarán a las 09:45 horas con la acogida a los asistentes en el Seminario de San José, donde podrán estacionarse los vehículos. Posteriormente, en la Catedral, los cofrades podrán visitar la exposición de las Edades del Hombre en cinco turnos: 10:00, 10:15, 11:00, 17:15 y 17:30 horas. Cada grupo no podrá superar las veinte personas y la visita tendrá una duración de una hora.

 

Los actos centrales del encuentro llegarán a las 12 horas, con una concentración de cofradías en la Plaza del Rey San Fernando. Seguidamente, a las 12:30 horas, comenzará la procesión que llegará hasta la Plaza de Santa María y atravesará la Puerta del Perdón. A las 13 horas se celebrará la Eucaristía Solemne presidida por el arzobispo de Burgos don Mario Iceta en la nave central de la Seo.

 

El XXI Encuentro de cofradías de Burgos finalizará con una comida de hermandad a las 14:30 horas. Se desarrollará en los comedores del Seminario de San José.

 

La delegación diocesana de religiosidad popular y cofradías de Burgos organiza este encuentro con la colaboración del Cabildo catedralicio y la Diputación de Burgos, para acercar la Misericordia de Dios a todos los cofrades y que se conviertan en portadores de fe.

 

Más: descargar el programa de actos completo

Donato Miguel Gómez Arce, nuevo vicario judicial de la Archidiócesis de Burgos

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Donato
El arzobispo de Burgos, don Mario Iceta Gavicagogeascoa, ha nombrado al presbítero Donato Miguel Gómez Arce (nacido en Burgos en 1969 y ordenado sacerdote en 1996) nuevo vicario judicial. Asume sus funciones en sustitución de quien ha ocupado el cargo hasta la fecha, Pablo González Cámara, que ha presentado su renuncia por motivos de edad.

 

Conforme a lo dispuesto en el Código de Derecho Canónico, el vicario judicial ejerce la potestad judicial en nombre del obispo. Su misión más conocida es la de juzgar en los procesos de nulidad matrimonial, pero actúa también como juez en otro tipo de procesos. Además, asesora de manera directa al obispo en cuestiones técnicas de Derecho canónico.

 

Gómez Arce, además de ser actualmente el párroco de la Sagrada Familia (Burgos), ha trabajado durante los últimos veintitrés años en el Tribunal diocesano, como notario y como vicario judicial adjunto. Conoce pues, sobradamente, su funcionamiento. Y destaca, sobre todo, su eminente labor pastoral y de servicio a los matrimonios, especialmente a los que pasan por algún tipo de dificultad.

 

El nuevo vicario judicial asume su nombramiento con responsabilidad y gratitud, ya que es un verdadero «compromiso de apostar por los más débiles y sufrientes, dentro del ámbito familiar». También lo considera una apuesta por acercar a las personas a la justicia, a la misericordia, a la comprensión, pero sobre todo al Señor, para que él pueda sanar sus heridas.

 

Tomará posesión de su cargo el próximo lunes, día 13 de septiembre, a las 10:00 h. en la Casa de la Iglesia.

«Necesitamos sentirnos orgullosos por lo que somos y generar ilusión en lo que hacemos»

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carlos izquierdo yusta

 

Pocas veces antes un arzobispo pedía a los sacerdotes y miembros de los principales organismos consultivos de la archidiócesis nombres para ocupar el cargo de vicario general. Los resultados de aquella consulta impulsaron a don Mario Iceta a nombrar a Carlos Izquierdo Yusta (Pineda Trasmonte, 48) como su mano derecha, algo que él agradece pero que, a la vez, le da algo de vértigo: «Es una mayor exigencia para mí, pues parece que he generado expectativa». 

 

Su nombre, de hecho, apareció pronto en muchas de las quinielas, avalado por su amplia formación intelectual y su trayectoria pastoral y docente. Es doctor en Teología y Ciencias Patrísticas por el Instituto Patrístico ‘Augutinianum’ (Roma 2009), licenciado en Filosofía por la Universidad Gregoriana (Roma 2018), y licenciado en Teología Dogmática por la Facultad de Teología de Burgos (2001), donde es profesor de Patrología, Latín y Espiritualidad Patrística. Ha sido, además, vicario parroquial de Villarcayo, director del Colegio Mayor San Jerónimo, vicario episcopal para la Cultura y, desde 2014, párroco de San Antonio Abad, a la que se añadió en 2020 la parroquia de Nuestra Señora del Pilar para conformar una nueva unidad pastoral en la  que, de momento, seguirá al frente. Además de sus estudios en Roma, ha aprovechado varios veranos para formarse en Alemania, Grecia y Estados Unidos. Le gusta coleccionar sellos (la «fiebre» le viene de lejos, de sus años de seminario con don Alipio), el deporte, las plantas y la naturaleza en general, así como la música, sobre todo la ópera, y confiesa que uno de sus sueños es aprender a tocar el piano.

 

Desde su toma de posesión el pasado 30 de julio, han sido muchas las felicitaciones que ha recibido. Asume su nueva misión «con ilusión», fascinado por «el impulso y el entusiasmo que genera el arzobispo» y agradecido por el trabajo realizado por su antecesor en el cargo, Fernando García Cadiñanos, ahora obispo de Mondoñedo-Ferrol. «Creo que a nivel institucional hemos logrado un prestigio social y que gracias al trabajo de los últimos años somos un referente en el mundo político, económico, social, cultural, empresarial y universitario» en la provincia, sostiene. «Necesitamos sentirnos orgullosos de lo que hacemos y de la institución en la que estamos».

 

Generar ilusión

 

Según detalla el Código de Derecho Canónico, al vicario general compete la potestad ejecutiva que corresponde por derecho al obispo diocesano para realizar cualquier tipo de actos administrativos, exceptuados aquellos que el obispo se hubiera reservado o que, según el derecho, requieran mandato especial del mismo. Es su colaborador más cercano en el gobierno de la diócesis, debiendo informar al obispo sobre los asuntos más importantes en colaboración con el resto del equipo de gobierno, en el que asegura encajar «como una pieza más».

 

La reestructuración diocesana y la creación de unidades pastorales, la falta de vocaciones sacerdotales, la fase final de la Asamblea Diocesana o el poso que deje el VIII Centenario de la Catedral son algunos de los retos a los que deberá enfrentarse el nuevo vicario. Con todo, cree que él «no deba buscar la solución a los problemas», sino «entusiasmar a la gente para que lo haga». «La fuerza de la inercia hace que perdamos ilusión e innovación, pero hemos de generar esperanza y ser contemplativos en acción». Por eso considera que su labor deberá ser, principalmente «de escuchar, de entusiasmar, de cuidar». «Un clero contento y unas comunidades motivadas son elementos básicos por los que hay que apostar para generar ilusión».

Comienza el Septenario en honor del Santísimo Cristo de Burgos

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La ciudad rinde homenaje un año más al Santísimo Cristo de Burgos con el septenario que se celebrará en el Altar Mayor de la Catedral desde mañana, miércoles, al 14 de septiembre, todos los días a las 19:00 (rosario y oración, seguidos de eucaristía a las 19:30 h.).

 

Mañana, miércoles, pronunciará la homilía el obispo misionero en Perú don Isidro Barrio Barrio, que hablará sobre «La participación de María en la Cruz de Jesús». El jueves será el turno del obispo de Bilbao, don Joseba Segura Etxezarraga, cuya homilía versará sobre «La Cruz de Jesús y el sufrimiento de los empobrecidos de la tierra». El viernes, don Braulio Sáez García, obispo misionero en Bolivia, dedicará su homilía a «La contemplación de la Cruz, fuerza e impulso en la vida cristiana». El sábado día 11 predicará don Juan Carlos Elizalde Espinal, obispo de Vitoria, sobre «La Cruz de Cristo y el discernimiento en nuestra vida de cada día». El arzobispo de Burgos, don Mario Iceta Gavicagogeascoa pronunciará la homilía del domingo, titulada «Escándalo de aceptar un Dios crucificado». El lunes 13 predicará el obispo auxiliar de Valladolid y secretario general de la Conferencia Episcopal Española, don Luis Argüello García, sobre «El amor al Crucificado, fuerza que impulsa el testimonio de los laicos». Cerrará el Septenario, el día 14, fiesta del Santísimo Cristo de Burgos, el obispo emérito de Jaén, don Ramón del Hoyo López. 

Custodiar la Creación

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Queridos hermanos y hermanas:

 

El pasado 1 de septiembre celebramos la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, un tiempo especial en el que la Iglesia, como lugar de encuentro y Casa Común, conmemora el Tiempo de la Creación.

 

Esta jornada, que hace bienaventuranza nuestra misión de cuidar –al estilo de la carta encíclica Laudato si’ (LS, 24 mayo 2015) y como comunidad de amor–, culminará el 4 de octubre, día de san Francisco de Asís: el santo de los abandonados que hizo, de su vida un Evangelio construido en el eco de la pobreza más humana y más digna, alabando a Dios al contemplar la hermosura de la Creación.

 

¿Una casa para todos? Renovando el Oikos de Dios. Este lema, como revela el Departamento de Ecología Integral de la Subcomisión Episcopal de Acción Caritativa y Social de la Conferencia Episcopal Española en la carta que ha escrito para esta jornada, nos invita a «contemplar la ecología integral como horizonte», apostando por una «economía del bien común», bajo el amparo de un ecumenismo que nos aúna como «expresión de la radicalidad del Amor», viviendo bajo el amparo de una «casa de puertas abiertas», y siendo creativos para vivir «la caridad política».

 

«El crucificado resucitado nos abre el horizonte del verdadero sentido de una ecología integral», señalan los obispos de la Subcomisión. Por eso, necesitamos abrir, de par en par, las puertas del corazón «a la preocupación» y «al mensaje evangelizador de una ecología verdaderamente integral», en la que «nada nos es ajeno», y en la que «proclamamos desde lo terreno, lo humano y lo divino que todo está interrelacionado y debe estar interconectado». Una misión que, como cristianos, debe llevarnos de la mano a «escuchar y acoger» el grito de lo humano «como lugar de encuentro y de salvación».

 

El Papa Francisco, siempre abierto a redescubrir estilos de vida más saludables y responsables, nos pide, una y otra vez, que renovemos la adhesión personal a la propia vocación de custodios de la Creación. Porque nuestra Casa Común anhela custodios que colmen de bondad el seno de la tierra y que ayuden a paliar la grave responsabilidad que tiene el mundo con los pobres. Una brecha de desigualdad que solo se cura con dignidad, con justicia y con amor.

 

Laudato si´ desvela, en el espíritu de san Francisco de Asís, que «son inseparables la preocupación por la naturaleza, la justicia con los pobres, el compromiso con la sociedad y la paz interior» (LS, 10). Y es que la humanidad, recuerdan los obispos de la Subcomisión, «tiene el encargo de cultivar y cuidar la creación», hasta el punto de «organizar» la Casa Común y «caminar junto a ella» en una historia de salvación. Así, avanzando por el camino del Reino, en armonía, cuidado y fraternidad, la Iglesia ha de responder compasivamente al grito de la tierra y de lo humano. Sin distinción, haciendo inseparable del hondón de nuestras vidas el amor gratuito y consagrado de Dios.

 

Queridos hermanos y hermanas: Necesitamos la mística de la ecología integral y la fundamentación en el amor personal de Dios, en la relación con Él y con los hermanos en la comunidad eclesial. Y ponemos esta promesa en las manos de la Santísima Virgen María, para que Ella nos ayude a ser custodios de la Creación, en medio de este cielo nuevo y esta tierra nueva (Ap 21, 1) que Dios ha puesto en el corazón de nuestras vidas.

 

Con gran afecto, os envío la bendición de Dios.

 

+ Mario Iceta Gavicagogeascoa

Arzobispo de Burgos