La Facultad de Teología acogerá el próximo 27 de septiembre la IV Jornada Diocesana de Formación, que se celebrará con el lema «Caminemos alegres con Jesús», el mismo de la Asamblea Diocesana que ya ha está dando sus primeros pasos. Y es que este acontecimiento extraordinario será el eje del encuentro que marca el inicio del curso pastoral, y al que están invitados a participar miembros de delegaciones sectoriales, de movimientos y asociaciones, religiosos, sacerdotes y agentes de pastoral en parroquias y arciprestazgos.
La jornada comenzará a las 16:30 con la acogida, oración y saludo, para seguidamente, a las 17:00 h, abordar la Asamblea Diocesana. En este punto, el arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, presentará su Carta Pastoral «Se puso a caminar con ellos. Somos Iglesia que camina con Jesús», en la que hace balance de su itinerario por la diócesis gracias a la visita canónica a las distintas comunidades parroquiales y religiosas de la provincia y convoca a todo el Pueblo de Dios que camina en Burgos a participar en una Asamblea Diocesana. A continuación, se presentará el itinerario de dicha asamblea y los contenidos previstos.
Tras una pausa para el café, el sociólogo Juan María González-Anleo Sánchez presentará la ponencia «Luces y sombras de la sociedad española actual: ¿de dónde venimos? ¿A dónde vamos?», seguida de un coloquio.
Para participar en la jornada no es necesario inscribirse previamente. Habrá servicio de cuidado infantil con actividades educativas (en este caso sí es preciso avisar con antelación) y podrá aparcarse en el patio del Seminario de San José.
La Fundación VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021 organiza «La Catedral a la luz de las velas». Esta actividad pretende animar a los burgaleses a encender algunas de las 15.000 velas que se instalarán en torno a la Seo y así participar en la celebración de los 800 años del templo. La cita será el sábado 28 de septiembre, desde las 20.00 horas hasta medianoche, con cuatro puntos con actuaciones musicales y de danza.
El recorrido iluminado abarcará las calles Fernán González, Valentín Palencia, San Esteban y Pozo Seco. Habrá dos puntos de información, en la puerta de Pellejería y la plaza de la iglesia de San Esteban, y tres zonas acotadas en las que los niños podrán encender velas y manipularlas sin riesgo junto a sus padres en Pellejería, Castilfalé y Pozo Seco. Las velas, situadas a ras de suelo, se encenderán mediante cerillas largas, pasando la llama de una candela a otra. Las velas están elaboradas por un centro de trabajo de integración laboral para personas con discapacidad.
Fetén Fetén, la Coral San Esteban y una actuación sorpresa
Esta actividad irá acompañada de una amplia oferta artística, que culminará con un concierto de Fetén Fetén, a las 22.45 horas, en la puerta de Pellejería. El dúo burgalés formado por Diego Galaz y Jorge Arribas llevará sus instrumentos insólitos y sus canciones de Melodías de ultramar a las puertas de la Catedral. Pero antes, al filo de las 22.30 horas, está prevista otra actuación especial en ese mismo lugar, que la organización espera que sorprenda al público. Además, la Coral de Cámara San Esteban interpretará un repertorio en castellano con piezas anónimas del siglo XVI y otras latinoamericanas más actuales en el balcón del CAB (Centro de Arte Contemporáneo Caja de Burgos), a las 21.05 horas.
En la plaza de San Esteban se alternarán el Trío Larada (violines y chelo) y Cheloe (oboe y contrabajo). En la plaza Pozo Seco tocarán los pianistas burgaleses Natalia González y Alberto de la Fuente. Delante del palacio de Castilfalé sonará la música de los navarros María Llanos Callejas (arpa) y Gorka Gandharva (oval y kora). Y la puerta de Pellejería, antes de la actuación especial, acogerá cuatro coreografías creadas por Alberto Estébanez e interpretadas por miembros del Ballet Contemporáneo de Burgos: Danceballs, Agua, Danza de vida para una catedral rota y O mio babbino caro.
Además, el Museo del Retablo permanecerá abierto desde las 20.00 hasta las 24.00 horas, con entrada gratuita. La intención de la Fundación es que esta actividad se perpetúe en la programación cultural de la ciudad.
El sacerdote José González González ha partido a la Casa del Padre hoy, día 18 de septiembre.
Nació en Las Quintanillas el 18 de febrero de 1946 y fue ordenado sacerdote el día 25 de septiembre de 1971. Ha desarrollado su ministerio sacerdotal en Castrillo del Val; Ahedo de las Pueblas y servicios; Colegio Menor el Pilar; en Venezuela, donde estuvo casi 40 años y, de regreso a España, durante tres años en Villarcayo y servicios.
La capilla ardiente será instalada en la Funeraria San José de Burgos, mañana a partir de las 11,00 h, en la sala 11. El funeral y entierro se celebrarán mañana, día 19, a las 18,30 h, en su pueblo natal, Las Quintanillas.
Acompañamos en el dolor a sus hermanos y familiares y le pedimos al Padre que pueda celebrar con Él en el cielo las Fiestas del Banquete eterno.
“No llores si me amas…
Si conocieras el don de Dios
y lo que es el cielo..
si pudieras oir el cántico de los ángeles
y verme en medio de ellos…
si por un instante pudieras
contemplar como yo la belleza
ante la cual las bellezas palidecen”.
(San Agustín)
Instantánea de una de las celebraciones mantenidas durante el capítulo.
Con una solemne eucaristía ha concluido hoy, en el Real Monasterio de las Huelgas, el IX capítulo general de la orden del Císter. Una asamblea que ha reunido en Burgos a 35 religiosas –entre abadesas, consejeras, delegadas y secretarias– procedentes de los 20 monasterios que componen la congregación cisterciense de San Bernardo y que han debatido, desde el pasado 6 de septiembre, algunas cuestiones importantes sobre el funcionamiento de las distintas comunidades de la orden.
Se trata de la más alta institución en el Císter, puesta en marcha por uno de los fundadores de la orden, san Esteban, y cuyo procedimiento detalló en una «carta de caridad» escrita en 1119, hace ahora nueve siglos. De este modo, la orden, «que conforma una unidad pero está dispersa en numerosas comunidades», reúne a sus abadesas, que debaten a lo largo de varios días la situación de la congregación gracias a las conclusiones obtenidas por la abadesa presidenta durante su «visita regular» a los distintos monasterios y comunidades.
Madre Angelines, que ha sido precisamente reelegida para los próximos seis años como Abadesa Presidenta, asegura que se ha tratado de un capítulo «muy fraterno, donde la caridad ha estado muy viva». «Hemos escrito una nueva página en esa carta de caridad basada en la fraternidad; hemos reforzado nuestro vínculo de comunión y hemos constado con más fuerza que somos una comunidad de comunidades».
Durante las sesiones de debate se han «reforzado» los lazos de comunión y las religiosas han tomado «mayor conciencia de congregación». Además, la participación de «jóvenes en edad y jóvenes monásticas» ha aportado «mucha vitalidad al capítulo».
Como «fruto bellísimo» del encuentro, madre Angelines señala que se han sentado las bases para crear «una red de ayuda» entre los distintos monasterios, «un paso importante en este camino de comunión». Así, para evitar el cierre de monasterios ante la reducción del número de religiosas, tal como marca la instrucción «Cor Orans» firmada por el papa Francisco, «una comunidad podrá afiliar a otra más necesitada, haciendo que las madres de una casa vayan a otra para prestar ayuda y refuerzo».
Junto a Madre Angelines, perteneciente a la comunidad cisterciense de Huelgas, elegida como abadesa presidenta de la orden, madre Trinidad ha sido designada como superiora abadesa de la comunidad burgalesa.
El arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, recibió ayer la visita de los máximos accionistas del Burgos C.F., quienes, ante un comienzo de temporada adverso y tras explicarle sus proyectos, solicitaron la bendición del pastor diocesano. En este encuentro informal, don Fidel cambió impresiones con los miembros del Consejo de Administración y compartió recuerdos de sus viajes a Argentina. Se da la circunstancia de que Esteban Caselli, abuelo del consejero delegado del club deportivo, Franco Caselli, fue embajador de Argentina ante la Santa Sede cuando era Papa Juan Pablo II, y que fue este quien regaló a don Fidel la cruz pectoral, lo que dio pie también a comentar algunas anécdotas sobre su estancia en el Vaticano.