Experiencias de encuentro para ayudar a preparar el matrimonio 2023-24

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Experiencias de encuentro para ayudar a preparar el matrimonio 2023-24

 

Está en marcha la propuesta de encuentros de preparación al matrimonio organizada por la delegación diocesana de Familia y Vida. La metodología será desarrollada como en estos últimos años, conjugando encuentros de formación con otras experiencias de oración, celebración, vida de iglesia y solidaridad. El objetivo es ayudar a los novios a crecer en su «amor para toda la vida», siendo ellos mismos «los protagonistas del sacramento» del matrimonio.

 

Desde la delegación de Familia y Vida, sostienen que la preparación al matrimonio «no es un trámite para obtener un certificado», sino «descubrir una propuesta viva, cercana, comprometida que nos ayude a crecer como personas y como matrimonio, a amarnos más y mejor, a afrontar las claves para permanecer en un sí para siempre, a ser testigos de ese amor en nuestra Iglesia y nuestro mundo».

 

De ahí que se ofrezcan a las parejas que desean contraer matrimonio una serie de experiencias de encuentro entre ellos junto a otras de realidades eclesiales, con el ánimo de compartir la vida, la espiritualidad y la misión de la Iglesia. La oferta de experiencias es numerosa y está abierta a nuevas incorporaciones y en algunos casos a la espera de su programación concreta, pero se puede contactar con los respectivos responsables para informarse en detalle y apuntarse a las mismas [consultar aquí el programa completo].

 

En el bloque de experiencias de encuentro, se proponen seis encuentros en otros tantos momentos diferentes, seis etapas donde profundizar en las claves del amor en el matrimonio [ver programa completo más abajo o aquí]. Para poder participar o recibir más información, es necesario completar el formulario de inscripción en este enlace.

 

Experiencias de encuentro para ayudar a preparar el matrimonio 2023-24

 

 

Concluye en Brasil la fase diocesana del proceso de beatificación de un obispo burgalés

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Concluye en Brasil la fase diocesana del proceso de beatificación de un obispo burgalés

Foto del Archivo de Radio Vaticana.

 

El obispo de San Ramón Nonato de Piaui (Brasil), Mons. Ronilton Souza de Araújo, ha presidido este martes, 19 de diciembre, en la catedral de Nuestra Señora de la Merced, la sesión de clausura del Proceso Diocesano de Beatificación y Canonización del obispo mercedario Inocencio López Santamaría, natural de Sotovellanos (Burgos).

 

La sesión de apertura de este Proceso tuvo lugar en el año 2017 y en ella se nombró el Tribunal encargado de instruir dicha causa y la Comisión Histórica, cuya misión ha consistido en «reunir toda la información testimonial y documental sobre la vida, las virtudes y la fama de santidad del siervo de Dios Inocencio López Santamaría. Este Proceso seguirá su curso en la Curia Romana», explican desde el secretariado para las Causas de los Santos de la archidiócesis de Burgos, de donde es oriundo el siervo de Dios.

 

Mons. Inocencio López Santamaría O. de M.

El siervo de Dios Inocencio López Santamaría nació en Sotovellanos (Burgos) el día 28 de diciembre de 1874. A los 16 años de edad ingresó al convento mercedario de Conxo (Santiago de Compostela) y posteriormente se trasladó al convento de Poio donde tomó el hábito el 25 de diciembre de 1890. Realizó su primera profesión en la vida religiosa el 27 de diciembre de 1891. Recibió el subdiaconado en 1896 y un año después en el 1897 fue ordenado en la catedral de Tuy el 18 de septiembre de 1897.

 

En la Orden de los Mercenarios ocupó varios cargos entre ellos y tan sólo un año después de su ordenación presbiteral fue maestro de novicios. En la misma comunidad fue llamado a realizar el servicio de comendador (1890-1896). En el capítulo celebrado en el año 1910 fue elegido definidor provincial de Castilla. Ocupó el cargo de vicario provincial y vicario general de su Orden. En 1919 fue elegido en el Capítulo General maestro general de toda la Orden hasta el año 1925. En 1928 fue nombrado visitador de la provincia de Valencia.

 

El papa Pío XI le nombró obispo prelado de Buen Jesús de Piaui (Brasil) y recibió la consagración episcopal el 31 de agosto de 1930 en la iglesia monacal de Poio (Pontevedra) de manos del nuncio Mons. Federico Tedeschini. Tomó posesión de su prelatura el día 18 de febrero de 1931. El 10 de agosto de 1938 fundó las hermanas mercedarias misioneras de Brasil. Falleció en Salvador de Bahía el 9 de marzo de 1958

Burgos, entre las 10 provincias españolas más generosas con la Iglesia

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Burgos, entre las 10 provincias españolas más generosas con la Iglesia

 

Esta mañana, la Conferencia Episcopal Española (CEE) ha presentado los datos provisionales de la campaña de la Renta 2022. El número total de declaraciones a favor de la Iglesia es de 7.631.143, lo que supone un aumento de 209.218 con respecto a la Renta de 2021. Este dato confirma que el número de declaraciones no solo se ha mantenido, sino que se han obtenido asignaciones procedentes de nuevos declarantes.

 

Gracias a estos declarantes, el importe total asignado a favor de la Iglesia católica asciende a 358.793.580 euros. Si se compara esta cantidad con la liquidación provisional del año anterior, la cantidad ha aumentado en 38 millones de euros, lo que supone un aumento del 11,9% frente al 8,5% del año anterior.

 

Los datos de Burgos

En el desglose de los datos por delegaciones provinciales de Hacienda, la de Burgos recibió un 44,09 % de las declaraciones de la Renta con la «X» de la Iglesia marcada. Estos datos sitúan a Burgos como la séptima delegación de España con mayor porcentaje de asignación tributaria, superando en más de 13 puntos la media nacional (30,99 %) y en casi 3 la de Castilla y León (41,39 %).

 

Esto supone que, en Burgos, 90.928 declaraciones de la Renta llevaban marcada la X de la Iglesia, 718 más que en el ejercicio de 2021. Por este motivo, la recaudación también se ha visto incrementada en 360.313 euros, pasando de los 2.978.474 de 2022 a los 3.338.787 de este año.

 

Solidaridad entre las diócesis

El dinero recaudado en todo el territorio nacional a través de este mecanismo de asignación tributaria se envía al Fondo Común Interdiocesano, que es el instrumento que canaliza la distribución de la asignación tributaria a las diócesis españolas y otras realidades eclesiales. Este fondo se constituye con la partida correspondiente a la Asignación tributaria.

 

La cantidad percibida está en relación con la capacidad y fortaleza económica que hay en cada provincia y los mecanismos de distribución tienen como criterio la solidaridad y la comunión entre las diversas diócesis. De este modo, las diócesis que están en provincias con rentas altas ayudan a sostener a las diócesis de la España despoblada y, por tanto, con menor capacidad para su sostenimiento.

 

Se trata de un mecanismo de comunión eclesial de recursos que permite mantener la acción pastoral en lugares en los que, de otro modo, sería casi imposible. En el caso de la archidiócesis de Burgos, el año pasado recibió 5.265.802 euros del Fondo Común Interdiocesano.

 

«Gracias se escribe con ‘X’»

Pero detrás de todos estos datos están cada una de las personas que cada año muestran su confianza en la labor de la Iglesia marcando la «X» en la Declaración de la Renta. Y a ellas está dedicada la campaña de agradecimiento que pone hoy en marcha la Oficina de Sostenimiento de la Iglesia con el lema, «Gracias se escribe con ‘X’».

 

Los protagonistas de esta Campaña son las más de 8,7 millones de personas que mostraron su apoyo a la Iglesia marcando la «X» en su declaración de la Renta. Todas forman parte de la familia «Xtantos». Una familia que hace posible sostener la actividad de la Iglesias ofreciendo su tiempo, su oración o con su aportación económica. Y una familia que se completa con los que reciben esta ayuda de la Iglesia, tanto social como espiritual. Ellos también son los rostros que están detrás de los datos que hoy se presentan.

 

Además, para responder a su compromiso con la transparencia, la página web «Xtantos» estrena un especial web donde se pueden consultar, de manera visual y accesible, todos los resultados de la campaña de 2023 (IRFP 2022).

El arzobispo bendice el belén monumental del Ejército en Burgos, el más grande del mundo

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2.400 figuras repartidas en 120 escenas que ocupan un espacio expositivo de cerca de 500 metros cuadrados. Son los números del belén interior más grande del mundo, instalado en el monasterio de San Juan de Burgos por el Ejército de Tierra. Un nacimiento que el arzobispo de Burgos ha bendecido este martes, 12 de diciembre. Tras la inauguración, en la que han participado las autoridades civiles y militares de la ciudad, Mons. Mario Iceta ha procedido a bendecir el enorme nacimiento que, un año más —y van 31— ha montado la asociación belenista RT22 para el disfrute de todos los burgaleses.

 

Se trata de un año especial, porque esta Navidad se cumplen 800 años del nacimiento de la tradición belenística, cuando san Francisco de Asís armó en la cueva de Greccio, en Italia, el primer belén de la historia. Este belén monumental es algo más joven y, aunque en origen, fue el Regimiento de Transmisiones n.º 22 el que comenzó la hazaña de montar el belén hace ya 31 años, cada vez tienen más implicación el resto de unidades militares de la plaza de Burgos, como la División «San Marcial» o el Regimiento de Artillería de Campaña n.º 11.

 

El belén del Ejército no recoge únicamente el momento del Nacimiento de Jesús, sino que es una representación de la Historia de la Salvación, desde el Genésis hasta el Apocalipsis. Este año, entre las novedades, además del Palacio del Rey Salomón, hay guiños al Ayuntamiento —en agradecimiento por la cesión, por segundo año consecutivo, del monasterio de San Juan— y a la Policía Nacional, que el próximo año 2024 celebra dos siglos desde su fundación. También 20 figuras nuevas, mangueras de cable de 50 hilos y el sonido, del que este año se encarga el propio Regimiento de Transmisiones n.º 22, al igual que sucede en los desfiles de las Fuerzas Armadas.

 

Una «catequesis visual» y benéfica

Lo que está claro es que este belén es el lugar perfecto para acudir con la familia durante estas vacaciones de Navidad, porque va a sorprender a todas las generaciones, desde los más mayores hasta a los más pequeños de casa, que podrán conocer de forma visual y más amena la Historia de la Salvación. Y las cifras lo avalan, porque el año pasado, cuando se celebraba el 30 aniversario de su primera instalación, el belén del Ejército batió todos los récord de visitas, pasando de 13.000 a 41.000 visitantes.

 

Toda una revolución, también, solidaria, porque la visita tiene fines benéficos, porque el euro simbólico que vale la entrada al belén será donado a cuatro asociaciones caritativas: Cáritas Castrense, la Asociación de Donantes de Médula Ósea de Burgos, la Asociación Corea de Huntington de Castilla y León y la casa de acogida «San Vicente de Paúl» que las Hijas de la Caridad tienen en Burgos.

 

El belén monumental del Ejército de Tierra está instalado en el monasterio de San Juan (Plaza de San Juan, s/n – Burgos) y estará abierto de lunes a domingo, hasta el 7 de enero de 2024, en horario de 12:00h a 14:00h y de 17:30h a 20:30h. Los días 25 de diciembre y 1 de enero permanecerá cerrado.

 

 

 

 

 

Mons. Francisco Gil Hellín culmina su «obra magna» sobre el Concilio Vaticano II

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Mons. Francisco Gil Hellín culmina su «obra magna» sobre el Concilio Vaticano II

 

El arzobispo emérito de Burgos, Mons. Francisco Gil Hellín, ha culminado su obra Concilio Vaticano II Sinopsis, un conjunto de 16 volúmenes, publicados por la Universidad Pontificia de la Santa Cruz de Roma, que recopila la historia de la redacción de los documentos derivados de este concilio, desde sus primeros esquemas hasta el texto final.

 

Los documentos del Concilio Vaticano II son, concretamente, cuatro constituciones (Dei VerbumLumen GentiumSacrosanctum Concilium y Gaudium et spes); nueve decretos (Ad gentesPresbyterorum ordinisApostolicam actuositatemOptatam totiusPerfectae caritatisChristus DominusUnitatis redintegratioOrientalium ecclesiarum; e Inter mirifica); y tres declaraciones (Gravissimum educationisNostra aetate y Dignitatis humanae).

 

A cada uno de estos 16 documentos corresponden los volúmenes de la sinopsis, en cuyas páginas puede verse la evolución de sus diferentes títulos y párrafos: cómo desaparecían, se modificaban o se iban ampliando hasta configurar los textos definitivos, que son Magisterio de la Iglesia. Un trabajo que Mons. Gil Hellín ha ido desarrollando a lo largo de más de 40 años y que ha culminado ya como arzobispo emérito residiendo en Murcia, según ha anunciado la diócesis de Cartagena.

 

«Mons. Francisco Gil ha aportado a la investigación universal sobre el Concilio Vaticano II una herramienta imprescindible», afirma Juan Carlos García Domene, director de la Biblioteca de Autores Cristianos (BAC) y director del Instituto Teológico San Fulgencio, donde se formó el arzobispo emérito. «El que deba realizar una tesis doctoral o una investigación sobre el tema tiene que acudir a las actas del Concilio, pero también a la sinopsis de Mons. Francisco Gil». Destaca, además, la monumentalidad de la obra: «Solamente el volumen dedicado a la Lumen Gentium tiene 2.186 páginas; no tiene parangón».

 

Una obra en latín para investigadores

Aunque se trata de unos volúmenes políglotas, con prefacios y otros textos en español, italiano, inglés y francés, su lengua predominante es el latín. En ella están escritos los textos originales del Concilio Vaticano II y en ella desarrolla Mons. Gil sus anotaciones y cronologías.

 

Especial valor tienen, para Juan Carlos García Domene, los índices de estos libros. En ellos se puede consultar qué padres conciliares intervinieron en cada documento y cuáles fueron sus aportaciones; referencias a las actas del concilio; citas de la Sagrada Escritura; y también autores eclesiásticos citados, entre otros. Una herramienta muy útil para investigadores: «Esto es un trabajo para doctorandos y para estudiosos del futuro, disponible en bibliotecas de grandes centros». Los de la biblioteca del Instituto Teológico San Fulgencio, concretamente, fueron donados por el propio Mons. Gil.

 

Arzobispo de Burgos entre 2002 y 2015

Mons. Francisco Gil Hellín (1940), nacido en la pedanía murciana de La Ñora, se formó en el Seminario Mayor San Fulgencio de Murcia y, en 1966, marchó a Italia para obtener la licenciatura de Teología Dogmática en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y después la de Teología Moral en la Academia Pontificia Alfonsiana de Roma. De regreso a España, se doctoró en Teología por la Universidad de Navarra.

 

Se ordenó sacerdote en 1964 y ejerció como canónigo penitenciario en Albacete y en Valencia, antes de ser nombrado, en 1985, subsecretario del Pontificio Consejo para la Familia de la Santa Sede. En 1996, fue nombrado por el papa san Juan Pablo II secretario del mismo Pontificio Consejo. En 2002, fue elegido arzobispo de la archidiócesis de Burgos y pasó a formar parte del Comité de Presidencia del Pontificio Consejo para la Familia. En 2015, el papa Francisco aceptó su renuncia como arzobispo y, en 2018, fue nombrado administrador apostólico de Ciudad Rodrigo.

 

Es miembro de la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida desde 2020, y también desempeñó otros cargos en la Conferencia Episcopal Española, como el de miembro de la Comisión Episcopal del Clero.