«Creo que la clave de ‘Gaudete et exsultate’ es la interpelación personal»

El decano de la Facultad de Teología de Burgos, José Luis Cabria, comenta sus impresiones sobre la última exhortación del Papa, «casi un tratado clásico de la santidad con un lenguaje muy actual».

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El uso del tú es una  de las notas características de Gaudete et exsultate, la última exhortación del papa Francisco, publicada este lunes, y la más directa de las tres de su pontificado. La interpelación personal es, en opinión del decano de la Facultad de Teología, José Luis Cabria, la clave de este documento. «En Amoris Laetitia, por ejemplo, es más genérico: hay que hacer, se debe… Sin embargo aquí se actualiza el mensaje de manera que cada uno se sienta interpelado». No obstante, observa el teólogo, el tono va en la misma línea que Evangelii Gaudium y Amoris Laetitia, un lenguaje directo y con ejemplos muy cercanos, expresiones muy del papa Francisco, muy coloquiales, que se entienden muy bien, incluso conceptos de Teología un poco más complicados, porque baja mucho al terreno de lo concreto, por eso alguna expresión curiosa, como por ejemplo “santos de la puerta de al lado”».

 

En esta exhortación, Francisco «habla del santo de a pie, cercano. Hay una frase que dice: no hace falta ser obispo, ni cura, ni religioso, ni fundador, para ser santo. A nivel general esta no es una teoría nueva, es una cuestión que nace del Vaticano II y que antes ya forma parte de la espiritualidad del siglo XX y de la Iglesia, que la santidad es para todos. Pero de algún modo ha ido diciendo: bueno, esa mentalidad que tiene la gente (los curas y las monjas son más santos, recen más…). No, qué va, baja a detalles muy concretos, un señor que atiende su trabajo y que responde, puede ser santo; un señor que es capaz de escuchar a otro sus miserias también… es decir, nos habla de la santidad cercana». Esa vocación universal a la santidad estaba ya en el capítulo V de Lumen Gentium, recuerda Cabria, «pero  parece que esa invitación a la santidad de todos los miembros de la Iglesia se había perdido o se había quedado solo en ciertos movimientos, así que está bien que el Papa lo recuerde».

 

Casi un tratado clásico de la santidad

 

Ese lenguaje directo habitual en el pontífice no es óbice para considerar esta exhortación «casi un tratado clásico de la santidad», añade el decano, un tratado teológico, porque recuerda los grandes concilios que hablaban de la santidad y la gracia, del pecado, del diablo, de la necesidad de la vigilancia y del combate. Es decir, concluye con cuestiones clásicas de la espiritualidad cristiana. Solo hay que leer el título del último capítulo: Combate, vigilancia y discernimiento. ¡Qué tres palabras! Eso es lo clásico de la teología de la santidad», añade.

 

Le llama la atención que el Papa haya incluido dos temas que acaban de aparecer en Placuit Deo, un documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe, dirigido a obispos y teólogos, que vio la luz en el mes de marzo. En él se habla de los enemigos de la salvación: el gnosticismo y el pelagianismo actuales. «En Gaudete et Exsultate el Papa explica los mismos conceptos pero más rumiados y creo que lo explica muy bien. Hay notas sobre el debate de la gracia muy interesantes: cómo entender el mérito, las buenas obras, que no son mérito sino la explicitación de la gracia».

 

A Cabria le resulta especialmente interesante el capítulo tercero, «la lectura que hace Francisco de las bienaventuranzas en clave de santidad. Me parece precioso cómo va diciendo: ser pobre de corazón es santidad, reaccionar con humildad y mansedumbre es santidad… No solo es felicidad sino santidad» y en el capítulo cuarto, los consejos para ser santos hoy dichos con un lenguaje muy actual: aguante, paciencia y mansedumbre; alegría y sentido del humor; audacia y fervor, en comunidad o con otros y en oración constante. Hablar del buen humor como santidad también tiene su mérito».

 

Para el decano, no es casualidad que la exhortación esté firmada el día de la solemnidad de San José. Es una fecha muy curiosa, simbólica. La del santo desconocido, el que pasa en silencio pero es tan importante… Aunque no le cite, firmarlo ese día es significativo… el santo que hace, que obedece, que se santifica con su vida de trabajo…».

Comentarios

Comentarios: 4

  1. María del Pilar Vila Palmeros

    Muy clara la explicación del Padre José Luis Cabria, que tuvimos la dicha que estuviera en diciembre pasado en un Congreso Teológico en la ciudad de Veracruz en México.
    ¡ Felicidades !


  2. María del Carmen Lara Nieto

    La claridad del texto es la cortesía con la que nos regala Cabria la lectura de la exhortación Gracias!


  3. Isabel Vique Sanchez

    Muy claro en tu exposición y resumen general de la exhortación. Gracias


  4. Juan Angel Gonzalez.

    Santidad cercana y presente para llenar la iglesia de contenido y de actualidad aqui coincidimos evangelicos y católicos porque como dice la Biblia “sin santidad nadie verá a Dios” y “sed santos porque Yo soy santo”. El proposito de Jesucristo y de su Espiritu no es otro que el santificarnos en su Verdad.


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