Diaconado: «El abrazo sacramental del amor de Dios para el servicio»

Donaldo Iván, Francisco Antonio, Norberto, Francisco Javier, Pablo y Víctor han recibido esta mañana la ordenación diaconal en la que ha sido la última misa pública de don Fidel Herráez Vegas.
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En la más estricta intimidad y cumpliendo con escrupulosidad los requisitos sanitarios. Así ha sido la ordenación diaconal de Javier CaballeroPablo Dorado y Víctor López (del Seminario de San José) y Donaldo Iván MedalFrancisco Antonio Nestares y Norberto Penagos (del Seminario Redemptoris Mater) celebrada esta mañana en la iglesia del monasterio de San Pedro de Cardeña en compañía de algunos familiares, amigos cercanos y un pequeño grupo de sacerdotes. Ha sido la última eucaristía pública celebrada por don Fidel Herráez Vegas, justo cuando se cumplían cinco años de su llegada a Burgos: «Para mí ha sido un regalo esta diócesis y el que mi última misa pública sea la ordenación como diáconos de estos hermanos nuestros», ha revelado en su homilía.

 

Para el administrador apostólico, el diaconado es «el abrazo sacramental del amor de Dios para el servicio». «Vosotros sois un don del Señor y deberéis ser siempre don de Dios para los demás», ha subrayado. Por ello, ha pedido a los nuevos diáconos evitar vivir su recién estrenado ministerio como «una promoción humana» o como «un modo de buscar los primeros puestos», pues eso sería «una contradicción» e, incluso, una «esquizofrenia» para su vida. «Vosotros deberéis donaros siempre a los demás, siempre deberéis estar disponibles para la acción. No os hagáis los comodones y hacedlo con humildad y perseverando en la oración», les ha aconsejado.

 

Don Fidel ha asegurado a los nuevos diáconos que su vocación es «fruto del amor de Dios»: «Él os ha querido y vosotros habéis aceptado», igual que han hecho los santos que se han invocado en el canto de las letanías y que demuestran que «es posible responder al amor de Dios». «A vosotros se os pide disponibilidad, ser mediadores del amor de Dios a los hombres».

 

Don Fidel Herráez ha enmarcado la ordenación diaconal de estos seis seminaristas en un contexto eclesial y social que hace más relevante su paso en su camino vocacional. Además de estar a las puertas de un Adviento en el que «el Señor se nos ofrece para ayudarnos en nuestra vida» en medio de una «desgarradora pandemia», el administrador apostólico también ha querido recordar la próxima toma de posesión de don Mario Iceta con arzobispo de Burgos: «Estamos justo a solo una semana de su llegada», ha recordado; «preparémonos con nuestras mejores galas interiores para recibir este regalo que Dios nos envía», ha pedido a los presentes y a los que han seguido la retransmisión a través de YouTube.

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