José Antonio Arroyo, hasta ahora sacerdote de Belorado y de los pueblos de la Riojilla Burgalesa, viajará en unos meses a Centroáfrica, a una ciudad de la diócesis de Mbaïki.
Su nombre ya figura en una placa en la plaza del ayuntamiento de la localidad. Un homenaje por sus cincuenta años de entrega y dedicación en el que estuvo presente el arzobispo don Mario Iceta.
Continúan las peregrinaciones a la Catedral para alcanzar las gracias jubilares. Esta semana, feligreses de Briviesca y de Pozuelo de Alarcón han atravesado la Puerta Santa y ganado la indulgencia.