Clero del recién formado arciprestazgo de Santo Domingo de Guzmán se dieron ayer cita para participar en una sesión de formación permanente a cargo de la fundación Carmen de Noriega.
El consiliario del movimiento, Gregorio de las Heras, fue el encargado de pronunciar las charlas de esta práctica de piedad.
Esta obra fue realizada para el altar mayor de la Capilla del Condestable de la Catedral de Burgos entre los años 1522 y 1526.
Asume su cuarto bienio al frente de la entidad caritativa de la Iglesia, en la que ha llevado a cabo un proceso de modernización afrontando la crisis económica y sus repercusiones en el tercer sector.
El pasado domingo, en su tradicional encuentro anual, tres testimonios de personas con discapacidad mostraron «el lado misericordioso de un Dios que se inclina preferentemente por estos hijos suyos».