Don Mario Iceta ha presidido esta tarde en la Catedral la jornada de la Vida Consagrada y ha trasladado a los religiosos su agradecimiento por estar presentes «en todas las miserias humanas».
Aún con las debidas cautelas, hermandades y cofradías se reunieron la pasada semana con el arzobispo para planificar las primeras procesiones en la calle después de dos años en pandemia.
Con el lema «La fuerza del cuidado. Mujeres, economía, trata de personas», la diócesis conmemorará esta fecha con vigilias de oración y un Círculo de Silencio online.
Destinará 10.000 euros a financiar los gastos de la Asamblea Diocesana. Además, también costeará los materiales de los participantes en el proceso sinodal.
Don Mario Iceta presidió ayer la solemne eucaristía en honor del patrón de la ciudad. Una fiesta que volvió a recuperar algunas de las tradiciones suspendidas el año pasado a causa de la pandemia.