La iglesia de Santa María acogió ayer la «noche de las velitas», una tradición colombiana para honrar a la Virgen María. En Burgos, la vigilia diocesana se desarrolló en la parroquia de San Lesmes.
Los asistentes a la charla del próximo lunes comenzarán a recaudar dinero para un gesto solidario, destinado al proyecto Betania de las religiosas Adoratrices.
El arciprestazgo de Aranda ha celebrado esta fiesta, cuyo significado es «la santidad vence», y que ha contado con numerosa asistencia.
El arzobispo de la diócesis visitó el pasado domingo Caleruega, la cuna natal de santo Domingo de Guzmán.
Niños y adolescentes son los principales destinatarios de esta celebración, una iniciativa con la que se pretende recuperar la fiesta de Todos los Santos.