Tras décadas gestionado por las benedictinas, el Centro de Educación Infantil San José pasa a manos del colegio Saldaña para poder seguir ofreciendo el mejor servicio a las familias.
Piedras, madera y lana han sido los materiales que de manera simbólica han sido transportados en carros para recordar los oficios que hicieron posible la construcción del templo.