Un grupo de sacerdotes, en representación del presbiterio diocesano, ha participado esta mañana en la Catedral en la solemne Misa Crismal guardando las medidas exigidas por el «estado de alarma».
Durante las últimas semanas, una plataforma de videoconferencia ha servido para que el presbiterio diocesano pueda seguir llevando a cabo sus sesiones de formación permanente.
Fue delegado diocesano de Misiones y Ecumenismo tras haber sido misionero en Chillán (Chile). Su cuerpo recibirá hoy cristiana sepultura en el cementerio de San José de Burgos.
Ordenado presbítero en 1952, ha ejercido el ministerio sacerdotal en Barrio Panizares, Cortes y como capellán de las Hermanas de los Ancianos Desamparados y consiliaro de Vida Ascendente.
Los profesores Eloy Bueno y Fernando Susaeta ayudarán a los sacerdotes a reflexionar sobre la problemática actual y buscar pistas para afrontar mejor su tarea pastoral.