El Cristo de la Salud ha salido a la calle después de dos años sin hacerlo a causa de la pandemia. Penitentes de diferentes cofradías han vuelto a jurar silencio en la procesión burgalesa más sobria.
La Seo tiene un significado especial para la congregación, ya que fue el primer lugar donde recaló Carmen Sallés al llegar a Burgos. La religiosa fue beatificada en 1998 y canonizada en 2012.
El centro diocesano de peregrinaciones prepara un recorrido por Bolonia, Ferrara, Rávena, San Marino, Loreto, Asís, Orvieto y Roma para los días 11 a 18 de junio.
A causa de la pandemia, Reme, José Manuel y su hija llevan dos años esperando a estrenar su hábito como miembros de la cofradía de Nuestra Señora de la Misericordia y la Esperanza.
Olivia, Martín y Marco son el relevo de la Real Hermandad de la Sangre del Cristo de Burgos y Nuestra Señora de los Dolores. Pertenecen a la cofradía desde que eran (o son) bebés.