La residencia del Cabildo Catedralicio ha reforzado sus medidas de prevención para evitar la propagación del Covid-19 entre sus 96 residentes, muchos de ellos de más de 90 años y con otras patologías.
Don Fidel Herráez preside en una Catedral vacía la solemne eucaristía del Domingo de Pascua con un sentimiento de «alegría mitigada» ante «el sufrimiento de tantas personas».
La diócesis también pide a los burgaleses colocar esta noche una vela encendida en las ventanas como signo de la victoria de Jesús sobre el pecado, el sufrimiento y la muerte.
En su homilía del Viernes Santo, don Fidel Herráez ha animado a descubrir en el Crucificado «el triunfo de la luz que permite ver de modo nuevo la vida, las dificultades, el sufrimiento».
Varios de los actores que participan cada año en esta representación se suman desde sus casas para recitar poesías y vivir así la Pasión de Cristo.