Con motivo de su 25 aniversario, la diócesis se sumó anoche a la vigilia de oración de la parroquia de la Inmaculada con motivo de la festividad de su patrona. Fue un momento de agradecimiento por la vida de la comunidad parroquial y de súplica para que pueda seguir desempeñando su labor evangelizadora.
El XXXI Encuentro Nacional del Diaconado ha contado con la presencia los dos únicos diáconos de la diócesis burgalesa, David Jiménez y Enrique Díez, quienes estuvieron respaldados por el vicario del Clero, Jesús Castilla, y la esposa de uno de ellos, Mariasun López. Fueron unas jornadas en las que no faltaron momentos para la oración, la liturgia y testimonios pastorales.
La parroquia de la Inmaculada, situada en el arciprestazgo de Gamonal, cumple en breve 25 años. Y para celebrar estos años «caminando juntos con María», prepara una serie de actividades para festejar tan señalado aniversario, comenzando en fechas en torno al Día de la Inmaculada Concepción.
Las parroquias de Trueba Norte y Sur han contado este pasado fin de semana con la visita del arzobispo, don Fidel Herráez. El pastor de la diócesis tuvo la oportunidad de conocer la realidad de esta zona y escuchar a sus gentes.
Unos pueblos cada vez más vacíos y envejecidos y un clero que va en disminución, hacen que cada día sea más complejo atender la vida pastoral de la zona rural en la provincia. A pesar de las dificultades, los sacerdotes de la diócesis trabajan con tesón por mantener encendida la vida de fe en las pequeñas comunidades. Rafael Gómez, José Luis Corral y Raúl Pereda son solo tres ejemplos de ello.